Los hijos de madres fumadoras tendrán insomnio de adultos

Un estudio ha descubierto una consecuencia negativa más de fumar durante el embarazo: el niño puede sufrir insomnio de adulto. La nicotina altera los receptores del estrés en el cerebro del niño y eso afecta al sueño a largo plazo.

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Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud

Los hijos de madres fumadoras tendrán insomnio de adultos
iStock by Getty Images

Las consecuencias de fumar durante el embarazo son bien conocidas. La madre presenta más riesgo de aborto espontáneo y el bebé tiene más riesgo de nacer con bajo peso, sufrir asma en un futuro o problemas de visión.

Ahora, un estudio publicado en Scientific Reports revela que la exposición al humo del tabaco en las primeras etapas de la vida también provoca efectos a largo plazo sobre el sueño.

Así pues, los trastornos del sueño que afectan a más del 40% de la población mundial podrían tener su origen, al menos en parte, en esas primeras etapas.

Tabaco, estrés e insomnio

Para su estudio, los investigadores analizaron los efectos de la exposición a la nicotina en ratones preñados.

  • Y observaron que sus crías, cuando eran adultas, mostraban una reducción significativa de una fases concretas del sueño que en los humanos corresponde al despertar matutino.
  • A nivel cerebral, vieron también que los receptores de las hormonas del estrés en el hipocampo estaban alterados.

Hay que aclarar que el hipocampo es la parte del cerebro más sensible al estrés durante el desarrollo de este órgano porque tiene muchísimos receptores de estas hormonas.

De hecho, es una estructura muy moldeable que se desarrolla principalmente después del nacimiento hasta la edad adulta.

Efectos en el sueño a largo plazo

Del estudio se extraen dos conclusiones básicas:

  • La exposición a la nicotina en las primeras etapas de la vida sobreexcita los receptores del estrés (corticosteroides) en el hipocampo.
  • Esa alteración provoca una reducción del sueño.

"Estos resultados sugieren que el consumo de nicotina durante el embarazo representa un factor de estrés que tiene efectos en el desarrollo del hipocampo de las crías y en sus patrones de sueño cuando son adultas", explica Giovanna Zoccoli, profesora de la Universidad de Bolonia y coordinadora del estudio.

Un sueño reparador es básico para una buena salud. Está demostrado que el insomnio aumenta el riesgo de depresión, ansiedad y otros problemas de salud mental, pero también eleva el riesgo de eventos cardiovasculares como el infarto.

No es fácil tratar el insomnio

En España, una de cada cinco personas sufre insomnio. La dificultad para conciliar el sueño aumenta con la edad, sobre todo a partir de los 55 años.

A tenor de este estudio, el origen de esos problemas podría estar en un cerebro más sensible al estrés y, en consecuencia, propenso a dormir mal.

Y tratar el insomnio no es fácil. España es el primer país del mundo en el consumo de fármacos tranquilizantes para tratar principalmente la ansiedad y los problemas de sueño. Pero no siempre funcionan.

Al margen de los fármacos que deben tomarse siempre con prescripción médica, en caso de insomnio resulta imprescindible seguir una escrupulosa higiene del sueño:

  • Seguir unos horarios estrictos de sueño, huir de las pantallas dos horas antes de dormir, crear un ambiente idóneo en la habitación con la temperatura y humedad ideales, sin luz y sin ruidos...

Los riesgos de respirar nicotina en la infancia

Fumar durante el embarazo puede perjudicar en gran medida al feto y, como hemos visto, derivar en un insomnio en la edad adulta.

Pero no solo es crítica la etapa del embarazo. Los niños que se exponen al humo del tabaco porque respiran de una forma un otra nicotina también tienen más problemas de salud.

Y no basta con evitar fumar en presencia del niño, algo que hacen 7 de cada 10 fumadores, según el Observatorio del Cáncer Asociación Española Contra el Cáncer.

  • Si se fuma en una estancia, miles de partículas quedan impregnadas en las cortinas, la tapicería del sofá... Es el llamado humo de tercera mano y también afecta a la salud.
  • Los niños no solo lo inhalan, también tocan superficies y se lo acaban llevando a la boca.

La exposición al humo del tabaco durante la infancia aumenta el riesgo de otitis y crisis asmáticas.

También favorece la formación de placa de ateroma en las arterias. Asociamos al aterosclerosis a la edad adulta, pero es una enfermedad de larguísimo recorrido porque la placa de ateroma puede empezar a acumularse a los 5 años de edad o incluso antes.