Remedios para curar un herpes labial más rápido

Un virus muy contagioso es el culpable de que aparezca las pupas o herpes labial. Un trastorno molesto y antiestético. La clave para curarlo cuanto antes es saber detectar las primeras señales y aplicar los remedios que te damos.

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herpes labial

Antes de aparecer el herpes provoca quemazón en el labio.

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Isabel Osuna
Isabel Osuna

Periodista

Lo del herpes labial, pupa o calentura, como también se le conoce, parece una especie de maldición. Una vez lo tienes es difícil evitar que reaparezca. Lo que pasa es que lo provoca un virus que se queda latente dentro del organismo.

La buena noticia es que se conocen bien las causas por las que reaparece y la medicina ha encontrado métodos sencillos con los que se le puede poner remedio.

Cómo detectar rápido el herpes

Lo principal para poner remedio rápido a un herpes es detectarlo cuanto antes. Y no es tan fácil incluso si ya has tenido antes. Los síntomas pueden ser distintos en cada persona e incluso en una misma persona en diferentes brotes.

Lo habitual es que, antes de que salgan las lesiones, el herpes “avise” con picor en los labios o cerca de la boca, hormigueo e, incluso, sensación de ardor.

Finalmente, aparecen unas pequeñas ampollas o vesículas que acaban transformándose en costras. Al caer, dejan la piel rosada.

En general, el primer episodio es más severo y prolongado en el tiempo, mientras que los posteriores suelen ser más leves y su duración acostumbra a ser menor.

Las formas de eliminarlo antes

Los síntomas pueden durar varios días, pero aun sin tratamiento, terminan desapareciendo en una o dos semanas. Sigue estos consejos si quieres ayudar a que se cure antes.

  • No te toques la pupas ni arranques la costra para que no se extienda y la zona se regenere sin dejar cicatriz.
  • Los parches invisibles ayudan a acelerar su curación. Hay que usarlos cuando el virus “avisa” de que va a aparecer para disminuir el picor, la sensación de quemazón, la inflamación e, incluso, la formación de ampollas y costras.
  • Tapar la zona, eso reduce el riesgo de contagio.

Aunque no existen fármacos para eliminar el virus, ya que este permanece siempre en el organismo, los antivirales pueden ayudar a que las lesiones se curen antes o tarden más en volver a aparecer.

Pero debe recetarlos siempre el médico y suelen estar indicados para aquellas personas que sufren herpes labiales con frecuencia.

Los motivos por los que reaparece

El virus del herpes normalmente entra en nuestro organismo durante la infancia (por contacto con una piel o mucosa infectada), viaja por una terminación nerviosa hacia un ganglio y se queda “a vivir” ahí para siempre.

Ese virus que está “durmiendo” en el ganglio se “despierta” en determinadas circunstancias y hace el camino contrario, recorriendo el nervio hacia la piel. Es en ese momento cuando se da un nuevo brote en la zona en forma de vesículas enrojecidas.

Estos son los siete principales motivos que pueden facilitar que el virus del herpes se reactive y te vuelva a salir una pupa. Algunas no las puedes evitar, pero otras sí:

  1. Una exposición prolongada al sol.
  2. El frío.
  3. Tener la menstruación.
  4. Fiebre, gripe, neumonía...
  5. Cualquier situación que origine una bajada de defensas.
  6. Situaciones de ansiedad o estrés mantenidas en el tiempo.
  7. Tomar ciertos medicamentos, como antibióticos o corticoides.

Cómo se contagia de una persona a otra

Durante un corto periodo de tiempo el virus puede sobrevivir fuera del organismo, por lo que se puede contagiar de una persona a otra.

Si te ha salido un herpes labial, sigue estas precauciones:

  • Ojo con las toallas. Los virus del herpes son muy contagiosos y pueden contraerse fácilmente al compartir toallas o sábanas con alguien que esté sufriendo un brote.
  • En la mesa. Cualquier objeto en contacto directo con las lesiones o la saliva de la persona afectada, como cubiertos, vasos, servilletas, puede ser fuente de contagio. Evita por la misma razón los platos a compartir, como una ensalada, ya que al utilizar tus cubiertos en ellos puedes favorecer el contagio.
  • Objetos personales. Pinzas, pintalabios, maquillaje y brochas, aparatos de depilación facial, cuchillas de afeitar... tampoco deben ser compartidos. Y aunque solo los use la persona que sufre el herpes, una vez curadas las lesiones deben ser desinfectados o desechados (como los pintalabios) para evitar el autocontagio y un nuevo brote.
  • Besos. Evítalos hasta que las lesiones estén totalmente curadas.

Cómo ayudar a tus defensas a mantener el virus a raya

  • Duerme 7-8 horas. Tener un buen descanso ayuda a reforzar tus defensas y a combatir el estrés. Y tener un sistema inmunológico fuerte puede evitar la reactivación del virus.
  • Una dieta rica en frutas y verduras, te proporcionará las vitaminas (A, C, B y E) y minerales (como el zinc) necesarios para mantener tus defensas altas.
  • Toma levadura de cerveza, germen de trigo y yogur, que al proteger la flora intestinal mejora el sistema inmunitario.
  • Evita sustancias excitantes como café, té, alcohol, chocolate o tabaco.
  • Haz ejercicio físico con regularidad también ayudará a las defensas y a liberar tensiones. Actividades como yoga, taichí o meditación son ideales para combatir el estrés.
  • Usa protección solar en los labios en cualquier época del año, no solo en verano, ya que también contribuye a evitar los brotes de herpes labial. Piensa que es una de las zonas más expuestas al sol y que normalmente olvidamos proteger.