contaminacion infartos

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Que la contaminación provoca o agrava un buen número de enfermedades era cosa sabida. Sin embargo, ahora se ha añadido una nueva constatación: los días en que hay más polución se producen más infartos y las muertes por esa causa también aumentan.

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Lo ha confirmado un estudio elaborado por investigadores del Hospital Vall d’Hebron, de Barcelona, en el que comprobaron las estadísticas de los números de casos de ataques de corazón y los relacionaron con los niveles de contaminación que había en cada momento en la capital catalana.

Los resultados eran concluyentes, a peor calidad del aire más casos.

LOS INFARTOS, MÁS PELIGROSOS

“Los resultados reflejan que la contaminación provoca un aumento de los infartos provocados por una obstrucción total de la arteria coronaria, que son los más graves –explica el cardiólogo Jordi Bañeras, del Instituto de Investigación del Vall d’Hebron y principal autor del estudio–. Además, los infartos de este tipo, denominados infartos por elevación del ST, cuando se producen en días de más polución presentan un mayor índice de mortalidad, sobre todo en las primeras 24 horas”.

Pese a que la contaminación siempre ha estado en el punto de mira, no hay muchos estudios sobre la relación entre polución y enfermedades cardiovasculares.

De hecho, los resultados eran hasta ahora dispares y controvertidos. Sobre todo porque no eran sobre áreas contaminadas homogéneas.

Hasta ahora apenas había estudios y no evidenciaban esta relación tan directa

Es la primera vez que se establece de una manera clara que la mortalidad crece con la contaminación, que además se relaciona con un mayor número de casos de un tipo de arritmia, la fibrilación ventricular, también muy grave.

CÓMO LLEGA LA CONTAMINACIÓN A LA SANGRE

El análisis del aire de esos días más mortíferos evidencia que hay más presencia de óxido nítrico y plomo de tamaño ínfimo (menos de 2,5 micras de diámetro). Estas sustancias las emiten principalmente los tubos de escape de los coches diesel.

Estas sustancias son las más directamente relacionadas con los infartos, porque entran en nuestro sistema sanguíneo y bloquean el paso de la sangre.

Las partículas entran en el torrente sanguíneo y bloquean la sangre

Siguen el mismo camino del oxígeno. Cuando respiramos, el oxígeno va a los pulmones y de ahí pasa a la sangre que la conduce por el cuerpo. Estas partículas entra de la misma manera en los conductos”, explica el doctor Bañeras.

La deducción es que cualquier medida que ayude a reducir los niveles de contaminación, tendría una repercusión en el número de casos de infarto.

puede haber cinco muertos menos

El estudio incluso hace una extrapolación de los beneficios que se conseguirían. Si se pudieran reducir la concentración de esas micropartículas de plomo y óxido nítrico se podrían evitar al menos 19 infartos al año y una reducción de como mínimo cinco muertes.

Puede parecer poco, pero estamos hablando de un estudio centrado exclusivamente en Barcelona. Si las medidas se extrapolasen a todas las principales ciudades de España, las cifras serían mucho más llamativas.

La contaminación depende también de la geografía y el clima

De todas formas, los autores del estudio, prefieren no hacer extrapolaciones, puesto que se ha de mirar la cantidad de estas partículas concretas que hay en cada localidad afectada por la contaminación. Hay que tener en cuenta que Barcelona es en la actualidad la ciudad europea con más vehículos matriculados en proporción a su tamaño.

Otros factores, como las corrientes de aires, y la climatología en general, hacen que cambien mucho los riesgos de contaminación y de concentración de partículas de un lugar a otro. También las barreras geográficas, como montañas, pueden agravarla.

Así te PROTEGes de la contaminación

Se pueden tomar algunas medidas de prevención en los días de mayor contaminación, cuando las autoridades avisan que se están acercando o superando los límites recomendados.

Son medidas para la población en general, puesto que todos nos vemos afectados por la contaminación, pero muy especialmente aquellos que ya hayan tenido un infarto o tengan más riesgo, por sobrepeso, niveles altos de colesterol, antecedentes familiares, etc.

  • No hagas ejercicio por el centro. Aunque las autoridades sanitarias consideran peor el sedentarismo que respirar la contaminación, lo cierto es que en los días de alta contaminación y en especial en las zonas de más circulación de coches, donde las partículas están más concentradas, conviene abstenerse.

Dejar de circular tanto en coche es la solución más eficaz

  • Cierra ventanas si vives en pisos bajos. Las partículas contaminantes no ascienden y están mucho más concentradas junto a la calzada. Por eso los entresuelos y primeros pisos, deben vigilar especialmente y no dejar entrar ese aire. Hay que ventilar el tiempo justo. Con quince minutos basta.
  • No vayas en coche. La contaminación es un problema global y sólo un espíritu solidario puede solucionarlo. Ir en transporte público o al menos compartir el coche es una primera y obligada decisión. También hay que recapacitar si no habría que cambiar si el coche tiene ya diez años, sobre todo si consume gasoil.
  • Usa mascarilla. Los asiáticos lo tienen claro y en ciudades muy contaminadas verás gente por la calle sin complejos con ellas. También muchos ciclistas optan ya por esta precaución que puede ser un buen freno a las partículas.