Viruela del mono: por qué este brote es diferente a otros

La viruela del mono no es una enfermedad nueva, pero en Occidente se vive como una nueva amenaza, porque nunca se había extendido de esta manera. Con más de mil contagiados, hay riesgo de que se vuelva endémica y un informe indica que puede ser peor de lo que se creía. La OMS pide actuación rápida.

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Dra Patricia Guillen
Dra. Patricia Guillem

Catedrática de epidemiología

Pablo Cubí
Pablo Cubí del Amo

Periodista

OMS advierte sobre la viruela del mono
iStock by Getty Images

¿Estamos exagerando el peligro de la viruela del mono? La respuesta es que sí y no a la vez. No es una enfermedad que esté mostrando signos preocupantes en las personas de occidente que la padecen.

Pero es la primera vez que se extiende tanto, tan rápido y si no se ataja a tiempo el brote podemos encontrarnos con un problema: que se haga endémica en Europa.

La situación ahora preocupa porque este brote no sigue los patrones típicos que hemos visto hasta ahora”, ha admitido Tarik Jasarevic, portavoz de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

"Hay un riesgo de que el virus se establezca en países hasta ahora no endémicos", advierte el director general de la OMS

El riesgo de que la viruela del mono se establezca en países no endémicos es real. Nos preocupa los riesgos de este virus para los grupos vulnerables, incluidos los niños y las mujeres embarazadas”, ha explicado el doctor Tedros Adhanom Gebreyesus, director general de la OMS

Como pasó con la covid, se ha empezado a investigar rápidamente y más a fondo el virus que provoca la viruela del mono, el orthopoxvirus, han aparecido nuevas evidencias que ponen en duda lo que sabíamos hasta ahora.

El virus persiste después de los síntomas

El primer estudio que ha aparecido sobre enfermos de la viruela del mono en Europa lo ha hecho el Reino Unido. Hay dos elementos que han llamado especialmente la atención:

  • Una enfermera tuvo síntomas con pústulas, sin que previamente notara ni dolores de cabeza o musculares, ni fiebre.

Según la literatura médica de esta enfermedad esos son los primeros síntomas. Señal de que puede haber casos que sean asintomáticos en primeras fases.

  • Un análisis días después de que desaparecieran los síntomas aún encontró ADN del virus en algunos de los pacientes.

Esto pone en duda la rotundidad con la que se decía que ya no podían infectar cuando se han curado de las pústulas.

El informe del servicio de salud británico lo han publicado en la revista científica The Lancet Infectious Diseases, para prevenir ante el brote actual. Se trata de estudios en pacientes que son de hace tres o cuatro años. En el Reino Unido han tenido varios casos previos, personas procedentes de países de África donde la viruela del mono aparece con más frecuencia.

Hay tratamientos que funcionan

Los médicos británicos autores del estudio dejan claro que, con los datos que tienen, no apuntan a que el virus sea más contagioso de lo que se creía. Sólo constatan que hay informaciones que no coinciden con los datos que hemos manejado hasta ahora.

La diferencia con otros brotes es que esta vez el virus ha encontrado fiestas multitudinarias con gente de varios países

Si las muestras de ADN que se encontraron después de pasar la enfermedad tenían o no capacidad infectiva no se sabe.

El principal método de transmisión es el del contacto estrecho piel con piel. Es un virus que no se transmite con demasiada facilidad de persona a persona y de momento esa suposición no ha cambiado.

El estudio también enumera los medicamentos que se suministraron a los siete pacientes que se habían analizado. Así se constata que el paciente que recibió el antiviral tecovirimat mejoraba rápidamente.

En los países como el nuestro, aunque no hay un tratamiento específico, sí hay opciones. Al ser un virus se puede poner un retroviral”, nos ha explicado la doctora Patricia Guillem, profesora de Epidemiología de la Universidad Europea de Valencia.

Si tenemos fiebre, un antitérmico. Si tenemos una cefalea se puede recetar paracetamol o algún tipo de medicamento más fuerte para controlar el dolor -ha tranquilizado esta experta-. Ante cualquier problema más grave, siempre podemos llegar a la terapia intravenosa. La persona siempre va a tener opciones. Y este virus no tiene consecuencias tan graves como ha podido tener el coronavirus en personas mayores.”

La OMS llama a la calma

Ese mensaje de calma también llega desde la OMS. La organización de Naciones Unidas responsable de la salud ha insistido que de momento no hay un riesgo de pandemia. Se puede seguir el rastro e intentar frenar las cadenas de transmisión.

España ha hecho una compra conjunta de vacunas, pensadas para el personal sanitario y contactos estrechos

Admiten que les ha sorprendido esta explosión de enfermos, porque en los brotes previos, todos los casos detectados estaban directamente ligados con África. Ahora hay algo más de 200, entre confirmados y sospechosos y en una veintena de países. El brote más grande registrado en occidente había sido en 2003 en Estados Unidos con 47 contagios.

¿Qué ha cambiado? Que esta vez el virus se ha encontrado con fiestas multitudinarias, con personas de muchos países.

La Unión Europea ha hecho una compra conjunta de vacunas contra la viruela, que son efectivas en un 85% contra la del mono. “No hay que generar la alarma con una posible vacunación generalizada. Con el aislamiento de la persona afectada y las personas convivientes es suficiente para la contención de los casos”, nos ha indicado la doctora Guillem.

Desde el Ministerio de Sanidad, la ministra Darias ha dado un mensaje similar. Las vacunas se compran en previsión, con la idea de poder vacunar a los contactos directos de los enfermos y el personal que los atiende si fuera necesario. Los que nacieron antes de 1977 es probable que también estén más protegidos porque aún se les puso la vacuna de la viruela.

Es de esperar que el virus en unos meses esté controlado y reducido a Nigeria y la zona del Congo, donde es endémico. Si se propagara más tendría consecuencias, pero de momento no estamos en esa fase.