Pediatría

¿Cómo evitar las picaduras de mosquito?

Durante las vacaciones mi pareja y yo llevaremos a los niños al campo y nos preocupan las picaduras de mosquitos. ¿Se pueden evitar de forma eficaz?

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Ficha pediatría

Los mosquitos son unos insectos que pueden llegar a ser muy insoportables, especialmente en verano, en los que al estar más tiempo al aire libre y con la piel más expuesta los sufrimos más.

Aparte de las molestas picaduras, los mosquitos son capaces de transmitir enfermedades infecciosas como la malaria o el zika, de forma que protegerse de sus picaduras es importante especialmente si viajamos a determinados países donde estas enfermedades son prevalentes.

Para evitar las picaduras de insectos podemos utilizar diferentes estrategias:

  • En lugares cerrados se pueden emplear difusores eléctricos que liberan sustancias activas (piretrinas o derivados). Los aparatos que producen ultrasonidos, no han demostrado ninguna eficacia como repelentes de insectos. Una alternativa es el sistema de combustión de sustancias, como por ejemplo espirales de resinas con piretrinas.
  • Todos estos aparatos o sustancias deben mantenerse fuera del alcance de los niños pues son tóxicas por ingestión.
  • Las piretrinas también se usan en forma de pulverizadores que pueden aplicarse sobre la ropa o los tejidos de la casa, pero nunca sobre la piel.

Si queremos evitar las picaduras cuando estamos al aire libre, es preferible proteger la mayor superficie posible de la piel de los niños con ropa. Las lociones, aerosoles o cremas que pueden aplicarse sobre la piel, y cuya eficacia está demostrada, tienen en su composición sustancias como la dietiltoluamida DEET u otras amidas, éteres o alcoholes.

En su aplicación debemos evitar ponerlos encima de heridas, mucosas o la boca. También que se llenen las manos con sustancias antimosquitos, porque luego se las pueden llevar a la boca.

Es importante leer el prospecto de los productos, pues allí nos indicará si es apto para niños o bebés, según su principio activo o su concentración.

En general, los repelentes químicos no están permitidos en bebés. En estos casos las lociones elaboradas a base de sustancias más naturales como la citronella o el eucalipto, pueden ser una alternativa válida, aunque su eficacia es más dudosa. Con los bebés pequeños, la protección física con ropa o mosquiteras son quizá las más seguras.

Especialmente para los niños se han puesto de moda los parches y las pulseras antimosquitos. Parece que la eficacia es inferior a la utilización de los repelentes tradicionales.