El gesto que hay que practicar más para subir la autoestima y ser feliz

Una investigación científica ha demostrado que hay un nuevo hábito que cada uno ha de hacer más a menudo. No solo nos relaja y da placer, sino que repercute en nuestro bienestar mental y mejora la autoestima.

Pablo Cubí
Pablo Cubí del Amo

Periodista

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Mujer joven masajes

Todo lo que nos proporcione biesnestar mejorará nuestro equilibrio emocional

ISTOCK

La lista de cosas que puedes hacer para mejorar tu bienestar y subir tu autoestima es bastante conocida. Se basa en una combinación de hábitos para cuidar tu cuerpo y otros para activar tu mente.

En el primer grupo estaría, por ejemplo, la práctica regular de ejercicio, que como bien sabes, libera endorfinas. Seguir una dieta saludable, que nos aporte los nutrientes necesarios para que el organismo funcione bien. Y dormir las siete u ocho horas necesarias para que el cuerpo descanse y se regenere.

En el aspecto mental, entraría disfrutar de nuestras aficiones y hacer actividades que amplíen nuestra mente, como leer o escuchar música. También se aconseja practicar meditación o la respiración consciente y mantener una vida social con personas que nos aporten y apoyen.

A todo esto, ahora podemos añadir algo más y que quizá pueda sorprenderte.

El nuevo gesto de bienestar y autoestima

Se trata de hacerse un masaje, pero no un masaje sin más. Lo que se ha comprobado científicamente es que un masaje facial en cabina aporta numerosos beneficios para sentirnos más felices y también mejor con nosotros mismos.

El curioso experimento lo han llevado a cabo expertos en neurociencia de la Universidad de Murcia, con la empresa Natura Bissé. No hay que ser un experto para saber que un masaje relajante provoca bienestar. Lo que buscaban era explorar cómo actuaba exactamente el tratamiento facial en nuestro organismo y qué era lo más adecuado.

El estudio ha probado que es más efectivo un masaje de contacto manual que si lo hace un aparato eléctrico. Y dentro del poder del tacto, los resultados reflejaron que el bienestar de las personas mejora un 67% gracias a los tratamientos, pero sobre todo al masaje.

Además de constatar la mejora en la piel, que supone aplicar un tratamiento de belleza, el otro aspecto más llamativo del estudio es que también la autoestima mejora.

Cómo se logra esta mejora emocional

Los neurocientíficos analizaron la evolución de 33 voluntarios de entre 25 y 60 años que se sometieron en una cabina a un tratamiento de belleza y masaje facial. El tratamiento dura una hora. En ese tiempo, además del masaje, se aplicaron productos de exfoliación, limpieza e hidratación.

Controlaron a los participantes de diversas formas: mediante grabación de expresiones de la cara, entrevistas personales, análisis hormonal y electrodos craneales, para monitorizar su sistema nervioso.

Según los responsables del estudio “los picos de placer se dieron siempre con el masaje manual”. Mejoraba el bienestar y también la sensación de control, un empoderamiento de salud mental que hacía que aumentara “significativamente sus niveles de autoaceptación”, explicaba Laura Gamboa, directora de formación de Natura Bissé.

Los investigadores también constataron que dos masajes a la semana hacen que disminuyan las citoquinas inflamatorias. Seguramente estas sustancias te sonaran porque durante la pandemia fue uno de los mayores problemas a los que se enfrentaban los pacientes graves de covid.

Las citoquinas son proteínas que dan órdenes a las células de inflamarse o hacer que se autodestruyan. Una tormenta de citoquinas puede hacer colapsar el cuerpo.

Con estos tratamientos, estas citoquinas quedan mucho más controladas y se reduce la inflamación crónica, que muchos estudios sitúan como un importante factor de riesgo de envejecimiento acelerado y de enfermedades, como las cardiovasculares, diabetes o cáncer.

Beneficios del tacto en la persona

Los beneficios del tacto en la piel y el autocuidado ya se habían demostrado en diversos estudios previos. Los efectos de dejarse mimar por un masajista o esteticista han sido refrendados por la ciencia numerosas veces. Eran estudios más genéricos, no centrados exclusivamente en la cara.

En nuestra piel hay millones de receptores que conectan con el sistema nervioso y que permiten la segregación de hormonas que ayuda a tener un ánimo positivo, como son la serotonina, la dopamina y la oxitocina. La oxitocina, por ejemplo, disminuye el ritmo cardiaco y la presión arterial, y ayuda a esa sensación de calma que también da el masaje.

En el acto del masaje, tal como constató este último estudio, analizando la saliva de los voluntarios, se había producido asimismo una significativa reducción del cortisol. Esta hormona se conoce como la del estrés, porque es una de las que se disparan en esos momentos para activar el estado de alerta.

La vida actual ha hecho que los niveles de cortisol sean más elevados de lo que sería deseable. Un exceso de cortisol también se relaciona a largo plazo con problemas de salud.