Sara Mansa nutricionista
Sara Mansa

Dietista y nutricionista

Refrescos
Archivo RBA

No hay nada que nos guste más que disfrutar de una bebida refrescante en buena compañía. El problema es que la mayoría de las bebidas que encontramos en el mercado tienen grandes cantidades de azúcar, edulcorantes, colorantes, aromatizantes y aditivos en general. Y muchas otras contienen alcohol, del que debemos huir en medida de lo posible.

Pero tú puedes hacerte tus propios refrescos saludables en función de tus gustos personales. En este artículo te propongo siete a partir de tres tipos diferentes de preparación para que escojas el que más te guste.

con infusiones

Hoy en día se encuentran hojas de té de cualquier sabor: piña, frutos rojos, vainilla, canela, chocolate y otras mezclas exóticas. También puedes elaborar infusiones con las más habituales en todos los comercios, las que se venden en bolsitas: rooibos, menta...

  • La opción básica es infusionar un litro de agua con cuatro bolsas de una infusión y unas hojas de estevia natural. Después, cuela y deja enfriar unas horas en la nevera o añade cubitos de hielo.

Pero yo te propongo dos opciones más originales:

1. Refresco de limón y jengibre

Hierve durante 5 minutos un litro de agua con un trozo pelado de jengibre de unos 5 centímetros de longitud, 5 hojas de estevia y una rodaja de limón. Deja reposar 5 minutos más, cuela y deja enfriar.

Sírvelo con unos cubitos de hielo para que sea aún más refrescante.

2. Refresco de té marroquí

Pon un litro de agua a hervir. Apaga el fuego e infusiona durante 10 minutos (el agua estará a unos 100º, el punto de ebullición) con 10 hojas de menta,4 bolsas de infusión de té verde y estevia o sirope de agave al gusto.

Retira las bolsas, mezcla bien y pon a enfriar. Sírvelo en un vaso de cristal con hielo y unas hojas de menta para decorar.

Si te gustan con gas

En este caso sigue siendo igualmente fácil y rápido. Solo necesitas disponer de una botella de agua con gas y mezclarla con zumos naturales de fruta.

  • De todos modos, recuerda que esta tiene untoque salado y tal vez necesites agregar más edulcorante para que quede a tu gusto.

Fíjate en estas tres propuestas:

3. Limonada con burbujas

Exprime 4 limones (puedes colar y separar la pulpa si no te gusta), añade 250 ml de agua con gas y 250 ml de agua mineral fría. Para endulzarla puedes usar estevia, sacarina o sirope de agave.

4. Naranjada con un toque de canela

Exprime 5 naranjas y añade 250 ml de agua con gas y 250 ml de agua mineral fría. Introduce esta mezcla en una botella de vidrio incorporando un par de ramas de canela para que el refresco se aromatice y tenga un sabor bien especial.

Cierra la botella enseguida para que no se escape el gas y refrigera durante unas horas.

5. Agua fresca de pepino

Lava bien un pepino y un limón bajo el grifo. Sécalos y córtalos en rodajas, y ponlos en una jarra con unas hojas lavadas de hierbabuena y un litro de agua con gas.

Deja que repose un poco y enfría o añade cubitos de hielo.

¿Prefieres los Granizados?

El hielo picado da mucho juego para preparar bebidas: nos saltamos el paso de esperar a que la bebida se enfríe y además nos da una textura más consistente que a muchos nos encanta.

  • Necesitas una batidora de vaso para que el refresco te quede perfecto.

6. Granizado de fresas y rooibos

Puedes mezclar la técnica de la infusión y la del granizado para obtener un resultado sorprendente.

Para dos vasos grandes, primero infusiona 250 ml de agua con 2 bolsitas de rooibos para que quede concentrado y deja enfriar. Mezcla y tritura esa agua infusionada con 4 fresas y 4 cubitos de hielo.

7. Granizado de lima y mango

Para dos vasos grandes, exprime 2 limas y tritúralas con la pulpa de 1 mango. Después ve añadiendo el hielo poco a poco (necesitarás 3 cubitos grandes).

El mango es tan dulce que no necesitas añadir nada más. Aunque si te gusta un sabor más pronunciado, puedes agregar algún endulzante.

Sírvelo decorado con una rodaja de lima encajada en el borde del vaso.