Asesorado por Dr. Dorian González, responsable de la Unidad de Cirugía y Medicina Capilar de la Clínica Planas

Por Nuria Blasco

Los riesgos de ir a operarse a Turquía

iStock by Getty Images

Desde hace unos años, se ha puesto de moda realizarse implantes capilares en Turquía, donde el procedimiento es mucho más económico, con paquetes que incluyen viaje, estancia e intervención por entre 1.500 y 3.000 euros.

Miles de turistas viajan allí a diario para realizarse este tipo de operación estética y muchos de ellos son españoles.

Sin embargo, en muchos casos, se corre un riesgo porque tanto el diagnóstico, como el diseño estético, así como el procedimiento quirúrgico no lo realizan especialistas. Además, las medidas higiénicas en muchos cosos no son las más adecuadas.

También en España, debido al aumento de las solicitudes de este tipo de intervención, han surgido muchos centros de implantes capilares ‘low cost’ que en algunos casos han generado críticas de 'mala praxis' por parte de los usuarios.

La importancia de un buen diagnóstico

El Dr. Dorian González, responsable de la Unidad de Cirugía y Medicina Capilar de la Clínica Planas nos cuenta los riesgos que esto puede suponer.

Hay que recalcar que este tipo de intervención es un procedimiento médico que requiere de un buen diagnóstico, ya que hay personas cuya calvicie no es androgenética y viene dada de por problemas específicos por lo que, aunque se les realice la operación, no les servirá de nada.

“Desde Turquía captan pacientes por Internet sin una visita presencial ni diagnóstico preoperatorio. Y si no eres apto, por problemas hormonales o inmunológicos por ejemplo, tras la intervención el pelo volverá a caer y además, te pueden dejar unas secuelas cicatriciales terribles”, nos cuenta el experto en Cirugía Capilar.

En muchos casos, el diagnóstico se realiza mediante fotografías o los pacientes son visitados por un comercial que les vende la intervención y que no tiene nada que ver con el área médica.

La visión estética del especialista

También puede suceder que, los encargados de hacer la operación, sean médicos generales y no especialistas, con lo que pueden surgir complicaciones o el resultado puede quedar antinatural.

“En mi caso, yo soy cirujano plástico y especialista en trasplante capilar con años de estudio y experiencia en este campo, esto significa que puedo dar una visión médica, una visión reconstructiva y una visión estética”, explica el Dr. González.

Para que el resultado no quede artificial hay que estudiar la distribución de la naturaleza capilar del paciente, la angulación, inclinación y dirección del cabello para poner los implantes de la forma más adecuada.

“Hay que destacar que la parte estética es muy importante porque el pelo debe tener una coherencia con la fisiología capilar y del cabello del paciente y con la edad que este tiene ahora, pero también hay que tener en cuenta que tiene que estar vigente para que quede natural para cuando ese paciente tenga 40, 60 o 70 años, porque esos implantes son para toda la vida”, añade el especialista de la Clínica Planas.

El seguimiento es muy necesario

Además, de una buena intervención con profesionales expertos, unas medidas higiénicas y material adecuado, se requiere un posterior seguimiento tras la operación.

Sin embargo, cuando este se realiza en Turquía, el paciente vuelve a España a los dos o tres días de la intervención, por lo que no se realiza visitas posoperatorias, ni se le sigue en su recuperación, ni puede acudir al cirujano que le operó en caso de complicaciones.

“Otro problema es que a mi consulta han venido pacientes que se han operado allí con problemas de infecciones, lo que significa que han utilizado material no estéril o reutilizado durante la intervención”.

Las infecciones son poco habituales cuando los trasplantes capilares se realizan en España pero si existen en pacientes que aprovechan las ofertas turcas. Lo mismo sucede con los problemas de cicatrización.

El riesgo de un precio por número de injertos

También hay centros hay que ofrecen precios cerrados por número de injertos, con lo que el resultado queda en muchas ocasiones artificial y los pacientes quedan defraudados porque no sus implantes no tienen el efecto esperado.

Si el precio va por número de injertos el resultado puede quedar artificial

"Hay centros donde se venden las unidades funiculares por cantidades. Esto no me parece serio ya que lo que hay que buscar es el mejor resultado posible, poniendo el número de cabellos que sean necesarios, sin especificar previamente un límite”.

"También hay centros en los que para poder hacer dos áreas en una misma sesión, distancian más un pelo de otro, con lo que el resultado no es el mejor, ya que puede quedar pobre en densidad", explica el Dr. Dorian González.

Destrozos en la zona donante

Otros pacientes operados en estos centros se han encontrado con destrozos capilares irreversibles.

“También vienen personas a mi consulta que años antes se habían hecho la zona de las entradas en Turquía y ahora quieren hacerse la zona media y la coronilla ya que, con la edad, han perdido pelo de esa zona. Pero os encontramos con que les dejaron la zona donante destrozada, por lo que ahora no tienen suficiente pelo para poder extraerlo y hacer esos implantes”, concluye el Dr. González.

En caso de complicaciones o que el resultado no sea el prometido, la posibilidad de reclamar se hace difícil ya que supondría tener que volver a Turquía.

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