Otorrinolaringología

Problemas para tragar después de tener la COVID-19

Mi padre ha tenido la COVID y, aunque la ha superado, tiene muchas dificultades para tragar. ¿Cómo puedo ayudarle?

Por el Dr. Raimundo Gutiérrez - Secretario general de la SEORL-CCC

La dificultad para tragar es una posible secuela de la COVID-19, sí. Los médicos lo denominamos disfagia. Causas hay muchas:

  • Si ha estado en la UCI, puede haber perdido funciones y habilidades para tragar al nutrirse por sonda
  • Un ingreso largo implica pérdida de masa muscular, y eso también dificulta la acción de tragar
  • Incluso puede ser que le hayan hecho una traqueotomía o se hayan generado déficits neurológicos.

Un especialista debería valorar el estado general, nutricional y respiratorio, y a partir de ahí plantear un tratamiento individualizado. Básicamente se adapta la dieta a las características del paciente y se recomienda una rehabilitación dirigida por un logopeda.

Pero tú nos pides unas pautas que te ayuden. Y sí, existen una serie de recomendaciones generales:

  • Si no come nada, empieza ofreciéndole aguas espesadas con textura similar a la miel, comprobando que no tiene tos durante las comidas. Si la tolera bien, pasa a papillas en puré, siempre homogéneas y sin cambios de consistencia. A medida que mejore, puede pasar a líquidos menos espesos y sólidos menos triturados.
  • Evita la mezcla de texturas y los alimentos que se fragmenten, como los frutos secos; que se peguen, como la patata; o que al comprimirlos desprendan líquido o tengan semillas, como la naranja o las uvas.
  • Cuida el entorno para que no tenga distracciones y pueda centrarse del todo en el acto de comer.
  • Que esté sentado. Si permanece en la cama, incorpora un poco el cabecero y, si alguien le da la comida, es importante que se coloque en una posición más baja para evitar que tenga que extender la cabeza para tragar.
  • Tras las comidas, comprueba que no quedan restos de alimentos en la boca.
  • Una buena higiene oral es fundamental. Hay que evitar colonizaciones bacterianas en la boca que puedan aspirarse al pulmón y causar neumonías. Para ello, se aconseja cepillar los dientes, las encías y la lengua con una solución escurrida de clorhexidina.