Sida

La infección por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) es un trastorno vírico en el que progresivamente se eliminan ciertos glóbulos blancos (leucocitos), disminuyendo las defensas y favoreciendo la aparición de determinadas infecciones, tumores y otras enfermedades. El SIDA o síndrome de inmunodeficiencia adquirida es un estado avanzado de la infección por el VIH.

Sida

Dra. Rita Sahún Font, licenciada en Medicina y Cirugía

Concepto de inmunidad

El sistema inmune, está constituido por un conjunto de células y sustancias que son producidas por el organismo para frenar la invasión de cualquier agente extraño. Cuando se activa este sistema, hablamos de respuesta inmune.

Podemos diferenciar dos tipos de respuesta inmune: una respuesta celular (llevada a cabo por células) y una respuesta humoral (realizada por unas proteínas especiales conocidas como anticuerpos). Las células que forman parte de la respuesta celular son los leucocitos (los linfocitos, los eosinófilos, los basófilos y los fagocitos).

Los linfocitos son células con importantes funciones en el sistema inmunitario: protegen de las infecciones virales, ayudan a otras células a combatir a hongos y a bacterias, producen anticuerpos, combaten contra células tumorales y coordinan las actividades del sistema inmune.

Los dos tipos principales de linfocitos son los linfocitos B y los linfocitos T. Un tipo de linfocitos T son los CD4, cuya función es la de activar al sistema inmune.

  • La infección por VIH destruye específicamente los linfocitos CD4 y ello debilita el sistema inmunitario.

A medida que avanza la infección, el número de linfocitos CD4 disminuye hasta llegar a límites muy bajos poniendo en riesgo al paciente que puede padecer infecciones y tumores oportunistas.

El VIH también infecta a otras células no linfoides y a células del cerebro, el tracto genital, el corazón y los riñones.

Infecciónpor VIH

El VIH es un virus ARN que pertenece a la familia retroviridae. La infección por VIH puede estar causada por uno de estos dos retrovirus: el VIH-1, que es el causante de la mayoría de infecciones en todo el mundo,  o el VIH-2, más frecuente en África Occidental.

En la infección por VIH se distinguen las siguientes etapas:

  • Primoinfección. El virus entra en el organismo y se disemina a través de los órganos linfoides y el sistema nervioso. En esta etapa (período de ventana de 4 a 12 semanas), no es posible detectar anticuerpos específicos contra el VIH, pero si existe actividad citotóxica (células que son tóxicas frente a otras). El paciente infectado se encuentra asintomático o presenta un cuadro con fiebre, malestar, fatiga, dolor de garganta, dermatitis, artralgias y afectación linfática. Es una etapa con una carga viral elevada, en la que paulatinamente aparecen diferentes tipos de anticuerpos.
  • Fase crónica asintomática. En esta fase la viremia disminuye, pero el virus continúa replicándose. Los niveles de CD4 se mantienen relativamente estables, aunque van descendiendo paulatinamente. Esta fase también es asintomática, con o sin adenopatías (ganglios inflamados), disminución de las plaquetas o presencia de mínimos trastornos neurológicos.
  • Fase avanzada o sida. Con el tiempo el sistema inmune es incapaz de contener la replicación viral, apareciendo una replicación viral acelerada y una profunda inmunosupresión. Esta etapa se caracteriza por la aparición de infecciones oportunistas y síntomas constitucionales, descenso de los CD4 y aumento de la carga viral.

La media de progresión desde la fase de primoinfección a sida es de unos 10 años. Un 20% de los casos progresan en menos de 5 años y un 10% no progresará a sida hasta transcurridos 20 años.

Características del Sida

El sida se define por una o más de las siguientes características:

  • Infección por HIV que produce alguna de las enfermedades definitorias de sida
  • Recuento de linfocitos CD4 por debajo de 200/mcL
  • Porcentaje de células CD4+ inferior o igual al 14%

Las enfermedades definitorias de sida son:

  • Infecciones oportunistas graves.
  • Ciertos cánceres cuya predisposición se asocia a un defecto de la inmunidad, como el sarcoma de Kaposi o el linfoma no Hodgkin.
  • Alteraciones neurológicas.

El riesgo de desarrollar infecciones oportunistas, sida y neoplasias relacionadas con el sida y su gravedad dependen del recuento de CD4 y de la exposición a microorganismos patógenos potencialmente oportunistas.

El riesgo de sida, muerte o ambos se predice por:

  • El recuento de CD4 a corto plazo.
  • La carga viral a largo plazo. Por cada aumento de 3 veces en la carga viral, la tasa de mortalidad en los siguientes 2 o 3 años se incrementa en alrededor del 50%.

Diagnóstico de la infección por VIH

El diagnóstico definitivo de la infección por VIH solo puede establecerse mediante un análisis de sangre o saliva. Hay métodos indirectos que demuestran la presencia de anticuerpos específicos anti-VIH, y métodos directos que objetivan la presencia del virus o alguna de sus proteínas.

El sistema más utilizado es la detección de anticuerpos por el método ELISA. Cuando sale positivo es necesario realizar un test de confirmación, mediante western-blot. También existen métodos para la detección rápida de anticuerpos en sangre, suero, plasma, orina o saliva, aunque de salir positivos siempre requieren de una confirmación posterior.

Los métodos directos consisten en el aislamiento del virus en cultivo, la detección de proteínas especiales del virus o la detección de ARN del virus (detección de la carga viral).

Si el resultado de la prueba es negativo, a pesar de haber tenido una exposición de riesgo reciente, es necesario repetir la prueba a las 2-4 semanas y al cabo de 3 meses, porque la prueba puede haber sido realizada en el período de ventana durante el cual no se detecta el virus en sangre.

Transmisión

La transmisión del VIH requiere del contacto con líquidos corporales, específicamente con sangre, semen, secreciones vaginales, leche materna, saliva o exudados de heridas o de lesiones en la piel o las mucosas, que contengan VIH o células infectadas.

La transmisión es más probable cuando existe una elevada carga viral, especialmente durante la primoinfección. El contagio por la saliva o por las gotas esparcidas durante la tos o los estornudos, resulta bastante improbable.

El VIH no se transmite por contacto casual como puede suceder entre compañeros de trabajo, escuela o convivientes en un domicilio. La transmisión sucede en:

  • Relaciones sexuales: transmisión directa a través de una relación sexual anal, vaginal o oral con penetración, sin preservativo. “Una sola relación puede ser suficiente para transmitir el virus”. El riesgo aumenta si existen heridas o úlceras, como ocurre cuando coexisten al mismo tiempo otras infecciones de transmisión sexual.
  • Por intercambio de agujas contaminadas con sangre o exposición a instrumentos contaminados.
  • Transmisión materna: parto o lactancia.
  • Por transfusiones o trasplantes.

Aunque la carga viral sea indetectable en la sangre, en los fluidos genitales puede existir virus, por esta razón, aunque el riesgo de transmisión en las personas que toman correctamente tratamiento antirretroviral sea muy bajo o nulo, aún es necesario utilizar siempre el preservativo.

Tratamiento

Debido a las complicaciones relacionadas con la enfermedad que pueden ocurrir en pacientes no tratados, se recomienda el tratamiento con terapia antirretroviral para casi todos los pacientes.

La terapia antirretroviral ayuda a disminuir el nivel plasmático de RNA de VIH (hasta hacerlo indetectable) y a restaurar el recuento de CD4 a un nivel normal.

También es necesario el tratamiento de las infecciones oportunistas en pacientes de riesgo.

Prevención

El desarrollo de vacunas contra el VIH ha presentado múltiples dificultades porque las proteínas de la superficie del virus mutan rápidamente. A pesar de ello diversas vacunas posibles están en estudio, y algunas han mostrado ser prometedoras.

Las medidas más eficaces para prevenir la transmisión, son:

  • Educación pública.
  • Prácticas sexuales seguras.
  • Asesoramiento a drogadictos por vía endovenosa.
  • Cribado confidencial de infección por HIV.
  • Asesoramiento de mujeres embarazadas.
  • Evaluación sistemática sangre y órganos donados.
  • Profilaxis previa a la exposición con antirretrovirales.
  • Precauciones universales.
  • Tratamiento de la infección por HIV.

Se realiza profilaxis post-exposición (administración de tratamiento antirretroviral a una persona sin VIH), para prevenir la transmisión del VIH, cuando se ha producido un accidente o contacto sexual que implique riesgo de transmisión del VIH.

 

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