entrevista fuster

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Los médicos son capaces de salvar al 90% de los pacientes que llegan a Urgencias con un infarto, pero no son capaces de evitar que lo tengan.

Esta rotunda afirmación es del prestigioso cardiólogo Valentín Fuster y aparece en su libro "La ciencia de la salud" (Editorial Planeta). Ante tal panorama, es probable que te cuestiones: "¿Cómo es posible?, ¿realmente la ciencia y los avances médicos no pueden impedirlo?".

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Y nadie mejor que el propio Dr. Fuster para darnos una respuesta.

Hemos estado conversando con el Director general del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares Carlos III y Director del Instituto Cardiovascular del Mount Sinai Medical Center de Nueva York para hacerle esta y otras preguntas. Y parece que el "poder" para evitarlo está más cerca de lo que imaginamos:

Dr. Fuster, se sabe que un 80% de los infartos se deben a factores modificables. Entonces ¿implicarse en el auto-cuidado cardiovascular es la forma más eficaz de evitarlos?

Hay siete factores que son la causa del infarto de miocardio y del infarto cerebral, que es la causa de mortalidad número uno en un 75 % de estos pacientes. De estos siete factores:

  • Dos son mecánicos –tensión arterial alta y obesidad–.
  • Otros dos son químicos –colesterol elevado y diabetes–.
  • Y los tres últimos afectan a la conducta –tabaco, sedentarismo y alimentación-.

Somos nosotros los que debemos decidir si nuestra salud es una prioridad

Tenemos que cuidarnos en estos siete factores de riesgo. Y esto es muy sencillo, lo que pasa es que lo hacemos complejo.

Entonces depende de nosotros conseguirlo...

Nosotros debemos decidir si nuestra salud es una prioridad. Y si lo es, debemos cuidar todos los aspectos. Pero hemos visto en muchos estudios que estamos realizando que los adultos no cambiamos individualmente. Solo lo hacemos cuando tenemos otros adultos alrededor nuestro. Y esto es muy importante.

En temas de salud puedes conseguir cambios tú solo durante unos días, pero para que sean sostenibles necesitas de otras personas para lograrlo (familiares, comunidad, grupos…).

¿Cuáles son los pilares para empezar ya en la infancia esa prevención?

Está demostrado que la mejor edad para la promoción de la salud es entre los 3 y los 6 años.

Esto ha hecho que desde la Fundación SHE (Foundation for Science, Health and Education) pongamos en marcha iniciativas como el Programa SÍ! y otras similares que han llegado a Estados Unidos.

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  • A través de charlas contamos no solo lo que se debe o no se debe hacer, sino que somos conscientes de que el niño tiene que entender por qué.
  • Le explicamos cómo funciona nuestro cuerpo y por qué es importante la actividad física, una nutrición correcta... Y le hablamos en positivo. Es decir, le decimos: "Queremos que estés delgado, que hagas ejercicio, que comas bien..."..

Entre los 3 y 6 años es la mejor edad para interiorizar buenos hábitos

  • En realidad lo que estamos intentando hacer es promover la salud, más que prevenir la enfermedad. Y esto se logra fomentando buenos hábitos, en lugar de hablar solo de lo que es malo.
  • Además esto no es solo útil para el niño, sino para su familia, porque él puede influir muchísimo en el comportamiento de sus padres.

La obesidad es uno de los grandes factores de riesgo cardiovascular y a día de hoy sigue costando mucho mantenerla a raya. ¿A qué achaca esta dificultad?

En los países desarrollados, el 35-40% de los adultos es obeso, y el 65% tiene sobrepeso. Este es un problema porque la mortalidad cardiovascular, que se había parado, ahora está otra vez subiendo.

No por la obesidad en sí misma, sino por sus consecuencias: diabetes, hipertensión y colesterol elevado.

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Estamos en una sociedad de consumo en la que tenemos avances tecnológicos que nos hacen prolongar la vida, pero son "cosméticos". Básicamente estamos peor que antes. Antes no existía este problema de obesidad y lo estamos viendo en los países menos desarrollados.

En mi opinión, el reto más importante, en términos de salud, es la obesidad. Es un problema de educación, cada vez estamos más preparados y cada vez hay una mayor conciencia sobre este problema, pero, ¿cómo se ataca? A nivel individual hay 3 aspectos –psicología, exceso de comida y ejercicio- que están fallando los tres.

"El reto más importante es combatir la obesidad"

Y en un aspecto más general, la sociedad también falla porque es la que consigue que se cambie la cantidad de sal o azúcar en los alimentos. Todo esto se ha de unificar, porque estamos muy atrasados. Solo así avanzaremos.

El estrés por si solo quizá no provoca un infarto pero sí puede ser la gota que colme el vaso. ¿Cómo es posible sobrevivir al estrés que impone la sociedad actual?

La búsqueda de la salud integral es esencial. Para ello es importante tener en cuenta tres cuestiones: la relajación, el ejercicio físico y la reflexión.

  • La relajación es importante pues a menudo la ansiedad y el estrés están en el origen de muchos problemas de salud.

Parece que si comemos bien ya es suficiente y le damos poca importancia al ejercicio ¿Cómo y por qué logra influir positivamente en el estado de nuestras arterias?

El ejercicio, además de que da vigor, lleva a dejar el tabaco y a alimentarse mejor. Cuidar el corazón: una cuestión de educación. No se trata solo de comer chocolate blanco o negro o ajo, tampoco vale correr cinco millas y después abrir la nevera y comer lo primero que encuentras.

El ejercicio te empuja a tener otros hábitos de vida sanos: no fumar, comer mejor...

Lo más importante es tratar todos los factores de riesgo: la obesidad y la presión arterial alta, el colesterol elevado y la diabetes y cuatro conductas:

  • No fumar
  • Hacer ejercicio
  • Cuidarse la dieta
  • Tener momentos al día para relajarse

Pueden ser 15 minutos al día para pensar o puede ser haciendo yoga. Cuidar de nuestra salud es una cuestión de responsabilidad individual y de un cambio general de actitud y de estilos de vida. Y hay que insistir en un mensaje fundamental: Nunca es tarde para cuidarse.

Y por último son muchos los estudios que relacionan el optimismo con la salud cardiovascular. ¿Por qué ver la vida en positivo tiene también un efecto cardiosaludable?

Vivimos un momento social en el que muchas personas se encuentran desmotivadas. El pesimismo ha ido ganando terreno y, por eso, tal y como se refleja en mi libro "El círculo de la motivación", hay que incidir en la importancia de tener una actitud positiva para ver las oportunidades que nos ofrece la vida.

"Hoy en día muchas personas están desmotivadas"

En el libro se hace una fuerte defensa de la importancia de la constancia, el altruismo, el optimismo, la aceptación, la fuerza de voluntad y la lucha personal para plantar cara a la adversidad.

En mi opinión, nunca has de ser negativo. La estabilidad te da esta sensación de autodominio, de autoestima, de que yo soy y soy quien soy y hago lo que tengo que hacer.