corazon

Las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de fallecimiento entre las mujeres en España. Y, sin embargo, se sigue teniendo la percepción de que es un problema que afecta únicamente a los hombres.

Por este motivo, la Comunidad de Madrid, a través de la Dirección General de la Mujer, junto con la Fundación MAPFRE, la Fundación Española del Corazón y la Fundación Pro Cnic (Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares), con el fin de sensibilizar a la población femenina sobre la importancia de la adquisición de hábitos saludables para prevenir enfermedades cardiovasculares, han puesto en marcha la Campaña Mujeres por el Corazón.

Es la primera campaña que se realiza en España con estas características, una iniciativa en la que convergen la rigurosidad del contenido con una forma de presentación ágil y didáctica a través de la Guía del Corazón, un vídeo y una web.

CONÓCETE CORAZÓN

La información es poder, y toda la que tengas sobre el órgano más importante de tu cuerpo, te ayudará a vivir más y mejor.

Señales de alarma para reconocer un infarto en una mujer:

  • Presión incómoda en el pecho y/o sensación de dolor en el centro del pecho que puede durar unos minutos, o bien desaparecer y volver a aparecer.
  • Dolor en uno o ambos brazos, en la espalda, el cuello, mandíbula o estómago.
  • Falta de aire -acompañada o no de dolor en el pecho-.
  • Otros signos como sudor frío, náuseas o mareo.
  • Al igual que en los hombres, el síntoma más común es el dolor en el pecho o malestar.

Las mujeres tienen mayor tendencia a experimentar los síntomas comunes, como falta de aire, nauseas, vómitos, dolor de espalda o mandíbula.

La mujer tiene una caja torácica y un corazón más pequeño que el del hombre, por lo que la cantidad de sangre que expulsa cada vez que se contrae también será menor que la del hombre, a pesar de tener la misma demanda de oxígeno. Así son las cosas: el corazón de una mujer late más veces por minuto que el de un hombre.

Cuídate corazón: por unos hábitos saludables

Toda la información de la que dispongas, sobre el órgano más importante de tu cuerpo, te ayudará a vivir más y mejor, además de llevar a cabo hábitos saludables.

El tabaco puede provocar angina de pecho, infarto de miocardio, muerte súbita e ictus

Come fruta y verdura y evita los alimentos procesados, controla la sal, no fumes, huye del sedentarismo y practica ejercicio físico ya que es una de las mejores formas de mantener a raya los factores de riesgo cardiovascular, contrala las situaciones de estrés, ya que éste aumenta peligrosamente el riesgo de sufrir cardiopatías.

Come así

Incluye en tu cesta de la compra estos 11 alimentos recomendados:

  • Aceite de oliva: además de tener propiedades antioxidantes, puede servir para controlar factores de riesgo cardiovasculares como la diabetes, la obesidad y colesterol LDL.
  • Pescado azul: La grasa del pescado azul es rica en omega-3, los ácidos grasos insaturados que disminuyen el nivel de colesterol ‘malo’ del organismo.
  • Cereales integrales: Son una gran fuente de carbohidratos, proteínas, vitamina B, minerales como hierro, potasio y calcio. También son muy ricos en fibra.
  • Legumbres: ricas en proteínas, tienen un alto contenido en fibra y contienen además minerales, vitaminas e hidratos de carbono.
  • Carnes blancas: es magra y tiene poco colesterol, y además contiene proteínas, vitaminas y minerales.
  • Lácteos desnatados: aparte de ser alimentos de alto valor nutritivo y proteico, y una gran fuente de calcio y vitaminas, cuando son desnatados son bajos en grasas.
  • Pescado blanco: aporta muchas proteínas y destaca por su bajo contenido en grasas y glucosa.

Sal, en su justa medida. Es necesaria, pero su exceso causa hipertensión

  • Verduras y hortalizas: son bajas en calorías y materia grasa y aportan hidratos de carbono y proteínas. Tienen alto contenido en fibra y agua, y proporcionan una amplia variedad de vitaminas, minerales y oligoelementos.
  • Frutas: ricas en vitaminas y minerales, hidratos de carbono, polifenoles y flavonoides que tienen propiedades antioxidantes. Aportan fibra, y la mayoría tiene un alto contenido en agua.
  • Frutos secos: alto porcentaje en ácidos grasos insaturados, además, son ricos en fibras, proteínas, vitaminas, ácido fólico y minerales.
  • Semillas: algunas semillas, como las de lino, o las pipas de calabaza, son ricas en omega-3 y vitaminas antioxidantes.

Practica ejercicio físico

¿Sabías que el sedentarismo es el primer factor de riesgo de enfermedad cardiovascular en mujeres mayores de 30 años? ¿Y sabías que sólo con 30 minutos de actividad física diaria ya estarías previniendo la aparición de patologías del corazón? El ejercicio físico es una de las mejores formas de mantener a raya los factores de riesgo cardiovascular.

Tipos de ejercicio

  • Aeróbico: Es aquel que implica el trabajo de varios grupos musculares con el consiguiente aumento de la frecuencia cardíaca. Este tipo de ejercicio, como correr, andar, o montar en bicicleta, mejora el rendimiento cardiorrespiratorio, y disminuye el porcentaje de grasa corporal.
  • Fuerza: Son aquellos ejercicios cuyo objetivo es mejorar el funcionamiento del músculo. Intenta desarrollar tanto tu fuerza, como tu resistencia (capacidad de hacer fuerza durante más tiempo).

Combate las situaciones de estrés

El estrés es una amenaza real para el corazón, aumentando peligrosamente el riesgo de sufrir cardiopatías. Es difícil huir de él en una sociedad acelerada en la que nos imponemos cumplir con demasiadas expectativas y, a menudo, demasiado elevadas. ¿La solución? Identificar los síntomas.

  • Físicos: Tensión muscular, cansancio generalizado, sarpullidos u otras dolencias cutáneas y contracturas, manos frías y sudorosas, alteraciones del sueño, dificultad para respirar, problemas alimenticios, sequedad en la boca, diarrea o estreñimiento, dolores de cabeza.Psicológicos: Nerviosismo, dificultad para concentrarse, imposibilidad de tomar decisiones, cambios de humor en poco tiempo, disminución de la memoria, pensamientos negativos, temores paralizantes.
  • Conductuales: Irritabilidad, llanto incontrolado, ataques de ira, tics nerviosos, bruxismo (rechinar de dientes), risa nerviosa, movimientos constantes.