Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud

Los estiramientos bajan más la hipertensión que caminar
iStock by Getty Images

Caminar ha sido durante mucho tiempo la prescripción preferida por los médicos para bajar la presión arterial. Una caminata enérgica a diario puede ayudar a reducir la toma de medicación para la hipertensión, o incluso evitarla si los valores no son muy altos.

Pero ahora, un nuevo estudio de la Universidad de Saskatchewan en Canadá ha descubierto que hay una actividad física todavía más beneficiosa para tus arterias que caminar: realizar estiramientos.

La hipertensión es uno de los principales factores de riesgo de enfermedad cardiovascular y de mortalidad en general.

Por qué estirar es tan bueno para la tensión arterial

Practicar estiramientos debería forma parte del plan de actividad física de todos aquellos que luchan contra la hipertensión. El Dr. Phil Chilibeck, profesor de kinesiología de la Universidad de Saskatchewan y coautor del estudio, explica la razón:

  • Cuando practicas un estiramiento no solo estiras los músculos como suele creerse.
  • También estás estirando todos los vasos sanguíneos que alimentan el músculo, incluidas todas las arterias.
  • Y si se reduce la rigidez en las arterias, la sangre fluye más fácilmente, con lo que se disminuye la presión arterial.

La tensión arterial alta es un problema que afecta a más de 1.130 millones de personas en el mundo. Este trastorno obliga al corazón a hacer más esfuerzo del necesario para bombear la sangre. Al final, esa presión excesiva puede dañar los vasos sanguíneos.

Estudios anteriores ya habían demostrado que el estiramiento reduce la presión arterial, pero esta investigación canadiense es la primera que lo compara con caminar.

estirar y caminar para la hipertensión

Para llegar a la conclusión de que estirar tiene más efecto sobre la presión sanguínea que caminar, los autores del trabajo estudiaron a 40 hombres y mujeres (61 años de promedio) con la presión aretrial elevada (hipertensión en etapa 1) durante 8 semanas.

  • Parte del grupo realizó una rutina de estiramiento de todo el cuerpo durante 30 minutos al día, 5 días a la semana.
  • El resto caminó rápidamente también media hora al día, 5 días a la semana.

Antes y después del estudio se midió la presión arterial de los participantes (sentados, tumbados y durante 24 horas utilizando un medidor portátil) y se comprobó que la reducción era mayor (en los tres tipos de mediciones) en el grupo que había hecho estiramientos.

  • Eso sí, perdieron más grasa los que habían realizado la caminata enérgica.

Conclusión: las personas que caminan para reducir su presión arterial deben seguir haciéndolo, pero deben añadir sesiones de estiramientos a su rutina diaria.

No hay que olvidar que la obesidad es un factor de riesgo de hipertensión. Solo bajando de peso ya mejoran las cifras de presión arterial.

"No queremos que a raíz de nuestra investigación la gente piense que no debería hacer algún tipo de actividad aeróbica. Cosas como caminar, ir en bicicleta o esquiar tienen un efecto en la grasa corporal, los niveles de colesterol y el azúcar el sangre", asegura Chilibeck.

cuándo y cómo hacer estiramientos

El estudio canadiense se hizo con una rutina de media hora de estiramientos de todo cuerpo, pero los autores aseguran que podrían obtenerse los mismos beneficios con:

  • Sesiones más cortas que se centren en trabajar los grupos de músculos más grandes en las piernas, sobre todos los cuádriceps y los isquiotibiales.
  • Sesiones de yoga. Esta disciplina es una muy buena opción cuando el objetivo es estirar la musculatura, aseguran los investigadores.

"Lo bueno del estiramiento es que resulta muy fácil de incorporar a la rutina diaria de una persona. No está a merced del clima y pueden practicarlo personas con osteoartritis porque es suave para las articulaciones. Y no implica mucho tiempo", reconoce Chilibeck.

"Cuando te relajas por la noche, en lugar de sentarte en el sofá, puedes sentarte en el suelo y estirarte mientras miras la televisión", concluye.

La hipertensión en cifras

En España, según datos de dosfarma.com, casi cinco de cada diez adultos tienen hipertensión, pero esa cifra aumenta hasta el 70 % en los mayores de 65 años.

Y lo que es peor es que tres de cada diez hipertensos no saben que sufren esta patología. La hipertensión es una enfermedad silenciosa que no da síntomas pero sí puede provocar consecuencias.

Si se descontrola, puede provocar un infarto de miocardio o una insuficiencia cardiaca.

Para evitar llegar a ese extremo, todos deberíamos controlar la presión sanguínea una vez al año (en todas las farmacias realizan mediciones), y si las cifras son altas consultarlo con el médico para tomar medidas.

Una dieta equilibrada baja en sal y realizar ejercicio, incluida una rutina de estiramientos, es la mejor prevención para mantener unos niveles de presión arterial saludables.