Rosario 24

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Rosario 24

Rosario vive una época profunda y equilibrada en la que las pequeñas cosas –nos dice– la llenan de felicidad. Quizá por eso, ha decidido rodearse de Naturaleza e irse a vivir (sin fecha de vuelta a Madrid) a su querida Cádiz, frente al mar.

Allí, nada más despertar, se deja embriagar por el romper de las olas y el mecer del viento… pero sin desatender su arte. Porque también en lo profesional la vida le sonríe.

Acabaste 2017 con giras por España, Asia, Norteamérica y Latinoamérica…

Es que en todos esos sitios tengo un público "de gloria", si se me permite la expresión, que es como se llama mi último disco. Es un orgullo que la gente te siga durante tantos años; me siento más querida que nunca. La verdad es que estoy en un momento muy bonito de mi vida.

Tu hermana Lolita también vive un buen momento profesional. El éxito sabe mejor así, ¿no?

Por supuesto que sí. Para los tuyos siempre quieres lo mejor.

Has visto cumplido uno de tus sueños, que era cantar en el maravilloso Teatro Real de Madrid.

Sí, organizamos el concierto "Una noche de gloria", que se puede encontrar en DVD. Me acompañaron y cantaron conmigo grandísimos artistas. ¡Eso ya queda "pa mí"! No lo olvidaré jamás. Y tras eso volví a cantar allí, en una gala privada y luego en un acto benéfico, con los niños de Cateura, que reciclan cosas de la basura y hacen instrumentos. ¡Es algo maravilloso!

"Sé que pongo a mi público nerviosito perdío"

¿Qué te depara este 2018, Rosario?

Pues preveo que muchas cosas bonitas. Continuaré con la gira "Gloria a ti", me volveré a marchar a Norteamérica, porque voy un mes sí y otro no… y además estoy con "La Voz Kids". Y enseguida comenzaré a componer otro disco.

Hablando de componer… tu hermano era un poeta, pero tú no te quedas atrás porque estás escribiendo un sinfín de canciones.

¡Ojalá yo tuviera un poco del arte poeta que tenía mi hermano! Me he defendido bastante bien desde que hice "Qué bonito" y "Cómo quieres", pero hay mucha gente a mi lado que me ayuda. Bueno, es cierto que cada vez tengo más ideas para escribir letras.

¿Y a qué achacas eso, que cada vez tengas más inspiración para componer?

No lo sé. A veces digo: "¡Ay!, ¿de dónde me habrá salido a mí esta canción?". Pero es que guardamos sentimientos que afloran en esos momentos y tú misma te sorprendes. Es lo bonito que tiene la música. Y que esos mismos sentimientos lleguen a mucha gente es el mejor premio que puede tener una artista.

A sus 54 años, Rosario derrocha vitalidad durante horas en cada concierto

En tus comienzos gritabas a tu público: "Queredme, queredme". Ahora te veo más por gritar: "Quereos, quereos". ¿Me equivoco?

Pues la verdad es que no te equivocas. Cuando yo comencé a cantar era muy jovencita y tenía muchas ganas de que la gente me valorara; ahora lo que tengo es muchas ganas de llenar el corazón de la gente. Llevan mucho tiempo viéndome y cuando me dicen que con mi música les hago sentir, me siento tan recompensada… Ese es mi regalo y mi meta, hacer sentir a los demás.

Pues parece que lo logras. Lo normal en tus conciertos es que la gente se quede bailando tras tú terminar; no hay manera de echarlos de allí…

Jajajaja. ¡Es impresionante lo que ocurre! Los pongo nerviositos "perdíos".

¿Nunca te quedas sin energía?

Bueno, tengo días mejores y peores. Pero es que mi vida me gusta mucho y además disfruto de las pequeñas cosas. Y eso ya me llena de fuerza. Es verdad que la edad me ha calmado un poco, pero me siento muy enérgica y muy joven. Sigo siendo un torbellino.

Entrevista por Charo Sierra, Directora de la Revista Saber Vivir.