La rutina de 3 posturas de yoga que elimina rápido la barriga hinchada

El yoga, en especial determinadas posturas de esta disciplina, puede ayudar a reducir la inflamación abdominal de forma rápida y eficaz. Te contamos en qué consiste la rutina definitiva para conseguirlo.

Celia Perez León
Celia Pérez León

Redactora especializada en estilo de vida y nutrición

Actualizado a

yoga inflamacion abdominal

Estas posturas de yoga aplican presión y relajan la zona abdominal para reducir su inflamación de forma rápida y eficaz.

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Es increíble todo lo que el yoga puede hacer por nuestra salud. No solo sirve para relajar la mente, estirar músculos y articulaciones, mejorar la postura del cuerpo y hasta desarrollar ciertos grupos musculares, sino que además puede ayudarte a reducir la inflamación de determinadas partes de tu cuerpo si eliges las posturas adecuadas. Y sí, eso incluye la inflamación del abdomen y del vientre.

Por supuesto, estas posturas no hacen que pierdas barriga o consigas un vientre plano (algo que tampoco es obligatorio ni necesario, por cierto). Sencillamente, te ayudan a deshacerte de esa incómoda inflamación que podemos sufrir en determinados momentos a causa de intolerancias alimenticias, desajustes hormonales y otras tantas posibles razones.

Apanasana

Apanasana

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Vamos a empezar con una postura que es especialmente útil para aquellas ocasiones en las que la inflamación abdominal está causada por una mala digestión o por gases. Para hacerla, sigue estos pasos:

  • Acuéstate sobre tu espalda con las piernas extendidas, usando una esterilla o colchoneta para estar más cómoda.
  • Inhala profundamente y, al exhalar, lleva las rodillas hacia el pecho.
  • Abraza tus rodillas con los brazos y mantén la postura.
  • Puedes balancearte suavemente de lado a lado para masajear la zona lumbar mientras mantienes la postura.
  • Mantén la postura durante un par de minutos, respirando profundamente.

Esta primera postura de la rutina es especialmente eficaz dado que, al abrazar las rodillas al pecho, aplicamos una presión suave sobre el abdomen, haciendo que se estimule el movimiento intestinal y facilitando la liberación de gases.

A esto debemos sumarle la relajación que esta postura genera en los músculos del abdomen, que pueden aliviar el dolor y la tensión que causa este tipo de inflamaci��n.

Setu Bandhasana

Setu Bandhasana

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Seguimos con una postura que estira el abdomen y mejora la circulación sanguínea de la zona, ayudando a reducir la inflamación del área de forma muy efectiva. Sigue estos pasos para llevar a cabo:

  • Acuéstate sobre tu espalda con las rodillas dobladas y las plantas del pie apoyadas en el suelo. Tus pies deben estar alineados con el ancho de tus caderas.
  • Coloca los brazos a los lados del cuerpo, con las palmas hacia abajo.
  • Inhala y, al exhalar, levanta las caderas hacia el techo, manteniendo los muslos en paralelo.
  • Sostén la postura durante un minuto, respirando profundamente. Si no puedes aguantar el minuto completo, no pasa nada. Irás mejorando a medida que practiques.
  • Baja lentamente las caderas mientras exhalas.  

En esta postura conseguimos varias cosas. Para empezar, al elevar las caderas, se promueve una mejor circulación sanguínea en la zona abdominal, llevando más oxígeno y nutrientes a los órganos digestivos para que puedan hacer mejor su función y eliminen toxinas.

Además, esta postura estira la pared abdominal, lo que puede ayudar considerablemente a aliviar la presión y la acumulación de gases en el tracto digestivo. Para acabar, esta postura activa el sistema nervioso parasimpático, lo cual induce a una sensación natural de relajación y calma que puede reducir el estrés, elemento clave en muchos problemas digestivos que causan inflamación abdominal.

Supta Baddha Konasana

Supta Baddha Konasana

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Para acabar esta rutina rápida de yoga vamos a incluir una postura que relaja el abdomen y la pelvis, promoviendo la circulación de la zona abdominal, lo cual resulta muy útil para reducir la inflamación. Para hacerla tienes que seguir estos pasos:

  • Acuéstate sobre tu espalda en la misma esterilla o colchoneta que has usado en los ejercicios anteriores.
  • Junta las plantas de tus pies y deja que tus rodillas caigan hacia los lados, formando un diamante con las piernas.
  • Para estar más cómoda, puedes colocar una almohada o bloque de yoga debajo de las rodillas o tu espalda. Te será especialmente útil si notas que tienes las caderas tensas.
  • Coloca las manos sobre el abdomen o extendidas al lado del cuerpo con las palmas hacia arriba, como lo sientas más natural y cómodo.
  • Mantén la postura entre 5 y 10 minutos, según tu nivel de flexibilidad, sin llegar a sentir dolor en ningún momento.
  • Mientras mantienes la postura, respira profundamente y concéntrate en relajar tu cuerpo y tu mente para finalizar la rutina de yoga en un estado de relajación plena.

Este ejercicio con el que acabamos la rutina de yoga es perfecto para abrir la pelvis y el abdomen, permitiendo una mejor circulación sanguínea en la zona abdominal, lo cual, a su vez, puede ayudar a reducir la inflamación.

Además, la relajación profunda que ofrece esta postura puede ayudar a calmar y estimular los órganos digestivos, mejorando tanto la digestión como la eliminación de gases. Por si esto fuera poco, es una gran postura para la gestión del estrés y la ansiedad que, como mencionábamos previamente, son causantes habituales de la inflamación abdominal. Esta postura puede ayudar a mitigar sus efectos.