Los beneficios de hacer deporte al aire libre si hace frío

Durante los meses fríos apetece menos hacer ejercicio en exteriores. Pero es algo que puede beneficiar tanto a tu silueta como a tu salud. Eso sí, debes hacerlo bien y evitar todo aquello que aumente el riesgo de lesiones y catarros.

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Hacer deporte al aire libre en invierno también te conviene
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Eva Mimbrero
Eva Mimbrero

Periodista especializada en salud

Si las bajas temperaturas o el viento te echan para atrás a la hora de hacer ejercicio al aire libre en invierno, piensa que entrenar con frío también tiene sus ventajas para la salud de cuerpo y mente.

Tanto es así que desde el Colegio Profesional de Fisioterapeutas de Castilla-La Mancha (COFICAM), recomiendan practicar deporte en exteriores no solo cuando el tiempo empieza a mejorar. Para esta entidad lo ideal es hacerlo a lo largo de todo el año.

5 Beneficios de entrenar con frío

Si aprovechas los días fríos para ejercitarte en el exterior podrás beneficiarte de los siguientes efectos, remarcan desde el COFICAM.

  • Aprovecharás la sesión al máximo. Para adaptarse a las bajas temperaturas el cuerpo aumenta y mejora su rendimiento muscular, cardiovascular y cardiopulmonar.
  • Quemarás más grasa y calorías. Cuando estamos expuestos al frío, las células de nuestro organismo aumentan su consumo de energía para transformarla en calor y ayudar a nuestro organismo a conservar una temperatura óptima. Y esto acelera el proceso de la quema de grasas.
  • Tus niveles de vitamina D aumentarán. Este nutriente, que obtenemos sobre todo al exponernos al sol, es fundamental para la salud de nuestros huesos y músculos. Salir a hacer deporte con frecuencia los días de invierno es una estupenda manera de aprovechar mejor la escasa luz solar de esta época del año.
  • Pondrás en forma tus defensas. Hacer deporte al aire libre a bajas temperaturas aumenta la producción de glóbulos blancos, encargados de defendernos frente a virus y bacterias externos, tal y como demostró un estudio hace ya unos años.
  • Te sentirás más animado y vital. El ejercicio te ayuda a liberar el estrés y, gracias a él, generas endorfinas (conocidas también como las hormonas de la felicidad). Y esto, cuando los días son más cortos, fríos y oscuros, es especialmente importante.

cómo hacer deporte con bajas temperaturas

Pero que hacer ejercicio a bajas temperaturas sea bueno no implica hacerlo sin tomar precauciones para protegerte de las condiciones climáticas adversas.

  • "Si no se practica adecuadamente, los músculos y las articulaciones no trabajan con normalidad, la respiración se realiza con dificultad y la piel se reseca, entre otras cosas", advierte este colectivo de fisioterapeutas.

¿Qué podemos hacer, entonces, para evitar estos riesgos? Para el COFICAM este es el paso a paso que hay que seguir antes de lanzarse a la calle a hacer deporte.

  • Primero, una ducha de agua fría. No hace falta que sea larga: basta con ponerte bajo el chorro de la ducha entre 30 segundos y 1 minuto. Hazlo y estarás preparando, de forma sencilla, a tu cuerpo antes de exponerse al frío de fuera, y también evitarás los cambios bruscos de temperatura.

Esta técnica se conoce como preenfriamiento y mejora el rendimiento deportivo

  • Hidrata y protege la piel. Evitarás que se reseque en exceso debido a las bajas temperaturas.
  • Vístete a capas. Lo ideal en invierno es usar tres: una primera capa elaborada con un material hidrófugo (que es transpirable pero también evita que se forme una capa húmeda sobre la piel), otra de ropa térmica para mantener el calor corporal y una última con efecto cortavientos.
  • Elige bien la ruta. Evita las zonas sombrías, donde la sensación de frío es mayor.
  • Calienta siempre primero. Movilizar de forma brusca un músculo que está frío aumenta el riesgo de contracturas y lesiones musculares. Para evitarlo, calienta progresivamente entre 10 y 15 minutos. Piensa que "una temperatura exterior baja hará que cueste más alcanzar la temperatura óptima de entreno. Por eso, en estas condiciones, el calentamiento requiere un poco más de tiempo", advierte el fisioterapeuta Alberto Sánchez, vocal del COFICAM.

    Con respecto a cómo debe ser el entrenamiento, el experto nos cuenta que "debe tener una parte con ejercicios generales que aumenten las pulsaciones y hagan entrar en 'calor' a nuestros músculos, y otra con ejercicios específicos que se asemejen a la actividad que vamos a realizar". Es importante también no pararse del todo entre series: si lo haces, el cuerpo puede quedarse frío.
  • Bebe agua... aunque no tengas sed. En verano no cuesta hacerlo porque la transpiración y la sensación de deshidratación es mayor. Pero en invierno también perdemos agua al hacer deporte, aunque sudemos menos.
  • No entrenes de más. "A veces, por culpa de las bajas temperaturas, podemos tener una menor percepción del esfuerzo, y que eso conlleve un sobreentrenamiento y una lesión. El entrenamiento siempre debería estar asesorado por un profesional de la actividad física", aconseja Alberto Sánchez.
  • Déjalo para otro día si el tiempo es muy malo. El cambio climático está haciendo que cada vez sean más frecuentes fenómenos extremos que provocan mucho frío, lluvias fuertes o vientos peligrosos. Usa el sentido común y si ves que hace un día muy malo, pospón el entrenamiento.