ejercicio tras infarto

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ejercicio tras infarto

Las enfermedades del corazón son la primera causa de muerte en el mundo, por detrás de los accidentes de tráfico o el cáncer. En España, las muertes por episodios cardiacos suponen casi el 30% de todas las defunciones que se producen al año.

Si atendemos sólo a los infartos de miocardio, podemos afirmar que en la población española, unas 50.000 personas tienen cada año un infarto. Los datos aseguran que si has tenido un primer infarto, tienes altas probabilidades de tener un segundo.

El riesgo de sufrir un segundo infarto es elevado

"Las repeticiones son importantes y suelen alcanzar alrededor del 15% en dos años, incluso más", afirma el Dr. Manuel Abeytua, presidente de la Sección de Riesgo Vascular y Rehabilitación Cardiaca de la Sociedad Española de Cardiología (SEC) y coordinador de Rehabilitación Cardiaca del Hospital Universitario Gregorio Marañón (Madrid).

cómo prevenir un segundo infarto

Tras un infarto hay que seguir unas pautas para cuidarse y evitar que se repita.

  • Adoptar hábitos saludables. Los tres pilares fundamentales son: llevar una dieta sana y equilibrada, practicar ejercicio físico de forma regular y abandonar el tabaco, si el paciente fuma.
  • Seguir de forma correcta el tratamiento farmacológico, algo que en España, sólo cumple el 50% de los pacientes con problemas cardiovasculares.

Después de un infarto hay que acudir a un programa de rehabilitación cardiaca

Pero sobre todo es fundamental, una vez que el paciente haya sido dado de alta en el hospital, acudir a un programa de Rehabilitación Cardiaca.

La Rehabilitación Cardiaca

"La rehabilitación cardiaca no sólo mejora la calidad de vida sino la supervivencia, hasta un 27%", afirma el Dr. Abeytua. Es algo que, además, aconsejan todas las sociedades científicas.

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"Si en algunos sitios (hospitales) estos programas no están lo suficientemente desarrollado, habría que implementarlos", añade el doctor. Es fundamental para la recuperación de la persona tras el infarto, y sobre todo para prevenir un segundo.

Según apunta la Fundación Española del Corazón, los beneficios de hacer rehabilitación cardiaca son:

  • Reducción de la mortalidad por enfermedad coronaria de en torno al 20-25%.
  • Tasas de mortalidad menores, de hasta un 21 a un 34%, si se hace rehabilitación cardiaca en comparación con los pacientes que no hacen rehabilitación.

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  • Mejora en la calidad de vida de los pacientes
  • Mejoría en el control de los factores de riesgo de los pacientes cardiovasculares.

CÓMO HACER EJERCICIO FÍSICO

El especialista es quien debe pautar cuál será el mejor tipo de jercicio, intensidad y ritmo.

Por regla general, toda persona después de un infarto puede y debe hacer ejercicio físico. Obviamente el grado depende de lo grave que haya sido el infarto: de cómo sigue la fuerza de bombeo del corazón y de si aún quedan algunas arterias coronarias obstruidas.

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Por ello, y según indica la Fundación Española del Corazón: "Si su corazón después del infarto tiene una fuerza de bombeo normal y tiene ‘abiertas’ todas las arterias de su corazón, no existe contraindicación para la realización de ejercicio físico".

Según apunta el Dr. Abeytua:

  • Si un paciente no hace rehabilitación cardiaca es importante igualmente que haga ejercicio físico, controlado y pautado por su médico.
  • Una forma generalizada de ver cuánto ejercicio puede hacer la persona y qué nivel es realizar una prueba de esfuerzo.
  • La prueba de esfuerza nos va a indicar la frecuencia cardiaca máxima que hemos tenido.
  • Al hacer actividad física, debemos procurar no llegar a esa frecuencia cardiaca, sino que ese esfuerzo esté alrededor de un 75% de ese dato.
  • Al cabo de un mes después de hacer ejercicio, ya podemos alcanzar el 85% de esa máxima de frecuencia cardiaca.

Caminar una hora al día

La actividad física recomendada es aquella que le guste a cada persona. Sin embargo, una de las actividades más aconsejadas por todos los especialistas y, que la mayoría de los pacientes pueden hacer, es caminar.

Según explica el doctor, hay que hacerlo de forma progresiva:

  • Al mes o mes y medio del infarto, los pacientes ya podrán caminar una hora al día diaria sin forzarse demasiado.
  • La velocidad ha de ser progresiva y controlada por la propia persona. Es decir, siuno siente que le falta el aire mientras camina debe parar y luego seguir.
  • Conforme esa persona va caminando diariamente, irá adquiriendo mayor fondo físico.
  • "Caminar no es ir a la compra ni ir de tiendas por la ciudad sino que es una actividad física es en sí misma que hay que hacer cómo tal.
  • Lo recomendable es caminar una hora al día. Si una persona puede caminar dos horas, mucho mejor".

Lo recomendable es caminar una hora al día como mínimo

Si una persona era muy deportista, antes del infarto, puede volver a hacer deporte siempre y cuando:

  • Su corazón esté bien y su médico se lo permita.
  • No se pase nunca de la frecuencia cardiaca que haya dado en la prueba de esfuerzo.

"En principio, el deporte de competición está contraindicado. Pero si la persona se encuentra bien y ha hecho mucho deporte antes, puede volver a hacer deporte siempre y cuando: el esfuerzo sea razonable (según la prueba de esfuerzo), que procure no competir de forma extrema y que esa actividad física sea supervisada y controlada por su cardiólogo", concluye el Dr.Abeytua.

PREVENCIÓN CARDIOVASCULAR

El 80% de las muertes prematuras por enfermedades cardiovasculares podrían evitarse mediante el control de factores de riesgo:

  • Llevar una dieta equilibrada que sea baja en grasas
  • Practicar ejercicio físico de forma regular. Según un informe publicado en 2014 por la Federación Mundial del Corazón (World Heart Federation), la inactividad física es la responsable de un 5% de las enfermedades cardiovasculares.
  • Abandonar el consumo de tabaco y abandonar el consumo nocivo de alcohol.
  • Y llevar un control sobre los factores de riesgo cardiovasculares como la hipertensión arterial, el colesterol o la diabetes.