Por Charo Sierra, Directora de la Revista Saber Vivir

judith masco

Nada más empezar la entrevista nos dice que “este largo retiro, cerrando puertas, llenando neveras y viéndonos apartados de los seres queridos no debe haber sido fácil para nadie”. Cierto es. El planeta entero sigue con el alma compungida.

ASí ha sido su día a día

¿Qué rutinas has seguido, Judit, para que tu ánimo no sufriera altibajos?

He seguido horarios más o menos flexibles pero pautando los ratos de trabajo, el cuidado de la casa, la familia y el ocio.

También me he animado a hacer chats y videoconferencias con amigos. ¡Llegamos, incluso, a organizar un encuentro de belleza! Nos pusimos todos, en tiempo real, mascarillas para la piel con cosas naturales que teníamos por casa, mientras charlábamos.

"Hemos buscado formas imaginativas para pasarlo lo mejor posible"

Ya ves, he ido encontrando formas imaginativas de pasarlo mejor y darnos energía unos a otros. Lo cierto es que he estado buscando la energía positiva a corto plazo, sin demasiadas expectativas.

¿Cómo ha ido la convivencia con tus cuatro hijas y tu marido?

Por un lado, el confinamiento me ha permitido disfrutar de la familia, pero en alguna ocasión ha sido algo más complicado encontrar nuestros espacios íntimos y privados.

  • Es normal en cualquier familia numerosa, donde hay que pactar espacios y horarios.

Has dicho alguna vez que esta crisis ha venido a demostrar que cómo vivíamos era, en realidad, un problema…

Con ello me refiero a que todos hablamos mucho de volver a la normalidad, y que la normalidad que teníamos antes de la pandemia era el problema.

Porque estábamos evolucionando en el mal sentido, creando desigualdades, sobreproduciendo, no valorando la sanidad pública, menospreciando a los científicos o estudiosos, o contaminando, por poner algunos ejemplos.

  • Ahora hemos descubierto que los trabajos que la sociedad despreciaba son esenciales, como los de cajera, cuidadores de residencias de ancianos, enfermeras, repartidores, personal de limpieza, etc.

¿Qué enseñanza hay que sacar, pues, de todo lo vivido?

Que hay que pensar en global para no dejar a nadie en la cuneta. Sabemos y hemos visto que hay una conexión directa entre la COVID-19 y la desigualdad.

  • Solo ayudaremos a acabar con las pandemias si aseguramos la protección de las personas más vulnerables, de las comunidades más afectadas y con menos recursos económicos y sanitarios.

su faceta más solidaria

Precisamente tú aportas tu granito de arena desde la Fundación Ared, que presides. ¿Cuál es su función?

Desde la Fundación Ared estamos tratando de prever las dificultades que tendrán los colectivos vulnerables en un futuro inmediato.

Porque los recursos serán muy inferiores y, en cambio, hay muchas familias y muchas mujeres en riesgo de exclusión que tendrán que superar un ERTE o conseguir de nuevo un trabajo después de haber sido despedidas.

"Hemos fabricado batas y mascarillas para los sociosanitarios"

  • Además de ayudarles en eso, nuestros talleres textiles han seguido en marcha y hemos fabricado batas y mascarillas para el sector sociosanitario. ¡Nos hemos reinventado para mantener esos puestos de trabajo y esos sueldos!

Incluso en tiempos de pandemia has mantenido tus labores solidarias…

Creo, espero y deseo que el virus, y las tristes muertes que ha causado, haya cambiado los valores y conductas de la gente.

  • Muchas personas ya han demostrado ser muy solidarias. Y no solo hay que mantener ese espíritu solidario y de empatía, sino potenciarlo. Si la crisis sanitaria que hemos vivido hasta ahora no es suficiente detonante para remover conciencias, por desgracia lo hará la crisis económica que está al caer.

sus grandes pasiones

  • Moda ética y de proximidad
    “Ahora se produce mucho y se contamina más; se usa mano de obra barata y explotada. Estamos agotando el planeta para crear ropa de usar y tirar. Debemos producir y consumir de otra forma”.
  • El yoga y la naturaleza
    “La meditación y el yoga me aportan buena energía. Y en la franja de deporte, camino con bastones (Nordic Walking) por la montaña. Tonifica piernas, brazos y caderas sin impacto en las articulaciones”.
  • Sus hijas y su pareja
    “A mis hijas les digo que se valoren y que se conozcan bien. Que crean en ellas mismas, sin miedos y con ilusión. Por lo que respecta a la pareja, creo sin duda que la admiración es tan importante como el amor”.

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