Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud

El marcapasos sin cable mejor ala calidad de vida
iStock by Getty Images

En las últimas décadas, el marcapasos ha mejorado la calidad de vida de muchas personas y también ha salvado muchas vidas.

Cuando el corazón late a una velocidad inferior a la normal (un tipo de arritmia llamada bradicardia), la implantación de estos dispositivos estimula el músculo coronario para que aumente la frecuencia de sus latidos.

La ingeniería biomédica ha ido perfeccionando estos aparatos. Tanto es así que el marcapasos sin cables, que en su día supuso un gran avance como tratamiento para evitar las consecuencias de las arritmias, se está convirtiendo en una opción cada vez más utilizada por los cardiólogos.

En comparación con el dispositivo tradicional que lleva cables, el marcapasos inalámbrico reduce las complicaciones y es más cómodo para el paciente.

Marcapasos clásico

Como su propio nombre indica, el marcapasos es un sistema de estimulación que marca el paso al corazón. El dispositivo clásico se compone de dos partes:

  • El generador (formado por la batería y el microprocesador) que se encarga de detectar el latido cardiaco anómalo y enviar el estímulo al corazón para desencadenar el ritmo correcto.
  • Y unos cables (electrodos) que comunican el generador y el corazón.

El artilugio que ha salvado millones de vidas se lo debemos a Wilson Greatbatch, un ingeniero eléctrico norteamericano que inventó el primer marcapasos cardiaco implantable en 1958.

Pero no todos los pacientes son aptos para poderles implantar un marcapasos.

  • A veces las venas por las que se introducen los electrodos presentan trombos o un recorrido irregular, o el paciente ya lleva varios electrodos y no hay espacio en el sistema venoso para implantar más.

Con el marcapasos inalámbrico, estos obstáculos no existen porque no hay cables.

Marcapasos sin cables

El marcapasos sin cables realiza las misma funciones que uno convencional, pero en un formato miniaturizado: es un 90% más pequeño que el marcapasos convencional más pequeño del mercado.

Consiste en una cápsula de no más de 1 cm cúbico de volumen y 2 gramos de peso, que se ancla en el endocardio (membrana que recubre el interior de las cavidades del corazón) mediante un sistema de fijación de púas.

Las ventajas que presenta son básicamente dos:

  • Reduce el numero de complicaciones, sobre todo infecciones que se puedan producir a raíz de la implantación.
  • Es mucho más cómodo para el paciente, ya que no nota que lleva implantado un dispositivo miniaturizado y sin cable alguno.

"El marcapasos sin cable está especialmente indicado para las arritmias lentas, conocidas también como bradicardias", explica el doctor Pablo Canepa, jefe de servicio de Cardiología del Hospital Sanitas CIMA de Barcelona.

Terapia poco invasiva

El marcapasos clásico se implantaba mediante un procedimiento invasivo:

  • Se realizaba "una incisión por debajo de la clavícula del paciente para acceder a su sistema venoso mediante una punción, llegando así a la vena subclavia y de ahí directo al corazón".
  • "La operación se hacía con cables y no estaba exenta de complicaciones y riesgos", explica el Dr. Canepa.

Estos problemas desaparecen con el marcapasos sin cables, aunque su implantación requiere una gran experiencia previa en la implantación de marcapasos.

  • "Es un dispositivo más complejo, que se implanta por un sistema de vainas, por el que se accede al corazón", explica el Dr. Ignasi Anguera, jefe de la Unidad de Arritmias del Hospital Sanitas CIMA
  • "El manejo de estos catéteres requiere de una habilidad técnica importante. Además, la empresa que fabrica el dispositivo exige que el facultativo se haya acreditado con un volumen previo de operaciones, y haya superado test y certificaciones, para asegurar el éxito de la intervención", subraya.

mayor comodidad

El marcapasos sin cables se utiliza cada vez más, tanto en centros públicos como privados.

"Igual que los stents se han convertido en la alternativa de las esternotomías, las cirugías a corazón abierto y los by-pass, los marcapasos sin cables están en disposición de sustituir progresivamente a los que llevan cable", sostiene el Dr. Anguera.

  • "Evitamos así complicaciones como la endocarditis infecciosa, y cualquier otra infección sistémica que pueden provocar las bacterias que se alojan en los cables", aclara.

Estamos ante una auténtica revolución, prosigue el doctor Anguera.

  • "Pensemos solo en el ámbito estético y en pacientes jóvenes que, gracias al marcapasos sin cables, no les queda cicatriz alguna ni relieve o bulto que les identifique como portador de un dispositivo de estas características. Hacía décadas que no disponíamos de un avance de magnitud tan importante", remarca.

Futuro prometedor

A medida que la tecnología vaya evolucionando, se espera que el marcapasos sin cables se pueda implantar en más pacientes.

  • "Al principio, la estimulación que generaba el marcapasos sin cables era unicameral, es decir, alcanzaba a una sola cámara del corazón".
  • "Ya hay disponible un nivel bicameral, que llega a dos cámaras, y estaría previsto desarrollar un nivel tricameral".
  • "Este desarrollo seguro que permite consolidar y generalizar una técnica que ya no tenemos dudas de que es muy poco invasiva, eficaz y segura", concluye el Dr. Anguera.