Balanitis

La balanitis es una inflamación del glande. Puede ser debida tanto a causas infecciosas como no infecciosas (irritativas, alérgicas, traumáticas, inflamatorias o precancerosas), aunque normalmente no se identifica cuál es la causa del proceso.

Dra. Rita Sahún Font, licenciada en Medicina y Cirugía

Anatomía del pene

El pene el órgano masculino que permite la micción y las relaciones sexuales. Es un órgano cilíndrico cuyo tamaño y consistencia varían según se encuentre en estado de flacidez o de erección.

El cuerpo del pene se encuentra formado por tres cilindros eréctiles, sus nervios y su vascularización, recubiertos por la piel. Estos tres cilindros son los cuerpos cavernosos, responsables de la erección del pene, y el cuerpo esponjoso, en el que se encuentra la uretra, responsable de la micción.

El cuerpo esponjoso está constituido por la uretra, que recorre todo el pene, y en el extremo distal se expande para formar el glande. El cuerpo esponjoso evita la compresión de la uretra durante la erección.

El glande es la parte final de pene, es una zona muy sensible y en ella se dispone el orificio de salida de la uretra. Desde el nacimiento está recubierto por un pliegue de piel denominada prepucio, que se retira hacia atrás para dejar el pene expuesto en la erección.

Causas de balanitis

La inflamación del glande puede ser debida tanto a causas infecciosas como no infecciosas (irritativas, alérgicas, traumáticas, inflamatorias o precancerosas), aunque normalmente no se identifica cuál es la causa del proceso.

La presencia de diabetes mellitus o de fimosis (prepucio apretado, no retráctil), predisponen a la aparición de balanitis.

Como factores causales de balanitis, podemos identificar:

  • En casos de prepucio redundante, con mala higiene personal, los microorganismos de la flora saprófita pueden comportarse como patógenos irritativos.
  • También determinados jabones pueden provocar irritación del glande
  • Las adherencias prepuciales.
  • Traumática, o por hipersensibilidad postcoital.
  • Infecciosa: en los niños suele ser una infección bacteriana mientras que en los hombres adultos puede ser debida a un crecimiento bacteriano o por hongos en una zona predispuesta por la humedad.
  • También puede aparecer como consecuencia de enfermedades de transmisión sexual.
  • Alérgica o por contacto con substancias irritantes locales (detergentes, jabones, colonias).
  • En determinadas enfermedades (psoriasis, líquen plano…) o lesiones premalignas.
  • Secundaria a enfermedades sistémicas: diabetes, SIDA.

Síntomas y signos

La inflamación del pene puede provocar:

  • Dolor
  • Picor
  • Enrojecimiento
  • Hinchazón
  • Secreción de la zona por debajo del prepucio.

A menudo los síntomas comienzan a los 2-3 días posteriores de una relación sexual. Pueden aparecer úlceras en el pene e inflamación de los ganglios linfáticos inguinales.

A veces puede aparecer también dificultad miccional y micción dolorosa debido a la irritación crónica, e incluso una estenosis (estrechamiento) del meato urinario (orificio de salida al exterior de la uretra).

Diagnóstico

El diagnóstico se realiza al explorar el pene y el área genital.

Se acompaña de la exploración de la piel, en busca de lesiones que indiquen la presencia de alguna enfermedad dermatológica capaz de afectar a la zona genital; de la medición de la glucosa para comprobar si existe diabetes; y análisis para la detección de infecciones por hongos, y enfermedades de transmisión sexual.

Tratamiento

El tratamiento incluye la instauración de medidas higiénicas, y el tratamiento de las causas específicas, si se conocen.

Puede ser necesaria la irrigación de la zona que queda por debajo del prepucio, para retirar secreciones y residuos depositados en esta zona.

Si existe fimosis, y persiste después de la curación de la inflamación, puede ser necesaria la práctica de cirugía (circuncisión), para evitar la aparición de recidivas.