Crema solar: cómo leer bien la etiqueta para entenderla y proteger tu piel

A la hora de comprar una crema solar, no basta con fijarte solo en el número de SPF que marca. Hay otros elementos que aparecen en la etiqueta del fotoprotector y que debes tener en cuenta para proteger bien tu piel.

Actualizado a
Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud

¿Sabes leer (bien) la etiqueta de la crema solar?
iStock by Getty Images

Hay muchos elementos que aparecen en una etiqueta de crema solar aparte del grado de protección.

El número de SPF que aparece en la crema solar te da una idea del grado de protección, pero hay otros elementos que aparecen en la etiqueta

Cuando elegimos un protector solar, la mayoría nos fijamos solo en el SPF (factor de protección solar), pero este solo te indica la protección contra los rayos UVB.

La razón es que originariamente se pensaba que la radiación UVA no causaba cáncer de piel, pero ahora se sabe que también aumenta el riesgo.

Por eso es importantísimo fijarte bien en las etiquetas para comprobar que tu crema solar te ofrece una protección de amplio espectro: frente los rayos UVB que son claves contra las quemaduras solares, pero también frente a los UVA o los infrarrojos. Este seguramente es el detalle más importante a tener en cuenta a la hora de elegir tu crema.

¿Qué es el factor de protección solar (SPF) en las cremas solares?

SPF son las siglas en inglés de Solar Protection Factor (factor de protección solar). Van seguidas siempre de un número (15, 30, 50...) que indica cuánto tiempo podría exponerse al sol una piel protegida sin quemarse por los rayos UVB, en comparación con una sin crema.

El SPF nos orienta claramente sobre el grado de protección de la crema:

  • Protección muy alta: SPF 50+
  • Protección alta: SPF de 30 a 50
  • Protección media: SPF de 15 a 25
  • Protección baja: SPF inferior a 15

Qué elementos aparecen en las etiquetas de las cremas solares

Estos son los elementos o símbolos que aparecen en el envase de una crema solar.

  • SPF. Protección frente a los rayos UVB que se acompaña de un número que orienta sobre el grado de protección del producto.
  • Protección UVA. Si el símbolo UVA aparece rodeado por un círculo es que cumple la recomendación europea (debe ser mínimo un 1/3 del SPF).
  • IR. La protección infrarroja aparece indicada como IR. Contiene antioxidantes y reflectores de la luz que protegen de estos rayos. Muy recomendado para pieles sensibles.
  • Tecnología Full light. Además de protegerte de los UVA y UVB, lo hacen de la luz visible y también frente a los infrarrojos. Estas radiaciones, que representan más del 90% del espectro solar (los UVA y UVB son el 10%), penetran en las capas profundas de la piel y contribuyen a su envejecimiento prematuro.
  • Textura. Los fluidos oil-free son idóneos para pieles grasas. Lociones, aceites o sprays van bien para el cuerpo. Los sticks, para el contorno de ojos y labios.
  • Water-resistant o Resistente al agua. Quiere decir que tras una inmersión de 40 minutos queda el 70% del valor del SPF.
  • PA. Es otra manera de expresar el grado de protección UVA. A más signos ‘+’, mayor protección.
  • Filtro fotoestable. Significa que la protección UVB y UVA se mantiene tras una hora de exposición solar.
  • Sweatproof y Rubproof. El primer término indica que es resistente al sudor –ideal para deportistas– y el segundo al roce.
  • Con aceleradores del bronceado. Hay fotoprotectores que incluyen principios activos como la tirosina, que favorecen la fabricación de melanina.
  • Acción antiedad. Quiere decir que el producto incluye sustancias antioxidantes (vitamina E), nutritivas (aceites) y aclarantes (regaliz), ideales para la piel madura.

Los ingredientes de la crema también son importantes

Son clave para saber si el fotoprotector incluye filtros físicos o químicos.

  • Filtros físicos. Los más comunes son el óxido de zinc y el dióxido de titanio.
  • Filtro químicos. Son más polémicos. Pueden incluir ingredientes como la oxibenzona y el retinil palmito. Se sospecha que actúan como disruptores endocrinos, aumentando el riesgo de cáncer. En países como Hawái se han prohibido los filtros químicos porque deterioran el entorno marino, sobre todo el coral.

Si tu piel es sensible y reactiva utiliza fotoprotectores que estén formulados únicamente con filtros físicos e hipoalergénicos. A diferencia de los filtros químicos, que son sustancias que penetran en la piel y mediante reacciones químicas logran que la radiación dañe menos, los filtros físicos están compuestos por polvos minerales que, sobre la piel, actúan como minúsculos espejos que hacen rebotar los rayos solares.

Este tipo de protección solar, que debe aplicarse más a menudo y es más untuosa, por lo que deja en la piel una capa blanquecina, provoca menos alergias y está especialmente indicada para niños.

Cómo saber qué fotoprotector le conviene a tu piel

Depende de tu fototipo:

  • Si tienes la piel muy blanca y los ojos claros, usa un SPF50+.
  • Si tu piel es clara y los ojos castaños, un SPF30.
  • Si piel y ojos son oscuros o ya estás bronceada, un SPF20-15.

Precaución si estás tomando fármacos: hay algunos medicamentos (antihistamínicos, antiinflamatorios, diuréticos, etc.) que pueden ser fotosensibilizadores. Si los tomas usa un SPF50+.

Dudas resueltas sobre el protector solar

  • Hay poca diferencia entre factores altos y muy altos. Un SPF15 bloquea el 93% de los rayos UVB; un SPF30, el 97% y el SPF50, el 98% de los rayos UVB.
  • La expresión "pantalla total" no está permitida. Ningún fotoprotector bloquea el 100% de los rayos.
  • Los SPF no se suman ni se dividen. Una crema solar con un SPF15 que se aplica 2 veces seguidas no se convierte de esa manera en una SPF30.
  • Es la mejor crema antiarrugas. Usar a diario fotoprotector reduce un 24% los signos de envejecimiento.
  • La caducidad de la crema solar (y que se indica en la etiqueta) está ligada a la pérdida de eficacia de su protección que, normalmente, pasado un año puede reducirse. Pero no es necesario que tires el fotoprotector que te sobró el verano pasado, puedes utilizarlo cuando ya estés morena o bien como crema hidratante.