La postura de la langosta: el ejercicio de yoga que cuida tu espalda, ensancha tus pulmones y te da energía

El yoga aporta muchos beneficios a nuestro cuerpo y esta postura en especial nos ayudará a cuidar la espalda, ensanchar pulmones y añadir un extra de energía muy necesario cada mañana. Toma nota.

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Charlie Masdeu

Periodista especializada en estilo de vida y nutrición

Actualizado a

postura langosta yoga

Esta postura cada vez tiene más adeptos.

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Cuando la palabra langosta aparece en mi mente, tan solo puedo pensar en el crustáceo que vive en el mar, en los fondos rocosos no demasiado profundos. Sin embargo, hay mucho más significado tras ese término. Si eres asidua al mundo del yoga, es posible que cuando alguien te hable de langostas no pienses en comida, sino en posturas. Con la única intención de fortalecer la espalda y de llenar de energía nuestro día a día, cada vez son más las personas que añaden esta postura a sus jornadas. Aportando grandes beneficios, su sencillez lo convierte en un ejercicio perfecto para la gran mayoría de las personas, idóneo para hacerlo en casa y en cualquier momento. 

La postura de la langosta, ¿qué es?

Cada vez hay más adeptos que se apuntan a la modalidad del yoga: lejos de ser un deporte de cardio muy intenso, éste apuesta por ejercicios que ayudan a fortalecer nuestros músculos y mejorar nuestra postura. Aunque con el tiempo han ido naciendo nuevas modalidades que incrementan el nivel y la dureza para un mayor resultado, el yoga se adapta a todas las personas y a todos los rangos. Bajo el nombre de langosta, encontramos un ejercicio que cada vez tiene más popularidad y que se ha convertido en un referente para fortalecer nuestra espalda. Requiere de todos los músculos de nuestro cuerpo, de allí a que sus resultados sean maravillosos.

postura langosta yoga 01

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Aunque en sánscrito se conoce esta postura bajo la nomenclatura Salabhasana, ésta propone realizar una flexión inversa donde todos los músculos del cuerpo quedan involucrados. Como era de esperar, ésta no es una posición normal que solamos hacer en nuestro día a día, de allí a que con la práctica los beneficios sean mayores (nuestro cuerpo lo agradecerá). 

A pesar de que muchas personas piensan que el yoga no es un deporte complicado, quiénes hemos menospreciado esta modalidad hemos terminando temblando en plena clase cuando el profesor pedía ciertas posturas que iban aumentado de intensidad. Los primeros días las agujetas son reales, y con el tiempo, una llega a fortalecer sus músculos casi sin darse cuenta

Cómo hacer la postura de la langosta en casa

Si todavía sigues pensando en el crustáceo, pero has llegado hasta aquí interesada por la postura, he aquí la manera de hacerla en casa.

  1. Vamos a acostarnos boca abajo, juntando las piernas y los pies (o colocándolos lo más cerca posible). Si tenemos problemas o molestias en la parte baja de la espalda, es mejor que mantengamos piernas y pies separados a la altura de las caderas.  
  2. Los brazos los apoyaremos a los lados dejando las palmas de las manos hacia abajo.
  3. Inhalaremos una gran bocanada de aire y a su vez tiraremos del ombligo hacia la columna. Es en este momento cuando levantaremos los hombros mientras que despegamos la cabeza del suelo junto con el pecho, los brazos y las piernas.
  4. Extenderemos los brazos hacia atrás (los dedos de las manos han de estar apuntando hacia los pies).
  5. Deberemos mantener esta posición entre tres y cinco respiraciones.
  6. Una vez pasado ese tiempo, relajaremos los músculos en el suelo.  
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En cada una de las inhalaciones, podemos probar de levantar un poco más el cuerpo.

Variantes que nos ayudarán a lograr resultados parecidos

Como era de esperar, podemos variar la postura y obtener otros resultados. Por ejemplo, si nuestro objetivo es poder llegar a hacer el pino, empezaremos con la postura tradicional para luego extender los brazos hacia adelante (emulando los movimientos de natación). Notando que estamos haciendo un ejercicio de cardio, esta opción es mucho más intensa.

Si nuestro objetivo es acabar con la tensión en los brazos, podemos practicar la postura y extender los brazos hacia ambos lados. De este modo, evitaremos que se nos carguen.