Pablo Cubí
Pablo Cubí del Amo

Periodista

Vacuna coronavirus rusa Sputnik V
iStock by Getty Images

En la carrera por las vacunas, ha habido dos que han estado fuera de la competición europea: la china de la farmacéutica CanSino y la rusa del Instituto Gamaleya.

La Unión Europea no las tuvo en cuenta en sus conversaciones de compra porque no habían hecho público sus resultados con un aval científico.

En el caso de Rusia la situación ha cambiado. Ha presentado sus resultados científicos en la revista The Lancet. La vacuna Sputnik es segura y efectiva en un 92% de casos, más de lo anunciado inicialmente.

CÓMO ES LA VACUNA SPUTNIK

La vacuna ha estado bastante tiempo en la oscuridad. Los motivos podrían ser que el gobierno ruso la ha usado como un instrumento de propaganda política. No por casualidad la han bautizado con el mismo nombre que el primer satélite, una victoria en la carrera espacial.

Es parecida a la de Oxford, pero más eficaz: 92%

Fue la primera vacuna que se empezó a poner. Rusia la distribuyó antes de recibir cualquier aprobación de una agencia externa. No hubo problemas y ahora la exhiben como un gran triunfo.

La vacuna usa la técnica llamada del vector viral, la misma que la vacuna de Oxford-AstraZeneca:

  • Utiliza un virus atenuado y le añaden genoma del coronavirus.
  • El virus atenuado entra en las células y crea las proteínas del coronavirus.
  • El sistema inmune detecta esas proteínas y fabrica los anticuerpos para evitar que entren en otras células.

Se administra en dos dosis separadas por 3 semanas. Y no necesita congelación para distribuirse. Basta frío, 4 grados de temperatura.

Es tan parecida a la de Oxford que incluso se han iniciado ensayos para comprobar su eficacia conjunta.

OFRECE INMUNIDAD A TODAS LAS EDADES

Los datos publicados son del estudio en fase 3, con más de 20.000 voluntarios en 25 hospitales rusos, mayoritariamente de Moscú.

Hay personas de todas las edades, de 18 a 80 años. En todas las franjas de edad la respuesta inmunológica fue igual de buena.

  • Los efectos secundarios han sido siempre leves y parecidos a las otras vacunas ya aprobadas: ligero dolor de cabeza, décimas o malestar pasajero.

Por falta de información previa, se habían corrido rumores o tergiversaciones sobre la Sputnik. Por ejemplo, que no se podía beber alcohol hasta dos meses después. Fue una prueba hecha en el ensayo no una obligatoriedad de la vacuna.

Hoy la vacuna, además de estar distribuyéndose en Rusia, ya se pone en Argentina, Bolivia, Irán, Serbia y Argelia.

ESPAÑA PODRÍA VACUNAR A CINCO MILLONES

La presentación ahora de resultados avalados por una revista internacional de prestigio no es casualidad.

Rusia ofrece cien millones de dosis el próximo trimestre

Rusia ha visto un nuevo mercado abierto en Europa después de los problemas con la distribución de las vacunas de Oxford-AstraZeneca que la UE ha tenido.

  • La UE exige que se presenten los datos para que los analice la Agencia Europea del Medicamento (EMA).

Es lo que ha hecho Rusia, que ha ofrecido cien millones de dosis en el segundo trimestre del año.

Si la UE las compra, a España le corresponde un 10%. Son diez millones de dosis con los que antes del verano podría tener vacunado a cinco millones de españoles.

¿LE AFECTAN LAS NUEVAS VARIANTES?

La vacuna ya ha recibido el visto bueno de un país de la UE. Hungría no ha querido esperar a la aprobación de la EMA y hace días que la distribuye en su territorio.

Alemania también ha insinuado que sería bienvenida, por lo que parece muy probable su aprobación en unas semanas.

Se uniría así en el segundo trimestre del año a la vacuna de Johnson & Johnson, que fabrica su farmacéutica Janssen, que está a punto de conseguir la aprobación. También sigue la técnica de vector viral.

Las mayores pegas que aún plantea la vacuna rusa son las mismas incógnitas que se ha planteado con las otras. No sabemos si son eficaces a las nuevas mutaciones que están apareciendo, la variante británica, la sudafricana o la brasileña.

Sputnik evita que enferme de Covid-19 la persona vacunada, pero no se ha constatado si también evita que la persona pueda transmitir el virus a otros.

Solo la vacuna de Oxford ha demostrado que también previene el contagio.