Nutrición

Formas imaginativas de incluir las semillas en tus recetas

Intento seguir la recomendación de tomar semillas, pero solo se me ocurre añadirlas a cremas y yogur. ¿Qué otras opciones hay?

Por Marta Verona - Nutricionista y cocinera

Las semillas son una bomba de salud. Muchas veces tomamos suplementos de antioxidantes, minerales y omega 3 olvidándonos de que los mejores suplementos son los alimentos y, en este caso, las semillas.

Son muy interesantes desde el punto de vista nutricional por su contenido en grasas cardiosaludables, minerales y antioxidantes, pero para aprovechar al máximo sus nutrientes y que no hagan “turismo gastrointestinal” tenemos que saber introducirlas bien en los platos:

  • Las grandes (como las de calabaza) y las podemos morder, no hay problema; romperemos su cubierta externa y podremos aprovechar todos sus beneficios comiéndolas así.
  • Las pequeñas (como las de chía, lino o amapola), difíciles de romper con los dientes, necesitan de algún "proceso" para hacer que sus nutrientes sean más disponibles: puedes molerlas, hidratarlas o tostarlas.

Si te gusta la repostería, te propongo incorporar semillas sobre tus bizcochos, galletas o bollería antes de hornearlos para que se tuesten con el calor del horno y den un toque de color y sabor a tus postres.

Si prefieres lo salado, agrega semillas de amapola a la masa de pizza, o aprovecha la capacidad emulgente de las semillas de chía para incorporarlas, después de tenerlas en remojo, a tus hamburguesas o albóndigas vegetales.

¿Y en las bebidas? Prueba a moler semillas de lino y a mezclarlas con las especias que más te gusten. Yo siempre incorporo al café una mezcla de canela en polvo y semillas de lino molidas. Las tomo sin darme cuenta y enriquezco mi café y mi salud.