Por Charo Sierra, Directora de la Revista Saber Vivir

Margarita del Val: "Las reinfecciones por COVID seguramente serán poco graves"
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Antes de que llegara la pandemia, esta prestigiosa investigadora organizaba La Ciencia con chocolate, unas charlas donde científicos y público podían debatir y aprender mano a mano. Eso, junto con el hecho de que es una de las científicas que más claro y con más criterio habla sobre el coronavirus, dice mucho de su valía como divulgadora y como investigadora.

Margarita del Val se crió en un entorno científico -sus padres son químicos- y cuando empezó a estudiar esa misma disciplina enseguida descubrió su vocación: "Vi que lo que de verdad me gustaba esa la 'química de la vida', la bioquímica", nos dice

mucho por conocer

¿Aceptar que este coronavirus estará con nosotros mucho tiempo es lo mejor que podemos hacer?

Efectivamente. Llegará el día que no tengamos que lidiar con él y que podamos recuperar nuestras costumbres, sobre todo los encuentros sociales, pero de momento cuanto antes asumamos que esto va para largo, mejor.

Yo lo comparo con lo que viven los estudiantes universitarios. Algunos exámenes caen en junio y te obligan a estar el principio del verano frente a los libros, pero cuando eso pasa los veranos vuelven a ser tan maravillosos como siempre.

¿Qué han aprendido los científicos con esta pandemia?

Nos queda mucho que conocer, pero algo que sí vamos a aprender es cómo reacciona el organismo en una primera infección de un agente desconocido.

"Hay personas con enfermedades de riesgo que lo han descubierto al pasar la COVID"

En los congresos y encuentros científicos se debate mucho sobre que cada persona puede responder de una manera. En esa respuesta inicial, nuestras células defensoras funcionan como unos espontáneos que intentan controlar algo; pero con el paso de los días se vuelve una policía muy bien entrenada que ya sabe lo que tiene que hacer.

¿Se sabe por qué unos lo pasan de forma muy leve y para otros es una infección durísima?

No se conoce aún. Sabemos que hay enfermedades de riesgo que lo pueden empeorar todo porque ya tienen un componente inflamatorio y el virus hace que esa inflamación persista; pero en otros casos quizá haya dolencias subyacentes que no han dado la cara antes.

¿Qué tipo de enfermedades?

Se está viendo que hay personas que tienen mal el corazón y no lo sabían.

  • Cuando se les atiende por la COVID-19 y se les hace la historia clínica, se les pregunta por síntomas como taquicardias y se dan cuenta de que eso ya les pasaba antes de infectarse pero no les habían dado importancia.

por qué los hombres lo pasan peor

Dejando de lado estas situaciones, muchas personas tienen miedo a la infección, aunque la tengan leve.

Hay que decir que la inflamación inicial es buena porque es lo que permite que el organismo “se organice" para completar la respuesta inmunitaria.

Y lo mismo podemos decir de la fiebre. Es molesta pero necesaria porque permite que, en la zona de infección, los capilares se agranden y lleguen más fácilmente las células del sistema inmune.

Lo que sí hay que parar es una inflamación persistente, sobre todo si ya se sufre una dolencia crónica.

¿Por qué los hombres mayores quedan más afectados por la COVID-19?

Hay dos posibles explicaciones y todavía no se sabe cuál es más certera. La primera es que mujeres y hombres tenemos un sistema inmunitario algo distinto.

"Las mujeres tenemos activados genes anti-infecciones"

  • Cuando sufrimos una infección, nosotras desarrollamos una inmunidad más “de memoria”, más a largo plazo; los hombres, en cambio, tienden a generar respuestas inflamatorias desde el inicio de la infección, y eso es todavía más evidente cuando han sobrepasado los 60 o 65 años. Por eso quizá pasan una COVID más grave.

¿Y la segunda teoría?

Esa tiene que ver con los genes y los cromosomas. Las mujeres tenemos dos cromosomas X que, al parecer, tienen activados algunos genes anti-infecciones. Los hombres solo tienen un cromosoma X (al que añaden otro Y, que es el que les aporta sus características sexuales). Puede ser que por eso no estén tan protegidos.

A estas alturas de la pandemia hablamos mucho más de reinfecciones. ¿Que suframos repetidas infecciones de este coronavirus también será algo habitual?

Con otros coronavirus (causantes de resfriados), la gente se reinfecta cada dos años más o menos, por eso no sería raro que ocurriera lo mismo con el SARS-CoV-2. Lo que sí será infrecuente, creo, es que sean infecciones graves.

Es verdad que se han dado casos, pero habría que comprobar si realmente se trata de una reinfección más grave que la primera o de una recaída.

reforzar la inmunidad

¿Es posible que este virus quede “adormecido” en el cuerpo como lo hace el herpes?

Los coronavirus no suelen hacerlo, pero quizá sea el primero. Ocurre con el virus del Sida y, efectivamente, con el herpes. Y es un éxito total para ellos porque logran ser totalmente silenciosos y, cuando nos olvidamos de ellos y hay una bajada de defensas, aprovechan para multiplicarse y volver a dar señales.

Aparte de la inmunidad que se refleja en los test se habla de inmunidad celular. ¿Qué es y en qué nos ayuda?

Es otra de las muchas herramientas de las que echa mano nuestro sistema inmunitario.

  • Su objetivo es eliminar la fabrica de virus, es decir las células ya infectadas, para impedir que se siga multiplicando. Es una maquinaria exquisita porque solo ataca a esas células y deja intactas las que están sanas.

Entonces, ¿es posible que la población ya inmune al virus sea mayor de ese 5% del que se ha hablado?

Sí, pudiera ser. Sobre todo después del verano que hemos pasado. Pero creo que no será mucho más alto de lo que era meses atrás.

Individualmente, ¿qué podemos hacer para evitar coger la infección o que se agrave?

Portarnos bien. Comer bien y variado; hacer ejercicio moderado; tener un buen descanso nocturno; vacunarnos; estar bien hidratados para mantener las mucosas fuertes y la piel sana.

"Hay que dar importancia a los primeros síntomas"

También hay que procurar que no falte vitamina D porque la infección es peor si sus niveles son bajos; no dejar que se desboque el estrés; y tener motivos de satisfacción.

¿Sentirnos felices sube nuestra inmunidad?

Cualquier cosa que nos haga sentir a gusto cambia nuestra bioquímica y nos beneficia.

Conviene tener en cuenta, también, que hay que dar importancia a los primeros síntomas. Si luchamos contra el virus al principio de la infección, cuando no ha tenido tiempo de multiplicarse, es más fácil que no vaya a más.

en busca de la vacuna perfecta

No todo el mundo está a favor de la vacuna anti-COVID…

Pero es que la infección natural es, en muchos casos, mil veces más grave que la vacuna. Es cierto que ahora nos vacunamos más, pero también ahora pasamos el invierno con calefacción y antes se vivía sin ella. ¡Y qué bien va tenerla! ¿no?

  • La vacuna es una simulación suave de lo que podría ser la infección. Lo que pasa es que a la vez que evita los síntomas debería impedir el contagio. Eso sería una vacuna perfecta.

¿Cree usted que las primeras serán eficaces?

En casi todas las infecciones, la vacuna que se usa no es la primera que se desarrolló. Aparece una y luego se va mejorando, o bien porque se ha encontrado una cepa mejor con la que elaborarla o bien porque se ha eliminado un efecto adverso molesto.

"No creo que tengamos vacuna antes de 9 meses"

Por eso, es fácil que las primeras vacunas del coronavirus no sean tampoco las que se queden.

Parece ser que este virus no muta demasiado. ¿Eso hace pensar que la vacuna no se modificará tanto como la de la gripe, que hay que ponerla cada año?

Si damos con una buena vacuna –que no creo que ocurra en los próximos 9 meses, al menos no para todos– efectivamente pasará eso porque este coronavirus varía diez veces menos que el virus de la gripe. Por eso, es de esperar que las mismas vacunas se puedan usar varios años.

combinar fármacos

Una de los tratamientos que usaron con Donald Trump, el presidente norteamericano, fueron anticuerpos monoclonales. ¿Qué son?

A Donald Trump le dieron antiinflamatorios, el fármaco remdesivir y, efectivamente, anticuerpos monoclonales.

Este es un tratamiento experimental que se elabora a partir de plasma sanguíneo de ratones (a los que antes se les ha inyectado el virus y han generado anticuerpos) o de personas que han superado muy bien la infección.

  • Cuando se completen los ensayos se podrá saber si es realmente efectivo.

¿Qué hacen una vez que se inyectan en nuestro cuerpo?

Crear inmunidad. Pero la cantidad que se necesita para que eso ocurra es muy grande. A Trump le dieron 8 gramos. Esa cantidad parece poca, pero solo hay que pensar que ninguna pastilla pesa eso.

Y a él le han puesto anticuerpos muy potentes de una persona, de un donante, que los había generado de una manera excelente tras pasar la COVID-19.

Mientras todo eso llega al gran público, lo que nos queda es cuidarnos…

Sí, y como decíamos, tener claro que esta epidemia será larga y hay que prepararse para aguantar.

Y, por parte de las autoridades (y también de la población) que se apoye a la ciencia porque, comparado con otras cosas, sale muy barato invertir en ella y los beneficios son enormes.

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