Hipertiroidismo

El hipertiroidismo es la hiperactividad de la glándula tiroidea, que da lugar a concentraciones elevadas de las hormonas tiroideas y a una aceleración de las funciones corporales vitales.

Hipertiroidismo

¿QUÉ ES LA GLÁNDULA TIROIDEA?

Las hormonas tiroideas (T4 y T3), que se segregan en la glándula tiroidea, regulan aspectos importantes del crecimiento, desarrollo y funciones de las células y órganos de nuestro organismo a lo largo de toda la vida.

Su secreción está controlada por la hormona tirotropa (TSH), en forma de retroalimentación negativa: cuando la secreción de T4 y T3 disminuye, se estimula la secreción de TSH por parte de la hipófisis (glándula situada en la base del cerebro, que se encarga de controlar la actividad de otras glándulas); y al revés, cuando la secreción de T4 y T3 aumenta, se frena la secreción de TSH.

Cuando estudiamos la funcionalidad del tiroides mediante un análisis de sangre, un descenso de TSH sugiere que la función tiroidea está incrementada, y viceversa.

  • Cuando la función tiroidea está patológicamente incrementada, aparece el hipertiroidismo.
  • Cuando la función tiroidea está patológicamente disminuida, el hipotiroidismo.

En el hipertiroidismo los niveles de T3 suelen aumentar más que la concentración de T4, ya sea por una mayor secreción de T3 o por mayor conversión de T4 en T3 en los tejidos. Algunos enfermos con hipertiroidismo sólo incrementan la concentración de T3.

CAUSAS DE HIPERTIROIDISMO

El hipertiroidismo puede aparecer por un incremento de la síntesis de hormonas tiroideas y/o por un incremento de la secreción de hormonas tiroideas.

Las principales causas son:

Enfermedad de Graves

La enfermedad de Graves es la principal causa de hipertiroidismo.

  • Es una enfermedad de origen autoinmune, en el que el sistema inmunitario del enfermo ataca a su propio tejido tiroideo provocando un incremento en la síntesis y secreción de hormona tiroidea hacia el torrente sanguíneo.
  • La enfermedad de Graves a veces se asocia a otras enfermedades autoinmunitarias como diabetes mellitus de tipo I y vitíligo.
  • Es bastante característico en esta enfermedad la presencia de bocio (agrandamiento anómalo de la glándula tiroidea), visión doble, exoftalmos (ojos saltones que sobresalen de su posición normal, y que pueden aparecer antes que otros síntomas por lo que pueden ser un indicador precoz de la enfermedad) y engrosamiento de la piel que adquiere la textura como de cáscara de naranja, con picor, enrojecimiento y endurecimiento.

Bocio multinodular

  • En el bocio tóxico multinodular uno o más de los nódulos del tiroides produce y secreta hormonas tiroideas en exceso.

Tiroiditis

La tiroiditis es una inflamación de la glándula tiroidea.

  • Puede ser debida a una infección o a una inflamación autoinmunitaria. Inicialmente cursa con hipertiroidismo, porque se liberan las hormonas que están almacenadas, y posteriormente con hipotiroidismo.
  • Si el proceso es transitorio, la glándula recupera su funcionamiento normal.

Nódulo tiroideo hiperfuncionante, tóxico

  • En el nódulo tiroideo hiperactivo, una zona de tejido tiroideo crece de forma anómala dentro de la glándula y produce hormonas tiroideas sin control.

Otras causas de hipertiroidismo son:

  • Algunos medicamentos (amiodarona, tratamientos usados contra el cáncer, interferón alfa) y el yodo, son causa de hipertiroidismo, así como tomar demasiada hormona tiroidea.
  • Una hipófisis hiperactiva, también puede ocasionar hipertiroidismo, aunque ésta es una causa muy poco frecuente.
  • El cáncer de tiroides también es una posible causa.

SÍNTOMAS DE HIPERTIROIDISMO

En la mayoría de los casos existe bocio, con un agrandamiento de toda la glándula o con presencia de nódulos en algunas zonas.

En cualquier caso, e independientemente de la causa del hipertiroidismo, siempre existe una aceleración de las funciones corporales:

  • Aumento de la frecuencia cardíaca.
  • Aumento de la presión arterial.
  • Palpitaciones.
  • Exceso de sudoración.
  • Sensación de calor excesivo.
  • Temblores en las manos.
  • Ansiedad.
  • Insomnio.
  • Pérdida de peso.
  • Aumento del apetito.
  • Deposiciones frecuentes.
  • Alteraciones en el ritmo menstrual.
  • Aumento de la actividad a pesar de que exista sensación de cansancio.
  • En personas mayores el hipertiroidismo puede cursar con debilidad, confusión y depresión.
  • Los signos físicos pueden incluir piel caliente y húmeda, temblores, taquicardia, alteraciones en la presión arterial e incluso arritmia cardíaca.

Crisis tiroidea

La crisis tiroidea es una forma aguda de hipertiroidismo provocada por una enfermedad hipertiroidea grave no tratada o tratada de forma inadecuada.

Es infrecuente, y puede aparecer en pacientes con enfermedad de Graves o con bocio tóxico multinodular. Puede desencadenarse a partir de una infección, un traumatismo, una cirugía, una embolia, una descompensación diabética o una alteración del embarazo.

La crisis tiroidea supone una urgencia con riesgo mortal. Aparece de forma súbita y todas las funciones corporales se aceleran de forma extrema, hasta niveles peligrosos.

  • Aparecen arritmias cardíacas, pulso extremadamente acelerado, fiebre, debilidad extrema, estados de ánimos cambiantes, confusión, alteración de la consciencia, alteraciones hepáticas, e incluso shock.

La crisis tiroidea es una emergencia que amenaza la vida del paciente y requiere tratamiento urgente.

DIAGNÓSTICO del hipertiroidismo

El diagnóstico de hipertiroidismo se basa en la clínica, la exploración física y las pruebas de función tiroidea.

  • La medición de la concentración de TSH es la mejor prueba diagnóstica: la TSH se encuentra normalmente abolida (excepto si existe una hipófisis hiperactiva, en cuyo caso puede encontrarse en niveles normales o elevada). Si la concentración de la TSH es baja, se miden las concentraciones de las hormonas tiroideas y, si se sospecha enfermedad de Graves, se valora también la presencia de anticuerpos estimulantes del tiroides
  • La concentración de T4 libre suele estar elevada en el hipertiroidismo, aunque puede ser normal en algunos casos, entonces debe medirse la concentración de T3.

Medir la concentración de TSH es el mejor método para identificar alteraciones tiroideas. Los resultados normales casi siempre excluyen la presencia de un hipertiroidismo o de un hipotiroidismo.

Para hacer el diagnóstico diferencial entre enfermedad de Graves y tiroiditis, también puede medirse la recaptación de yodo radioactivo (se administra un radiomarcador y con un escáner de detecta la cantidad de yodo radioactivo captado por la tiroides), que es alta en la primera y baja en la tiroiditis.

TRATAMIENTO del hipertiroidismo

El hipertiroidismo debe tratarse siempre, porque si no se trata, supone una carga excesiva para el organismo. Normalmente mejora tratando su causa.

El tratamiento farmacológico puede incluir:

  • Fármacos betabloqueantes, como el propanolol, para controlar los síntomas del hipertiroidismo. Estos fármacos no afectan a la producción de hormonas tiroideas, pero ayudan a controlar los síntomas, como la frecuencia cardíaca alta, los temblores y la ansiedad.
  • Fármacos que bloquean la producción de hormonas tiroideas, como el metimazol, el propiltioruracilo, el yodo o incluso  el yodo radioactivo. Los primeros se usan para disminuir la producción glandular de hormonas tiroideas, y el yodo radioactivo cuando se considera necesario destruir parte de la glándula tiroidea.
  • La cirugía está indicada en pacientes con enfermedad de Graves no controladas con fármacos, en pacientes que no toleran los tratamientos farmacológicos antitiroideos, en pacientes con bocios muy grandes y en pacientes jóvenes con adenomas tóxicos o con bocio multinodular. En el procedimiento se extirpa parte de la glándula tiroidea o toda la glándula, consiguiendo controlar el hipertiroidismo en un 90% de los casos, aunque, como consecuencia, aparece un hipotiroidismo que requiere de tratamiento sustitutivo con hormona tiroidea de por vida.
  • En pacientes con enfermedad de Graves debe administrarse un tratamiento adicional para controlar los síntomas oculares y dermatológicos. Puede ser necesario el uso de diuréticos, corticosteroides, o incluso radioterapia de la órbitas o cirugía.
     

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