La actividad que aconseja Harvard que hagas el resto de tu vida si quieres vivir más

Una de las instituciones más prestigiosas, como es Harvard, ha analizado diferentes técnicas y ha llegado a la conclusión de que hay una tradicional práctica asiática que fortalece cuerpo y mente y que es la mejor opción para practicar a lo largo de toda la vida.

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Actividad física taichi

El Taichi se ha definido como la “meditación en movimiento".

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Pablo Cubí
Pablo Cubí del Amo

Periodista

Hay prácticas deportivas muy buenas. Casi todas las que no supongan un ejercicio extremo son excelentes para mantenernos en forma. Si queremos una actividad que podamos practicar fácilmente y que se adapte a todas las edades, de jóvenes a más mayores, las opciones se reducen. Caminar sería una.

Hay otra, en la que pocos piensan, y que no es solo buena para el cuerpo, sino también para la mente. Hasta el punto de que algunos la calificación de una “meditación en movimiento”. Tan sana y recomendable para nuestra salud que hasta en Harvard la han rebautizado como “medicación en movimiento.

La actividad perfecta según Harvard

La Universidad de Harvard, con una aplaudida política de dar orientaciones para mejorar la salud global de la población, ha puesto el foco en esta disciplina oriental. Estamos hablando del taichí.

Según una publicación de esta prestigiosa institución académica, el taichí es “la actividad perfecta para hacer el resto de la vida”, sea cual sea la condición física, la edad o la salud mental. Es bueno y aporta beneficios para todos y en todos los casos.

El taichí es una disciplina bivalente, porque entra dentro de las consideradas como artes marciales, como el kárate, el judo o Taekwondo. Al mismo tiempo, es una actividad relajada y que ayuda a desestresar y mejorar la salud mental.

Difiere de otros ejercicios en muchos aspectos. Los movimientos suelen ser circulares,no tensan los músculos, ni las articulaciones ni los tendones se ven especialmente comprometidos.

Cada vez hay más evidencia de que el taichí ayuda a prevenir muchos problemas de salud”, confirman desde Harvard. Y se está incluyendo en todo tipo de terapias tanto de prevención como de rehabilitación.

Qué beneficios logra el taichí

Que no te engañe esta aparente suavidad. El hecho de que no te deje sin aliento no significa que no estés ejercitando. Los beneficios del taichí van en todas direcciones:

  • Aporta fuerza muscular. Si haces el ejercicio regularmente consigues unos resultados similares a un entrenamiento de resistencia como puede ser el caminar a buen ritmo. Fortaleces la musculatura de las extremidades, brazos y piernas aunque no uses pesas. Y también los músculos del abdomen y la espalda.
  • Mejora el equilibrio. Hay estudios que han comprobado que las personas mayores que practican taichí tienen menos riesgo de caídas. Ayuda a entrenar la propiocepción, que es la capacidad de ser conscientes de la posición de nuestro propio cuerpo, y que disminuye con la edad. Además, como entrenas las musculatura y la agilidad, también tienes más resortes para protegerte en caso de caída.
  • Es un ejercicio aeróbico. Aumenta la respiración y el ritmo cardiaco y quema grasas. No en los niveles que puede hacerlo el correr o ir en bicicleta, pero también aquí hay graduación. Según la velocidad y longitud de los movimientos puedes estar haciendo un suave ejercicio de cardio, con parte de sus beneficios: presión arterial y resistencia cardiorrespiratoria, por ejemplo.

También aporta salud mental

Aunque en Harvard no entran en detalle en todos los beneficios para la salud mental, es bien sabido que el ejercicio en general ayuda a mejorar el estado de ánimo y a sentirnos mejor con nosotros mismos.

Referido explícitamente al taichí, hay un estudio presentado por la Sociedad Europea de Cardiología que relacionaba directamente su práctica con una reducción de casos de ansiedad y depresión entre los pacientes que habían sufrido un infarto.

Es un arte del equilibrio, parte del principio del yin y el yang, busca armonizar a través de los movimientos. No solo trabajas el cuerpo, también la respiración y la mente. Por eso ayuda a frenar el estrés.

De hecho, uno de los primeros pasos que te enseñan en el taichí es a practicar la paciencia. Para hacer bien los movimientos van a tener que dejar en la puerta la vida frenética diaria. Justo lo que hacen todos los centenarios del mundo.

Cómo te puedes iniciar en el taichí

Los beneficios del taichí, en general, son mucho mayores si empiezas a practicarlo antes de desarrollar una enfermedad crónica o que tengas limitaciones de movilidad”, apuntan los expertos de Harvard.

De ahí que su recomendación es no dejarte intimidar por los aspectos filosóficos y culturales chinos, como ese balance del yin y yang, y simplemente lánzate a probarlo. Puedes ir a una clase o seguir los numerosos vídeos de internet.

La mayoría de programas de iniciación con intenciones médicas son de doce semanas. Con una o dos clases semanales. “Al final de este programa, sabrás si te gusta, y también habrás notado una mejora física y psicológica”, concluyen.