Las posibles causas de un dolor en los senos

Solemos asociar el dolor en las mamas (conocido médicamente como mastalgia) a algo serio, pero muchas veces las molestias ocurren por causas banales, relacionadas o no con los pechos, como por ejemplo un tirón muscular o la toma de ciertos medicamentos.

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Dra. Cristina Mariné
Dra. Cristina Mariné

Responsable del Área de Patología Mamaria de Ginnova Barcelona Mi Tres Torres

Dolor en los senos: qué puede indicar

Los cambios hormonales suelen ser la principal causa del dolor en las mamas.

Los médicos nos referimos al dolor que se nota en los senos como mastalgia, y sentirlo alguna vez en la vida si eres mujer es habitual. Hay que tener en cuenta que el vaivén hormonal de la regla y también el de la etapa previa a la menopausia (dos situaciones por las que todas pasamos) son la causa principal de que los pechos molesten y duelan.

  • Además de dolor, los senos pueden notarse tirantes, inflamados y sensibles al tacto. Si las molestias se deben a los cambios hormonales del ciclo, suelen darse los días previos a la menstruación y se sienten en ambas mamas.

El dolor premenstrual suele notarse en las partes superiores y exteriores de los pechos

  • Las mujeres que tienen las mamas densas lo sufren con más frecuencia. La razón es que este tipo de pechos están formados por más tejido fibroso que graso, y acostumbran a ser más sensibles a los cambios hormonales.

    Por eso, pueden inflamarse más o incluso generar molestias con un roce mínimo. Si te ocurre, consúltalo con tu ginecólogo para que valore cuál es la mejor manera de aliviar el dolor en tu caso.

Cuando el dolor se nota solo en un pecho

Los cambios hormonales no son los únicos causantes del dolor en las mamas. Los senos también pueden molestarte si...

  • Una infección afecta a tus conductos mamarios. Se conoce como mastitis, y aunque es más frecuente sufrirla durante la lactancia, a veces ocurre fuera de ella. El dolor suele ser bastante agudo, y el pecho afectado está caliente, inflamado y enrojecido. También puede notarse un bulto en la mama y aparecer fiebre.
  • Si tienes un quiste. Aparecen cuando se acumula líquido en alguno de los numerosos lóbulos (una especie de saquitos) que forman la glándula mamaria. Suelen ser redondos y suaves al tacto y, al tocarlos, se mueven. Aunque no siempre duelen, cuando son muy grandes sí pueden molestar (en estos casos, se valora la opción de vaciar el líquido mediante una punción). Fíjate también en si el bulto cambia de tamaño porque, a veces, los quistes aumentan durante la ovulación y se hacen más pequeños en los días de la menstruación.



Si notas que tienes un bulto en el pecho no lo dejes pasar y acude a tu ginecólogo cuanto antes

  • Cuando se ha formado un tumor benigno. El más frecuente se conoce como fibroadenoma y es de dos tipos de tejidos: el de la glándula mamaria y el de sostén. Los fibroadenomas son firmes y, al igual que ocurre con los quistes, se mueven fácilmente bajo la piel.

Si la causa está fuera de las mamas

En ocasiones, el origen del dolor no está en el pecho, aunque sí se nota en él.

  • Una contractura, un tirón o la inflamación del cartílago que une las costillas con el esternón (conocida médicamente como costocondritis) pueden provocar dolor en el pecho, sobre todo asociado al movimiento. Lo más habitual es notarlo solo en un lado.
  • Algunos medicamentos, como la píldora anticonceptiva, la terapia hormonal o ciertos antidepresivos, antibióticos o antihipertensivos, también pueden estar detrás del dolor mamario. Informa a tu médico si los tomas y tienes molestias constantes en la zona.

¿El dolor aumenta el riesgo de cáncer de mama?

Según un amplio estudio publicado en el British Journal of General Practice, con datos de más de 10.000 mujeres, que haya dolor no aumenta el riesgo de sufrir un cáncer de mama.

  • De entre las participantes que reportaban dolor en las mamas, el porcentaje de afectadas por este tipo de tumor fue del 0,4%.
  • En cambio, entre las que presentaban síntomas como un bulto o alteraciones en los pezones, la incidencia fue mucho más alta, de un 5% aproximadamente.

Hábitos que ayudan a reducir las molestias

Elegir el sujetador adecuado es quiza, uno de los más importantes.

  • Unos aros que aprietan o se clavan pueden ser el origen del dolor, o incluso de la aparición de un bulto en el pecho. Para evitarlo, es importante que la talla del sostén sea correcta y que se ajuste bien al contorno del pecho.

Hay otros factores relacionados con la alimentación que también podrían influir.

  • Toma 2 cafés al día como máximo. Algunas personas afirman sentir menos molestias al reducir o eliminar su consumo de cafeína. Parece ser que podría favorecer el vaivén hormonal, como ocurre con las grasas saturadas, aunque es algo que hay que investigar más.
  • Tampoco te excedas con la sal. En grandes cantidades favorece la hinchazón típica del síndrome premenstrual. Tómala con moderación si tus pechos se suelen inflamar antes de la regla.