Ganglios inflamados

Los ganglios inflamados (ya sean en el cuello, en las axilas, en las ingles...) son una advertencia para acudir al médico, pues representan un potente sistema de alerta del organismo ante las infecciones u otras enfermedades más importantes. 

Gases

Aunque a veces pueden ser síntoma de alguna enfermedad, lo habitual es que los gases no supongan mayor problema que la incomodidad que producen a quien los padece. 

Gastroenteritis

Las intoxicaciones alimentarias y los cambios de estación son las causas más frecuentes de gastroenteritis, aunque existen otros muchos motivos que pueden provocarlas. El tratamiento es similar en todos los casos. 

Gingivitis

El daño en nuestras encías puede generar molestias y sangrado a corto plazo, pero además es imprescindible atajarlo a tiempo para evitar que llegue a afectar a los dientes.

Glaucoma

El glaucoma es una enfermedad grave del ojo que puede llegar a provocar ceguera por un daño irreversible del nervio óptico. Si se coge a tiempo, hay soluciones efectivas. El problema está en que pocas veces da síntomas, por lo que es importante conocer los riegos y hacer revisiones periódicas en el oftalmólogo. 

Gonorrea

La gonorrea es una enfermedad de transmisión sexual causada por la bacteria Neisseria gonorrhoeae, una bacteria aérobica, gramnegativa, que se hospeda en humanos y que afecta a diferentes tipos de mucosas, preferentemente la uretra en el hombre, y el cuello uterino en la mujer, aunque puede infectar también al recto, la garganta, las membranas que recubren la parte frontal del ojo (la conjuntiva y la córnea), e incluso piel, articulaciones y corazón. 

Gota

La gota es una enfermedad que ataca a las articulaciones y que es cada vez más frecuente en nuestra sociedad. Puede llegar a ser muy dolorosa e incapacitante y aunque afecta más al hombre, también se da entre las mujeres, sobre todo en edades avanzadas. Por suerte, con la alimentación puede prevenirse. 

Gripe

La gripe afecta a gran parte de la población todos los años, independientemente de la edad y del sexo de la persona, siendo habitual que se presente en forma de epidemia durante las épocas de otoño e invierno.