adolescencia alcohol tabaco

Actualizado a

Es difícil concienciar a un adolescente o a un joven de que fumar y beber es muy dañino para su salud. Para ellos son hábitos sociales, les sirve para formar parte del grupo y perciben como algo positivo que en la juventud las resacas se superan con más facilidad y les parece que el tabaco no afecta tanto a los pulmones.

Pero la realidad es que tanto tabaco como alcohol pasan factura y la juventud no nos hace inmune a ellos.

Lo ha demostrado el estudio ALSPAC publicado recientemente por la Sociedad Europea de Cardiología en European Heart Journal.

Relacionado con este artículo

Según esta investigación, ambas sustancias, incluso aunque se consuman en pequeñas cantidades, provocan daño arterial precoz. Y eso quiere decir que con los años "ese consumidor tiene más probabilidades de sufrir un infarto o una angina de pecho", afirma el Dr. Vicente Arrarte, presidente de la Sección de Riesgo Vascular y Rehabilitación Cardiaca de la Sociedad Española de Cardiología (SEC).

qué revela el estudio

Para comprobar de qué forma el tabaco y el alcohol afectan a la salud cardiovascular de los adolescentes, los investigadores estudiaron a 1.266 participantes de 13, 15 y 17 años y midieron concretamente un parámetro:

  • La velocidad de la onda del pulso carótido-femoral (OVP). Una medida que los médicos utilizan habitualmente para estudiar el daño arterial y la rigidez de los vasos sanguíneos.

Hay formas de medir la rigidez de los vasos sanguíneos, señal de riesgo coronario

  • Comprobaron que los adolescentes que bebían o fumaban, o que hacían ambas cosas a la vez, tenían la OVP aumentada.
  • Lógicamente, a mayor cantidad de cigarrillos y alcohol, más aumentado estaba este parámetro.

cómo afecta fumar y beber a las arterias

El Dr. Arrarte nos explica, de forma amena y sencilla, que en realidad lo que ha demostrado este estudio es que estas drogas envejecen de forma temprana las arterias:

Relacionado con este artículo

  • Tus arterias no son cañerías rígidas. Si están en buen estado son flexibles.
  • Pero el alcohol y el tabaco hacen que pierdan esa flexibilidad. Y una señal clara de que esto ha ocurrido es que el flujo sanguíneo pasa a mayor velocidad (es justo el parámetro que ha medido el estudio) porque las arterias se han hecho más resistentes, como si estuvieran envejeciendo.
  • Y si envejecen de forma precoz, el riesgo de sufrir eventos cardiovasculares aumenta. Lógicamente, esto no quiere decir que eleve el riesgo de infartos en adolescentes (el daño arterial es progresivo, no se produce de un día para otro), pero sí eleva la predisposición en un futuro.

El daño provocado en las arterias es reversible si se dejan malos hábitos

La buena noticia es que este daño es reversible. El estudio ALSPAC ha demostrado que si se deja el tabaco y el alcohol en estas edades tempranas se recupera la salud arterial, cosa que resulta más difícil en edades más avanzadas cuando las arterias ya están muy deterioradas.

jóvenes y consumo de tóxicos

Desde la Fundación Española del Corazón alertan que, a tenor del estudio publicado en European Heart Journal, más de un millón y medio de adolescentes españoles podrían sufrir daño cardiovascular precoz. Y es que, según la Encuesta sobre Uso de Drogas en Enseñanzas Secundarias en España (ESTUDES 2016-2017):

  • El alcohol (75,6%) y las tabaco (34,7%) son las drogas más consumidas por los estudiantes españoles.
  • La edad media de inicio son 14 años.
  • El consumo de alcohol y tabaco se incrementó un 13,25% y un 34,5% respectivamente en 2016 respecto a 2014.
  • En cifras absolutas, 1.160.200 estudiantes tomaron alcohol y un total de 534.900 aseguraron haber consumido tabaco en 2016.

Relacionado con este artículo

Las cifras son alarmantes e invitan a la reflexión: ¿qué podemos hacer para invertir esta tendencia y que nuestros adolescentes dejen de ser consumidores potenciales? El Dr. Arrarte asegura que se debería actuar desde dos frentes:

  • "Por un lado, ser muy estricto con el cumplimiento de la normativa vigente, que ya restringe el acceso a estas drogas a los adolescentes. Debería haber permisividad cero en este sentido y que un joven de 14 años no tuviera tanta facilidad como tiene hoy en día para adquirir alcohol o tabaco".

Prohibir no sirve, deberíamos ofrecer a los jóvenes alternativas atractivas para ellos

  • "Por otro lado, no basta con prohibir porque a un adolescente cuando le prohíbes algo tiende a hacer lo contrario. Lo que hay que hacer es ofrecerles otras alternativas positivas y saludables como el deporte que les atraigan y les ayuden a adoptar buenos hábitos y no caer en otros como el alcohol y el tabaco. Es clave realizar campañas educativas en este sentido".

Tags relacionados

Por Soledad López, periodista especializada en salud