Charo Sierra

Directora de la Revista Saber Vivir

sandra barneda
Paco Navarro

La aceptación es una lección de vida que Sandra tiene más que aprendida. Ya sea el paso de los años o los altibajos de la profesión, tiene claro que "si no aceptas los cambios, no vives".

Hace un año me despedía de ti tras entrevistarte deseándote que 2020 te tratara bien. ¡Y, pese a lo que hemos vivido, así ha sido!

Me han pasado muchas cosas y buenas, sin contar con el coronavirus, claro. Y lo tomo como un premio a mi hiperactividad porque soy muy inquieta y siempre estoy ideando algo.

Una de las gratas noticias que te ha dejado el año que se fue es que tu novela Un océano para llegar a ti ha sido finalista del Premio Planeta. ¿Lo esperabas?

¡Qué va! Volví de República Dominicana, donde estábamos grabando La isla de las tentaciones y me dijeron que estaba entre los diez finalistas. Ahí ya me puse muy nerviosa.

Pero me dije a mí misma que no debía alterarme, que aunque no quedara seleccionada yo iba a publicar mi novela igual que había hecho con las anteriores.

  • Lo cierto es que cuando me pongo a escribir no pienso en si va a gustar a los demás o no, lo único que me pregunto es si a mí me emociona, si tiene buen ritmo, si los personajes están bien trabajados…

Multifacética y líder de opinión

Ser finalista del Premio Planeta es algo dificilísimo y tú lo has conseguido. ¿No da vértigo pensar en la siguiente meta?

Es que no quiero pensar en ese vértigo, en las exigencias que conlleva el haber conquistado esa meta. Y no me resulta difícil porque yo conozco muy bien qué es tener éxito, pero también qué es estar abajo. Intento actuar siempre con humildad.

"He aprendido a relativizar el éxito y a aceptar las subidas y las bajadas"

Eso no quiere decir que no disfrute; por supuesto que estoy encantada de ganar premios literarios, de que los realities que presento tengan una audiencia extraordinaria…

Pero he aprendido a relativizar el éxito y a aceptar que este trabajo va de subidas y también de bajadas. Y debo estar preparada para cuando lleguen.

La prestigiosa revista Forbes te ha incluido en la lista de las 25 mujeres más influyentes de España.

¡Eso es muy fuerte! Un amigo mío me decía que eso es porque reúno una serie de perfiles muy distintos. Fíjate, eso era lo que a veces se me ha criticado, que fuera hiperactiva y me dedicara a varias cosas a la vez. Y ahora me recompensan por ello.

Debo decirte que me alegro de que Forbes me considere líder de opinión porque, como siempre he sido bastante distinta a la norma a la hora de opinar, eso significa que la sociedad está cambiando. Además te digo que hago tantas cosas distintas porque soy hiperactiva (ríe), pero nada es forzado.

  • Todo lo que hago es, en realidad, una necesidad para mí. Escribo porque desde bien jovencita sentía la necesidad de hacerlo (hasta en servilletas de papel, lo hacía), presento programas porque me posibilita comunicarme y conocer gentes y lugares, que son otras de mis grandes necesidades.

Cómo vive esta época de pandemia

El confinamiento te pilló dando los últimos retoques a esa novela.

Así es. Y tengo que decir que, aunque tenía que ultimar la obra, me dije a mí misma que debía engañar un poco a la mente y buscar refugio en otras cosas que me gustaran para poder soportar esa etapa tan dura, sin abrazos ni contactos con amigos.

¿Lo lograste?

Lo que estamos viviendo es tan desconcertante… pero he intentado llevarlo bien. En primer lugar creé una rutina diaria para ordenar mi vida. Pensé que con lo que todos estábamos pasando y ese desorden mental que había generado la pandemia, al menos debía tener orden en mi día a día.

  • Me hice un horario para cumplir con todas las tareas del día: la novela, el ejercicio físico en casa, la organización de comidas… Y para no sucumbir al miedo me reservé algunas horas para hacer cosas que me resultaban muy gratificantes, como ver alguna serie después de comer o una videollamada con amigos al final del día.

¿Vas a seguir alguna otra estrategia ahora que sabemos que el coronavirus va a tardar en desaparecer?

Yo creo que todos empezamos a acusar el cansancio; y es normal, porque este virus nos ha trastocado tanto la vida…

"Me he propuesto no pensar demasiado en el mañana"

Soy consciente de que ahora me va a ser más difícil engañar a la mente, así que me he propuesto estar más en el día a día, tener la vista y la cabeza muy centradas en el ahora y no pensar demasiado en el mañana.

Es una forma de no dejarse llevar por la incertidumbre.

Lo es. Y aún te diría otra cosa: debemos fijarnos más en lo positivo que en lo negativo. Yo prefiero, por ejemplo, alabar a la gente que hace bien las cosas (ahora que debemos cuidarnos individualmente pero también en comunidad) que criticar a los pocos que no se ponen la mascarilla o no actúan con prudencia.

He visto a personas indignarse por ese comportamiento, y es indignante sin duda, pero recordar continuamente lo malo genera mucho estrés. Señalamos demasiado lo negativo y ensalzamos poco lo positivo.

Hablemos de hábitos positivos. ¿Has seguido haciendo deporte estos meses?

Sí, ya sabes que soy perezosa para el ejercicio físico, pero me fuerzo a hacer una sesión al menos tres veces por semana de 30 o 45 minutos a través de Internet con un entrenador.

  • Aunque me dé pereza debo hacerlo porque estoy operada de un menisco y tengo el otro un poco débil.

Mi madre está operada de los dos, así que debo tener cuidado y reforzar mis músculos cuádriceps para que aguanten bien y protejan a las rodillas.

Creo que tu alimentación también es equilibrada.

Es que en nuestra familia comer equilibrado es algo educacional. Lo hemos hecho siempre. Eso me ayuda a cuidarme ahora que acabo de cumplir 45. Aunque debo reconocer que el paso del tiempo no me da miedo.

3 consejos que siguió para quererse más

Sandra Barneda ha reconocido en ocasiones anteriores que ha tenido que aprender a quererse. Ahora, nos aporta tres consejos que le han funcionado:

  • Pregúntate qué sientes. Muchas veces estamos pendientes de lo que hacen o dicen los demás y tenemos poco diálogo interno. Debemos preguntarnos qué estamos sintiendo, ponerle nombre a nuestros sentimientos porque eso nos permite descubrir muchas cosas de nosotros mismos, mejorar lo que se pueda, pero sobre todo aceptarnos.
  • Saca la mejor versión de ti… no del otro. Es normal tener a otra persona como referente, pero no podemos compararnos en todo con ellos. Debemos sacar la mejor versión de lo que somos nosotros, de lo que tenemos. Sin compararnos con nadie.
  • Perdónate más veces. Solemos ser hiperexigentes con nosotros mismos y eso acaba por minar nuestra moral. Procura mejorar día a día pero no te fustigues continuamente.

FOTO: PACO NAVARRO