Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud

Los masajes ayudan a recuperar la musculatura
iStock by Getty Images

Hace siglos que se recurre a los masajes para tratar músculos doloridos y lesionados. Este gesto no es nada nuevo.

Pero, al margen de sentar bien, ¿realmente los masajes aceleran y mejoran la curación de los músculos después de una lesión grave?

Un estudio de la Instituto Wyss de Ingeniería de Biológica en Harvard ha demostrado literalmente que sí.

Los científicos comprobaron que esa compresión realizada sobre la zona dolorida "exprime" las células causantes de la inflamación en el tejido muscular, con lo se recupera mucho antes.

La conexión entre masaje y sistema inmune

Usando un robot diseñado para realizar una compresión consistente y ajustada a los músculos de las piernas de los ratones, el equipo descubrió lo siguiente:

  • La carga mecánica realizada eliminaba rápidamente unas células inmunes llamadas neutrófilos del tejido muscular gravemente lesionado.
  • Este proceso, a su vez, también eliminaba las citoquinas inflamatorias liberadas por los neutrófilos de los músculos, mejorando el proceso de regeneración de las fibras musculares.

Los efectos beneficiosos del masaje hace mucho tiempo que se estudian, pero hasta ahora no se había demostrado de forma tan exacta.

"Nuestro trabajo muestra una conexión muy clara entre la estimulación mecánica y la función inmune. Esto promete regenerar una amplia variedad de tejidos, incluidos huesos, tendones, cabello y piel, y también se puede usar en pacientes con enfermedades que impiden el uso de intervenciones basadas en medicamentos", señalan los autores del estudio.

Músculos más fuertes

Los resultados de este estudio son fruto de años de dedicación.

El equipo de investigación empezó a explorar los efectos del masaje (mecanoterapia) en los tejidos lesionados en ratones hace varios años y descubrieron que duplicaba la tasa de regeneración muscular y reducía el tiempo de cicatrización del tejido en el transcurso de dos semanas.

Animados por la idea de que la estimulación mecánica por sí sola puede fomentar la regeneración y mejorar la función muscular, el equipo decidió investigar más a fondo exactamente cómo funcionaba ese proceso en el cuerpo y averiguar qué parámetros maximizarían la curación.

Se asociaron con expertos en robótica para crear un pequeño dispositivo que usaba sensores para monitorear y controlar la fuerza aplicada sobre el músculo.

"El dispositivo que creamos nos permite controlar con precisión parámetros como la cantidad y la frecuencia de la fuerza aplicada", señalan. Una vez estuvo listo el dispositivo, lo utilizaron en la piernas de ratones para ver cómo respondía la musculatura.

  • Vieron que el aparato provocaba una tensión sobre el músculo entre el 10 y 40%.
  • Aplicaron la fuerza constante y repetida en los músculos lesionados durante 14 días.
  • Pasadas esas dos semanas, vieron que las fibras musculares tratadas con el dispositivo se habían recuperado mejor y estaban más fuertes.
  • Y cuanto mayor fue la fuerza aplicada sobre el músculo, más fuertes se volvieron los músculos lesionados.

Exprimiendo la inflamación

Para comprender por qué el masaje consigue ese efecto en el músculo, los investigadores realizaron un análisis biológico detallado.

  • Observaron que a los tres días de tratamiento con masaje, un tipo de citoquinas producidas por los neutrófilos se reducían drásticamente. Y a la par que disminuían, mejoraba el músculo.

Los científicos comprobaron (inyectando moléculas fluorecentes en los músculos) que la fuerza que ejercía el masaje "exprimía" los neutrófilos y las citoquinas del tejido lesionado.

  • Los neutrófilos son células del sistema inmune que desempeñan muchas funciones en el proceso de inflamación.
  • Tienen una acción positiva porque matan y eliminan patógenos del tejido dañado, pero lo hacen generando inflamación.
  • Así pues, al inicio de la lesión muscular son beneficiosos, pero cuanto antes se eliminen los neutrófilos, más pronto se recupera el músculo.

Este estudio demuestra que se puede influir sobre el sistema inmune del organismo de una manera no invasiva y sin recurrir a fármacos.

Y también demuestra algo muy sencillo y anecdótico: el porqué cuando te das un golpe y presionas con fuerza sobre la zona unos minutos, puedes evitar que te salga un morado. Esa compresión evita que se acumulen citocinas inflamatorias en la zona lesionada.