Cómo exfoliar la piel de la cara y cada cuánto tienes que hacerlo

La exfoliación ayuda a que la piel esté más lisa y luminosa, aunque no debemos excedernos. Te explicamos todo lo que debes saber sobre los beneficios de la exfoliación, las diferencias entre la exfoliación física y química y cómo hacerla.

Actualizado a
Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud

¿Estás exfoliando demasiado la piel de la cara?
iStock by Getty Images

La exfoliación es el proceso por el cual se eliminan las células muertas de la superficie de la piel.

Nuestra piel elimina de forma natural las células muertas para dejar espacio a las nuevas aproximadamente cada 28 días.Sin embargo, a veces las células muertas no se desprenden por completo, lo que puede hacer que los poros se obstruyan y tengamos la piel reseca, escamosa o con falta de luminosidad.

Tipos de exfoliación y productos para exfoliar la piel

La exfoliación es el proceso por el cual se eliminan las células muertas de la superficie de la piel. Para ello se pueden utilizar diferentes productos y tipos de exfoliación:

  • La exfoliación mecánica elimina suavemente las células muertas de la superficie de la piel a través del movimiento. Algunos de los productos para realizar este tipo de exfoliación en casa son las esponjas de superficie rugosa, los guantes de crin, los productos tipo scrub (con bolitas o microesferas), las mascarillas gommage (que se pegan a la piel) o los aparatos que realizan un masaje con un producto exfoliante.
  • La exfoliación química (también llamada peeling químico) es la que se hace aplicando ácidos que deshacen el cemento que une unas células con otras. Existen diferentes ácidos para exfoliar la piel, como el glicólico y el láctico (alfahidroxiácidos) o el salicílico (betahidroxiácidos). “Aunque la dosis utilizada en cosmética para uso en casa suele ser baja, podría tener efectos adversos en pieles sensibles o con dermatitis: rojeces, irritaciones, etc.”, advierten desde la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV).
  • La exfoliación enzimática es un tipo de exfoliación química más suave que la que se hace utilizando ácidos. En este caso se utilizan enzima, unas moléculas que se encuentran en las frutas (como la papaya o la calabaza) y que descomponen la queratina, una proteína en las células muertas de la piel.

El las clínicas o centros de estética pueden utilizarse otros métodos como la microdermoabrasión, peelings químicos o mascarillas con una concentración de principios activos más alta que las de venta al público.

¿Cómo exfoliar la piel en casa?

De acuerdo con la AEDV, la aplicación de los productos para exfoliar la piel debe hacerse en masajes circulares suaves y durante un par de minutos. La mayoría de los productos en el mercado se aclaran con agua, sean tipo gel o crema exfoliante, o mascarilla.

Debes evitar las zonas sensibles, es decir, el contorno de los ojos, de los labios (hay exfoliantes labiales, que son mucho más suaves y específicos para la piel de esta zona), el cuello y el escote.

Además de la piel de la cara, también puedes exfoliar la de la espalda, los codos, las rodillas y los pies, todas ellas zonas propensas a acumular células muertas.

Inconvenientes y beneficios de exfoliar la piel

Las células muertas tienen su función. Pedro Catalá, doctor en Farmacia, cosmetólogo y fundador de Twelve Beauty, explica las razones por las que no conviene excederse con la exfoliación:

  • Las células muertas que se acumulan en la superficie de la piel ejercen una función barrera y protectora imprescindible.
  • Cuando arrastramos esas células maduras mediante una exfoliación, ya sea mecánica o química, estamos eliminando los depósitos de una proteína llamada filagrina.
  • Estas proteínas, cuando acaban su ciclo vital, liberan aminoácidos y azúcares a la piel, que forman parte del factor natural de hidratación de la piel (FNH, o NMF sus siglas en inglés). De hecho, recientes estudios han relacionado unos niveles bajos de filagrina con casos de dermatitis atópica.
  • La filagrina también protege de factores externos como el clima o posibles infecciones.

De hecho, la piel se exfolia de manera natural cada 28 días, cuando las células más maduras se van desprendiendo. Además, la limpieza del cutis ya implica una fricción y representa una agresión en sí misma que arrastra células muertas. Por lo tanto, de acuerdo con el Dr. Catalá, en la mayoría de los casos no sería necesario acelerar este proceso.

Sin embargo, en determinadas circunstancias la piel puede beneficiarse de una ligera exfoliación:

  • Pieles con muchas impurezas.
  • Queratosis pilaris. Es una afección de la piel frecuente e inofensiva que provoca zonas ásperas y bultos diminutos que no duelen ni pican, normalmente en la parte superior de los brazos, los muslos, las mejillas y los glúteos.
  • Vivir en entornos con una gran polución.

¿Con qué frecuencia se debe exfoliar la piel?

A la hora de optar por un u otro exfoliante, debes tener en cuenta tu tipo de piel. Si tienes la piel sensible, trata de utilizar productos suaves, no alargues el tiempo de exposición y no olvides consultar al dermatólogo.

De la frecuencia con que utilices los productos para la exfoliación (especialmente la exfoliación química), también depende que aparezcan irritaciones o rojeces.

Desde la AEDV recomiendan no exceder estas frecuencias de exfoliación facial:

  • Si tienes la piel seca no deberías exfoliarte la piel de la cara más de una vez por semana.
  • Si tu piel es mixta, no debes hacerlo más de una o dos veces a la semana.
  • Si tienes la piel grasa o con acné, por norma general, las zonas centrales pueden exfoliarse diariamente (a menos que se trate de productos con altas concentraciones químicas). Sin embargo, es un error pensar que cuanto más se exfolie la piel, mejores resultados se obtendrán. “En ocasiones podría ofrecer un efecto rebote y producir más grasa, advierten los especialistas de la AEDV.