Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud

Terapia de células CAR-T: una solución para la lecumia
iStock by Getty Images

La terapia con células CAR-T es una nueva y prometedora manera de conseguir que las células del sistema inmunitario luchen contra el cáncer. Y para ello se alteran previamente en laboratorio para que puedan encontrar y destruir a las células cancerosas.

En realidad, es un tipo de tratamiento de inmunoterapia, el gran avance de los últimos años en la lucha contra el cáncer.

La Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios ha aprobado el uso de una terapia de este tipo (CAR-T ARI-0001) desarrollada por el Hospital Clínic de Barcelona. Se trata del primer CAR-T desarrollado íntegramente en Europa que es aprobado por una agencia reguladora.

La terapia va dirigida a pacientes mayores de 25 años con leucemia linfoblástica resistente a los tratamientos convencionales.

Qué es exactamente un CAR-T

El término CAR-T corresponde a las siglas en inglés de Chimeric Antigen Receptor T-Cell. O lo que es lo mismo: Terapia de células T con receptores quiméricos de antígenos (CAR-T).

En realidad, explican desde el Hospital Clínic, se trata de un tipo de terapia celular y génica en la que el paciente se convierte en su propio donante.

  • Consiste en modificar en laboratorio los linfocitos T del paciente, un tipo de glóbulos blancos encargados de la respuesta inmunitaria, para que tengan la capacidad de atacar a las células tumorales.

la base de la terapia CAR-T

La American Cancer Society ofrece una explicación sencilla y rigurosa a la vez de los detalles de esta terapia:

  • Nuestro sistema inmunitario detecta sustancias extrañas en el cuerpo buscando unas proteínas llamadas antígenos que están en la superficie de las células dijéramos extrañas o intrusas.
  • Los linfocitos T tienen sus propias proteínas, los receptores, que se unen a antígenos extraños y hacen que otras partes del sistema inmunitario destruyan a la sustancia extraña.
  • La relación entre los antígenos y los receptores es como una cerradura y una llave. Cada cerradura solo se puede abrir con una llave. Y cada antígeno extraño tiene un receptor inmune único que puede unirse a él.
  • Las células cancerosas también tienen antígenos, pero si las células inmunitarias no tienen los receptores adecuados, no pueden adherirse a los antígenos y favorecer la destrucción de las células cancerosas mediante la producción de anticuerpos.

Cómo funciona la terapia CAR-T

Los linfocitos T que se utilizan en las terapias de células CAR-T se alteran previamente para que puedan detectar las células cancerosas específicas a las que van dirigidas.

  • En realidad, se les añade un receptor artificial (llamado receptor quimérico de antígenos o CAR, de ahí el nombre de la terapia) para que puedan identificar los antígenos específicos de las células cancerosas.

De la misma manera que cada tipo de cáncer tiene sus antígenos, cada CAR-T está hecho para el antígeno específico de un cáncer.

Así pues, señalan desde la American Cancer Society, algunas leucemias como la linfoblástica aguda tienen un antígeno en el exterior de las células cancerosas llamado CD19.

Pues bien, las terapias de células CAR-T para tratar esos cánceres están diseñadas para conectarse al antígeno CD-19 y no funcionarán contra un cáncer que no tenga el antígeno CD19.

"En nuestro caso, el CART se ha desarrollado a partir de un anticuerpo propio creado en el hospital hace más de 30 años al que le encontramos una nueva aplicación", explica el Dr. Manel Juan, Jefe del Servicio de Inmunología en el Centro de Diagnóstico Biomédico (CDB) del Clínic y responsable de las plataformas conjuntas de Hospital Sant Joan de Déu y Banc de Sang i Teixits.

La técnica de laboratorio para modificar los linfocitos T que se ha utilizado en el Hospital Clínic se llama aféresis.

  • La aféresis permite separar los componentes de la sangre para obtener los linfocitos T.
  • Estos se reprograman genéticamente para que, cuando sean transferidos de nuevo al paciente, puedan reconocer específicamente las células tumorales y atacarlas.
  • Pasadas tres semanas ya se puede observar la respuesta en el paciente.

Una auténtica maravilla de la ciencia.

Una esperanza para la leucemia linfoblástica aguda

Con el objetivo de dar con una terapia efectiva para los pacientes con leucemia linfoblástica resistente a los tratamientos convencionales, el equipo liderado por Dr. Manel Juan del Clínic desarrolló un nuevo CAR-T CD19 (recordemos, el antígeno que tienen las células cancerígenas de este tipo de leucemia) a partir de un anticuerpo monoclonal propio para modificar linfocitos T.

Se trata del CAR-T ARI-0001, y los estudio preclínicos demostraron que era capaz de controlar por completo la progresión de la enfermedad en modelos animales y que su eficacia era similar a la de otros CAR-T disponibles.

Y ofrece una ventaja añadida: "El método de preparación utilizado para la obtención de nuestro CAR-T es robusto y reproducible y permite rebajar el coste de producción de la terapia para hacerla asequible y que esté disponible para todos los pacientes, concluye el Dr. Juan.

Ahora que la Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios ha aprobado el uso como medicamento de esta terapia desarrollada en el Clínic se abre una vía de esperanza para estos enfermos.