Por Charo Sierra, Directora de la Revista Saber Vivir

genes vejez

Ha dedicado sus esfuerzos y sus conocimientos a estudiar con lupa el envejecimiento humano.

María Blasco dirige el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) y es jefa del Grupo de Telómeros y Telomerasa de ese organismo, puntero en investigación. Y ha recibido multitud de premios nacionales e internacionales.

Bajo su prisma de investigadora tenaz con una mente curiosa y privilegiada, ha aportado ya muchas respuestas sobre por qué el organismo humano se deteriora y cómo lograr que ese proceso ocurra más lentamente.

En un futuro su nombre seguirá sonando, seguro, como una de las investigadoras que más luz ha dado sobre ello.

La longevidad está relacionada con el entorno

Alguna vez usted ha dicho que envejecer no es natural. ¿A qué se refiere?

Me refiero a que en la naturaleza los animales no envejecen, no es su final “natural”. Antes de que eso ocurra mueren de hambre, de frío, o en manos de otros animales depredadores.

¿El cuerpo humano podría soportar muchos más años de vida o tenemos una obsolescencia programada, una fecha de “caducidad”?

En los seres vivos no hay obsolescencia programada. El envejecimiento no está programado, no hay genes que se activan para hacernos envejecer. Lo que sí tenemos muy claro hoy en día es que disponemos de genes para mantenernos jóvenes.

¿Y son genes activos, ayudan a que nos mantengamos jóvenes?

Lo eran. Esos genes han funcionado de una manera activa mientras los hemos necesitado para sobrevivir en la naturaleza y después han decaído.

“Tenemos genes para mantenernos jóvenes, pero solo se activan cuando necesitamos sobrevivir en la naturaleza”

Por ejemplo, un ratón no dura más de 3 meses, pero tiene genes para mantenerlo joven durante todo un año, y genes para mantenerlo vivo tres años.

Pero la naturaleza es sabia e invierte en los más fuertes…

Exacto. Un murciélago vuela. Y eso le permite sobrevivir mejor. Por eso, la evolución ha invertido en él y le ha concedido una mayor longevidad que al ratón.

Entonces… ¿nuestro envejecimiento está estrechamente relacionado con el entorno, con el medio?

Sí. Lo normal en la naturaleza es que los seres vivos que tienen más capacidad de sobrevivir, vivan más. La longevidad, por lo tanto, está muy determinada por la interacción con la naturaleza.

Los telómeros y el proceso de envejecimiento

Usted ha estudiado en profundidad una diminuta parte de las células humanas llamada telómero, una especie de cola adherida a ellas. ¿Qué papel juegan en nuestro envejecimiento?

Los telómeros son unas estructuras esenciales para la vida que protegen nuestros cromosomas. La vida está diseñada de tal manera que, conforme nuestras células se multiplican para regenerar los tejidos, los telómeros se acortan.

Cuando son demasiado cortos, eso afecta negativamente al funcionamiento de la mitocondria (sirve para aportar energía a la célula), que nos protege del estrés oxidativo.

“Si logramos alargar los telómeros, se podrán prevenir enfermedades muy comunes asociadas al envejecimiento”

Además, las células lo interpretan como un daño irreparable y dejan de dividirse, lo que implica que los tejidos dejan de regenerarse… Y eso es lo que causa la enfermedad y también la muerte.

¿El origen del deterioro físico está, pues, en el acortamiento de esas “colas celulares”?

Y no solo eso, también de la aparición de muchos trastornos. Hoy en día sabemos que la erosión de los telómeros es una de las causas de las enfermedades asociadas al envejecimiento y esto incluye también al cáncer.

En mi Grupo estamos interesados en desarrollar terapias basadas en el alargamiento de los telómeros para prevenir enfermedades del envejecimiento, pero también para tratar trastornos degenerativos asociados al envejecimiento para los que todavía no hay tratamiento realmente efectivo.

Investigaciones para alargar los telómeros

¿Eso significa que hay –o habrá– una manera de alargar los telómeros?

En ello estamos. E investigamos tanto el cáncer porque sus células son inmortales.

"Las células del cáncer son inmortales gracias a la telomerasa, una enzima capaz de mantener los telómeros"

Consiguen serlo gracias a que activan una enzima, una sustancia llamada telomerasa, que es capaz de mantener los telómeros y así permitir el crecimiento de las células tumorales. La telomerasa no produce cáncer, pero las células tumorales la necesitan para vivir.

¿No serán esas terapias dañinas para nuestro organismo?

Los estudios que hemos hecho en ratones nos indican que cuando los telómeros son más largos (gracias a la acción de la telomerasa) los ratones están también mas protegidos del cáncer y viven más.

Incluso si se está formando un tumor cuando añadimos telomerasa, no vemos que este progrese de una manera más agresiva. Por lo tanto, en estudios preclínicos en ratones, lo que parece claro es que la telomerasa no tiene un efecto favorecedor del cáncer.

¿A título individual qué podemos hacer?

La única manera de alargar los telómeros es con telomerasa; los hábitos de vida no pueden alargarlos. Pero sí podemos evitar los que nos envejecen más.

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