Alopecia

La alopecia es la pérdida anormal del cabello como consecuencia de un proceso patológico.

Alopecia

Dra. Rita Sahún Font, licenciada en Medicina y Cirugía

El pelo crece en ciclos hasta que cae. Diariamente se desprenden entre 50 y 100 pelos por día, aunque este número aumenta al final del verano y principios de otoño, seguramente como consecuencia de una mayor radiación y temperatura.

Crecimiento del pelo

Cada ciclo de crecimiento del pelo consta de tres fases:

  • Una fase larga de crecimiento que dura de 2 a 6 años (fase anágena). Habitualmente entre el 85-89% de los pelos del cuero cabelludo se encuentran en esta fase.
  • Una breve fase transicional que dura unas tres semanas (fase catágena). Un 1% se encuentran en esta fase.
  • Y una breve fase de reposo del folículo piloso, que dura de 2 a 3 meses (fase telógena), tras la cual el pelo se cae. Un 9-14% de los folículos se encuentran en esta etapa.

Cada día múltiples pelos del cuero cabelludo alcanzan la fase final de reposo y se caen. Cuando un nuevo cabello comienza a crecer, el ciclo empieza de nuevo.

Los trastornos del ciclo de crecimiento incluyen:

  • Trastornos en la fase de crecimiento causando una pérdida anormal de cabellos en fase anágena.
  • La pérdida de un número exagerado de cabellos al día que han ingresado en la fase de reposo.

En cuanto a las causas más importantes de daño en el tallo del pelo son las infecciones por hongos, los daños químicos provocados por los tintes y y los alisados, y los daños físicos provocados por secadores y planchas alisadoras.

Clasificación y forma de presentación clínica de las alopecias

Las alopecias se pueden clasificar en cicatriciales y no cicatriciales:

Alopecias no cicatriciales

Son el resultado de procesos que disminuyen o enlentecen el crecimiento del pelo, sin un daño irreparable del folículo. La pérdida es potencialmente reversible. Suele ser difusa.

Las causas de alopecia no cicatricial son:

  • Efluvio telógeno agudo y crónico.
  • Dermatitis seborreica.
  • Psoriasis.
  • Alopecia areata.
  • Factores psicológicos.
  • Alopecia traumática.
  • Insuficiencia renal o hepática.
  • Lupus eritematoso sistémico.
  • Cáncer.
  • Deficiencias de hierro o zinc.
  • Malnutrición o procesos de malabsorción.
  • Post cirugías de by-pass gástrico.
  • Infecciones severas.
  • Alopecia androgenética.
  • Enfermedades endocrinas como hipo o hipertiroidismo.
  • Hiperprolactinemia.

Alopecias cicatriciales

Son el resultado de la destrucción activa del folículo, que sufre un daño irreparable y es reemplazado por cicatrices. Este tipo de alopecias pueden ser primarias (el foco de la inflamación es el mismo folículo) o secundarias (la destrucción del folículo se debe a inflamaciones inespecíficas).

Efluvio telógeno

Es una de las causas más frecuentes de consulta por pérdida de cabello. Se provoca por enfermedades o factores fisiológicos que provocan un paso prematuro de pelos de la fase de crecimiento a la de reposo. Suele aparecer a los 3 o 6 meses posteriores al hecho que lo provoca.

Son causas de efluvio telógeno:

  • Embarazo.
  • Enfermedad febril severa.
  • Dietas severas.
  • Estrés severo.
  • Consumo de fármacos (antiinflamatorios, antireumáticos, antiepilépticos, anticonceptivos orales, inhibidores tiroideos…).

Efluvio anágeno

La pérdida del cabello se produce en la fase de crecimiento (anágena), por lo que puede afectar al 80 a 100% de los pelos del cuero cabelludo. Este es un proceso que aparece a las dos semanas del hecho que la produce.

Son causas frecuentes de este proceso:

  • Quimioterapia.
  • Radioterapia.
  • Envenenamientos, por metales, venenos o fármacos.

Alopecia areata

La alopecia areata es una forma de pérdida súbita del pelo en parches, no cicatricial, de causa desconocida, en personas que no tienen alteraciones cutáneas o enfermedades evidentes.

Se cree que se trata de un proceso autoinmune asociado a un estrés psicológico importante. Las placas pueden confluir y afectar a toda la cabeza e incluso al pelo y vello corporal.

Alopecia androgenética

Es la causa más común de pérdida de cabello.  Aparece como consecuencia de factores hormonales y genéticos, tanto en hombres como en mujeres.

Evaluación

El diagnóstico de la alopecia debe incluir:

  • Anamnesis. Debe investigarse la aparición y duración de la pérdida de cabello, si la caída va en aumento y si es focalizada o generalizada. Deben constatarse síntomas asociados como picor y descamación, y preguntar por práctica habituales en el cuidado del cabello (trenzas, rulos, secadores de pelo…). También debe revisarse la presencia de síntomas que sugieran causas no fisiológicas o psicológicas.
  • Examen físico. Debe valorarse la distribución de la pérdida del cabello, así como la presencia de lesiones de la piel y de cicatrices. El examen debe extenderse a todas las partes del cuerpo y deben buscarse signos de virilización en las mujeres (distribución del pelo propia de hombres, acné, voz grave…), y signos de trastornos sistémicos.

Son signos de alarma la presencia de signos propios de enfermedades sistémicas, de intoxicación, así como de virilización en las mujeres.

La pérdida de cabello que se inicia en las sienes y/o en la coronilla y evoluciona hacia el afinamiento difuso o la pérdida casi completa del cabello, corresponde al típico patrón masculino de pérdida de cabello.

El afinamiento en las regiones frontales, parietal y coronal, corresponde al patrón femenino de pérdida de cabello. Los signos de pérdida de cabello con otros patrones pueden requerir del examen microscópico del pelo o incluso de la biopsia del cuero cabelludo para establecer un diagnóstico definitivo.

  • Estudios complementarios. Si se sospecha que existen causas endocrinológicas, tóxicas o por otras enfermedades, debe procederse a la evaluación de las mismas. Si la pérdida del cabello sigue un patrón característico, no es necesario realizar pruebas.

Si la pérdida de cabello ocurre en hombres jóvenes sin antecedentes familiares, debe investigarse sobre el uso de esteroides o de otros fármacos. En las mujeres, deben medirse los niveles hormonas (testosterona y sulfato de dehidroepiandrosterona).

Tratamiento

Al abordar en la primera consulta al paciente con alopecia, conviene diferenciar las alopecias de patrón femenino de las de patrón masculino, ya que requieren distintos abordajes terapéuticos.

El tratamiento puede incluir:

  • El minoxidil (al 2% en mujeres y al 2 ó 5 % en hombres) prolonga la fase de crecimiento del pelo y agranda los folículos pequeños. La aplicación 2 veces al día es la forma de tratamiento más eficaz para alopecias andrógenas, tanto en hombres como en mujeres. Sin embargo, sólo es efectivo en un 30% al 40% de los pacientes y no está indicado para otras causas, excepto, tal vez, para la alopecia areata. El crecimiento del cabello se puede demorar entre 8 y 12 meses y el tratamiento debe ser indefinido.
  • La finasterida es útil para la pérdida de cabello con patrón masculino. La eficacia suele hacerse evidente a los 6 a 8 meses de tratamiento. Debe continuarse el tratamiento mientras haya resultados positivos.
  • Algunas veces se usa dutasteride para tratar la alopecia androgénica.
  • Los anticonceptivos orales o la espironolactona pueden ser útiles para la pérdida de cabello con patrón femenino.
  • La terapia con láser de bajo nivel es un complementario para la alopecia androgénica y se ha demostrado que promueve el crecimiento del cabello.
  • La terapia con plasma autólogo también parece que puede ser un tratamiento efectivo.
  • Las opciones quirúrgicas (trasplante de folículos, colgajos de cuero cabelludo) aunque no han sido validados, son una opción a considerar.

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