Nuria Blasco

Periodista

Fallo ovárico prematuro
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Por lo general, las mujeres llegan a la menopausia entre los 45 y los 50 años, pero en algunas mujeres sus ovarios dejan de funcionar mucho antes.

En España, aproximadamente 1 de cada 100 mujeres menores de 40 años padece fallo ovárico prematuro, y una de cada 1.000 lo sufre antes de los 30 años.

Este trastorno provoca sofocos, alteraciones emocionales y del sueño, sequedad vaginal... pero en la mayoría de los casos lo que más preocupa a las mujeres que lo sufren es una consecuencia que podría tener este fallo en su futuro: ¿podrán tener hijos?

Qué es el fallo ovárico prematuro

Con este trastorno los ovarios cesan su actividad de forma prematura. Suele ocurrir debido a que se agotan los ovocitos del ovario.

Al no haber ovulación, el ovario no produce estrógenos ni progesterona por lo que desaparece la menstruación y aparecen síntomas muy similares a los de la menopausia. En realidad, se produce una menopausisa precoz, es decir, que llega antes de lo normal.

Síntomas de este trastorno

Según la Sociedad Española de Fertilidad (SEF) los síntomas que presenta esta enfermedad son debidos a la falta de estrógenos que deja de producir el ovario, por lo que no son diferentes a los que puede presentar cualquier mujer cuando le desaparece la menstruación. Estos son:

  • La ausencia de regla (amenorrea) es lo que más llama la atención en una mujer joven y es el principal motivo de consulta.
  • Los sofocos.
  • Las alteraciones del sueño.
  • Las alteraciones emocionales.
  • La disminución de la concentración mental.
  • La disminución del deseo sexual.
  • Y la sequedad vaginal que puede dar lugar a relaciones sexuales dolorosas.

Otras consecuencias

Según la SEF, debido a la ausencia de ovulación y a que los niveles de estrógenos están disminuidos, hay un mayor riesgo de desarrollar:

  • Esterilidad: en estos casos los tratamientos de estimulación de la ovulación no suelen ser efectivos. Solo un 5-10% de mujeres consiguen embarazo de forma espontánea.
  • Osteoporosis: mayor fragilidad de los huesos y mayor riesgo de fracturas.
  • Enfermedad cardiovascular: los niveles de estrógenos bajos a una edad joven pueden aumentar el riesgo de ataques al corazón.
  • Depresión: la pérdida inesperada de la función ovárica puede producir una tristeza persistente en estas mujeres.
  • Enfermedades autoinmunes: se recomienda valorar periódicamente otras glándulas como la tiroides y la suprarrenal con el fin de detectar alguna deficiencia que puede asociarse al fallo ovárico.

¿Cuáles son sus causas?

En la mayoría de los casos, se desconoce la causa que provoca esta patología, aunque el riesgo de desarrollar un fallo ovárico prematuro es mayor si existen antecedentes familiares directos. Las causas conocidas más comunes son:

  • La radioterapia o quimioterapia, sea por cáncer o por otras enfermedades benignas, pueden producir una destrucción de la reserva de óvulos existente. Aunque dependiendo de la edad y de las dosis administradas, puede ser reversible.
  • Cirugía total o parcial de extirpación de ovarios.
  • Alteraciones genéticas que se asocian a algún defecto congénito de los cromosomas o en sus genes (Síndrome de Turner, Síndrome X frágil, etc.)
  • Algunas enfermedades autoinmunes pueden asociarse a un fallo ovárico prematuro (enfermedades del tiroides, de la glándula suprarrenal, etc).
  • A causa de agentes tóxicos: pesticidas, disolventes, tabaco...

Dificultades para ser madre

Muchas mujeres que sufren esta patología no menstrúan. El cese de la ovulación, y con él, la desaparición de la regla, es una realidad desalentadora que priva a estas mujeres de tener la opción de concebir un bebé con sus propios óvulos.

Sin embargo, pueden recurrir a la técnica de fecundación in vitro con óvulos de donante para conseguir su embarazo. Las tasas de éxito de embarazo por ovodonación son de seis de cada diez mujeres.

En algunos casos puntuales –entre un 5 y 10% de las parejas– si el fallo ovárico es espontáneo y el cariotipo es normal, es posible que el ovario todavía pueda estar activo y un embarazo con los propios óvulos sea posible.

plasma rico en plaquetas para el fallo ovárico

La doctora Sonia Herraiz, investigadora de la Fundación IVI-IIS la Fe, ha liderado un estudio que arroja luz a todas estas mujeres que sufren fallo ovárico prematuro.

“A nivel reproductivo, este cese de actividad de los ovarios prematuramente es uno de los peores escenarios que podemos encontrar, ya que este perfil de pacientes ni siquiera menstrúa", explica la Dra. Herraiz.

"Hemos trabajado en una nueva técnica, la 4-step ASCOT, para mujeres con fallo ovárico prematuro. Se trata de un proceso de activación ovárica que podría suponer una solución viable para muchas mujeres con este problema, otorgándoles la posibilidad de gestar con sus propios óvulos", asegura la investigadora.

Esta técnica está predecida por un trabajo previo con células madre que, en caso del ovario, segregan unos factores de crecimiento que estimulan a las células a crecer y desarrollarse.

A ello se suma el PRP (plasma rico en plaquetas), que se basa en concentrar las plaquetas que presentan unos factores de crecimiento diferentes. Se trata de un proceso autólogo (con la propia sangre del paciente), con lo que se evitan posibles problemas de compatibilidad que puedan surgir.

Con esta técnica, la mujer podría cumplir su deseo de ser madre con sus propios óvulos.