Pancreatitis

La pancreatitis es una inflamación del páncreas, un órgano de la cavidad abdominal situado por detrás de la parte inferior del estómago, junto al duodeno.

Pancreatitis

Funciones del páncreas

El páncreas tiene tres funciones principales: secretar en el duodeno enzimas digestivas; secretar las hormonas insulina y glucagón, indispensables para regular los niveles de azúcar en sangre y, por último, secretar bicarbonato sódico en grandes cantidades al duodeno para neutralizar el ácido proveniente del estómago.

La pancreatitis puede ser aguda o crónica:

  • La pancreatitis aguda es una inflamación que se cura de forma completa.
  • La pancreatitis crónica es una inflamación en la que se producen alteraciones del tejido irreversibles y progresivas, con afectación de las funciones del páncreas.


PANCREATITIS AGUDA

La pancreatitis aguda es una inflamación que se desarrolla rápidamente, que puede ser leve o potencialmente mortal, aunque en general suele remitir en pocos días y puntualmente en meses.

Causas de pancreatitis aguda

En el 70% de los casos son la presencia de cálculos biliares o el consumo de alcohol los que provocan la pancreatitis.

Los cálculos biliares son depósitos de materia sólida (predominantemente cristales de colesterol) en la vesícula biliar.

  • La vesícula biliar es un órgano pequeño situado bajo el hígado, que almacena la bilis (líquido producido por el hígado que interviene en los procesos de digestión, sobre todo de las grasas). Cuando una persona come, la vesícula biliar se contrae y empuja la bilis a través de las vías biliares hacia el duodeno.
  • Los cálculos biliares pueden quedarse en la vesícula biliar o pasar al interior de las vías biliares, donde pueden producir una obstrucción de los conductos. A veces pueden bloquear el conducto que la vesícula biliar comparte con el páncreas. Si un cálculo obstruye la abertura donde el conducto pancreático se vacía en el duodeno, las enzimas se acumulan en el páncreas y se produce una inflamación pancreática.

El consumo de alcohol ocasiona alrededor del 30% de los casos de pancreatitis aguda. El riesgo incrementa si la ingesta de alcohol es elevada.

  • Se desconoce el motivo por el que el alcohol es causa de pancreatitis, aunque se consideran diversas teorías como que al metabolizar el alcohol se producen metabolitos tóxicos para el páncreas, o que el alcohol produce la obstrucción de pequeños conductos del páncreas.

Otras causas de pancreatitis pueden ser la presencia de mutaciones genéticas, el consumo de fármacos, o algunos virus.

Síntomas de pancreatitis aguda

Casi todas las pancreatitis agudas cursan con un dolor intenso en la parte superior del abdomen, dolor que atraviesa la espalda en la mitad de los pacientes. El dolor se mantiene de forma constante e intensa y puede persistir varios días.

  • El dolor empeora con la tos, los movimientos bruscos y la respiración profunda, y se alivia al inclinarse hacia adelante. La mayoría de los enfermos presentan náuseas y vómitos, incluso distensión del abdomen con parálisis del movimiento del contenido intestinal (íleo).

Algunos enfermos presentan solamente dolor abdominal, de moderado a intento, mientras que otros se sienten muy mal, con sudoración, pulso acelerado y respiración rápida y profunda.

Complicaciones de pancreatitis aguda

La pancreatitis aguda puede complicarse apareciendo:

  • Pseudoquiste pancreático: acumulación de líquido con enzimas pancreáticas en el páncreas y alrededor.
  • Pancreatitis necrotizante: destrucción de partes del páncreas, en pancreatitis agudas graves.
  • Infección del páncreas inflamado.
  • Fallo orgánico.

El diagnóstico se sospecha ante la presencia de un dolor característico, con abdomen doloroso a la palpación, rigidez de los músculos de la pared abdominal, y disminución de los ruidos intestinales, sobre todo, en personas con enfermedades de la vesícula biliar o que consumen mucho alcohol.

Diagnóstico de pancreatitis aguda

Para la confirmación del diagnóstico se realizan:

Análisis de sangre:

  • Normalmente las concentraciones de los enzimas amilasa y lipasa se encuentran elevadas, pero en personas que han tenido otros episodios de pancreatitis es posible que no se alteren. El recuento de leucocitos y de nitrógeno ureico generalmente se incrementan.

Pruebas de diagnóstico por la imagen:

  • La radiografía abdominal puede mostrar asas intestinales dilatadas y/o cálculos biliares.
  • La radiografía de tórax puede informar la presencia de tejido pulmonar afectado.
  • La ecografía abdominal puede objetivar la presencia de cálculos biliares, así como la inflamación del páncreas.
  • La tomografía computerizada es particularmente útil para detectar la inflamación del páncreas, sobre todo en personas con pancreatitis aguda grave.
  • También puede ser necesaria la realización de una colangiopancreatografia por resonancia magnética o la colangiopancreatografía retrógrada endoscópica.

También se puede analizar la orina en busca de tripsinógeno, una enzima secretada por el páncreas, que en caso de encontrarse en cantidades elevadas sugiere pancreatitis.

En la pancreatitis aguda la tomografía computerizada ayuda a determinar el pronóstico.

Cuando la pancreatitis aguda es leve el pronóstico es bueno, y la mortalidad es inferior al 5%, pero si la pancreatitis es grave, la mortalidad es elevada, y suele sobrevenir por insuficiencia cardíaca, respiratoria o renal.

Tratamiento de pancreatitis aguda

El tratamiento de la pancreatitis aguda leve suele consistir en la administración de líquidos por vía intravenosa, analgésicos y ayuno para que el páncreas repose.

Si la pancreatitis aguda es moderada o grave puede ser necesaria la alimentación a través de una sonda.

La pancreatitis aguda grave precisa de ingreso en una unidad de cuidados intensivos. El proceso puede requerir de tratamientos adicionales para combatir las causas de la pancreatitis aguda.

PANCREATITIS CRÓNICA

En la pancreatitis crónica se produce una inflamación progresiva y duradera del páncreas, que provoca daño permanente y fibrosis.

La mitad de los casos de pancreatitis crónica se deben al consumo intenso de alcohol, y también existe más riesgo en fumadores.

Menos frecuentemente son los trastornos genéticos, la presencia de episodios repetidos de pancreatitis aguda o bien la obstrucción del conducto pancreático por cálculos o tumores, los que ocasionan una inflamación crónica del páncreas.

Algunos casos de pancreatitis crónica son idiopáticos (sin una causa definida).

Síntomas de pancreatitis crónica

  • El dolor abdominal es el síntoma principal de la pancreatitis crónica. El dolor puede variar en intensidad y los brotes pueden durar entre muchas horas o varios días. Si la enfermedad está avanzada, el dolor suele ser constante, empeorando tras las comidas y mejorando al inclinarse hacia adelante. A medida que progresa el cuadro, el dolor abdominal puede desaparecer.
  • La insuficiencia pancreática es el otro síntoma principal de la pancreatitis crónica: a medida que disminuyen el número de enzimas digestivos, la digestión de los alimentos se altera, aparece malabsorción de nutrientes y presencia de heces voluminosas, a veces grasosas (esteatorrea), desnutrición y pérdida de peso.

La pancreatitis crónica puede complicarse con pseudoquistes pancreáticos, diabetes e incluso cáncer pancreático.

Diagnóstico y tratamiento de pancreatitis crónica

El diagnóstico requiere de pruebas de diagnóstico por la imagen, como en la pancreatitis aguda, análisis de sangre (amilasa, lipasa y glucosa), y pruebas de función pancreática como el análisis de los niveles de grasa o de elastasa (enzima digestiva) en heces.

El pronóstico es variable. El tratamiento se centra en reducir el dolor y en frenar la progresión de la enfermedad:

  • El control del dolor puede realizarse con fármacos (analgésicos opiáceos, antidepresivos, gabapentina, pregabalina, inhibidores de la recaptación de serotonina, corticosteroides) o con intervenciones (por endoscopia, litotricia o cirugía) que permitan desbloquear los conductos pancreáticos.
  • En general, la realización de cuatro o cinco comidas diarias, con alimentos bajos en grasas, reducen la secreción de enzimas pancreáticas y disminuyen el dolor.
  • También la suplementación con enzimas pancreáticos reduce el dolor crónico al reducir la necesidad de secreción de enzimas por el páncreas.
  • Gestión de la diabetes.