Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud

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iStock by Getty Images

La diabetes gestacional o la preeclampsia son algunas de las complicaciones que pueden aparecer en el embarazo y que normalmente se diagnostican en el segundo o tercer trimestre de gestación, con el riesgo que ello supone para la salud de la madre y del feto.

Y es que los métodos actuales de diagnóstico no son lo suficientemente sensibles para identificar todos los embarazos de riesgo.

Pero esto puede cambiar. Científicos del St John's College de la Universidad de Cambridge han descubierto que estos trastornos, algunos de ellos potencialmente mortales, pueden detectarse de forma temprana analizando los niveles de hormonas de la placenta.

Complicaciones en el embarazo

Una de cada diez mujeres sufre alguna enfermedad asociada al embarazo. No hay que olvidar que casi todos los órganos del cuerpo necesitan alterar su función durante la gestación para que el bebé crezca adecuadamente.

Si el cuerpo de la madre tiene dificultades para adaptarse a ese desarrollo, pueden aparecer problemas como:

  • Crecimiento deficiente del feto
  • Crecimineto excesivo
  • Diabetes gestacional
  • Preeclampasia (presión arterial alta, una patología potencialmente mortal para la madre).

Muchas de estas complicaciones se asocian a partos difíciles con más intervención médica; así como problemas de por vida para el bebé (mayor riesgo de diabetes, obesidad o problemas cardiacos en la edad adulta).

El secreto está en la placenta

Predecir qué mujeres tienen más riesgo de sufrir complicaciones sin tener que esperar al segundo o tercer trimestre sería muy útil para prevenir complicaciones. Y el secreto parece estar en la placenta. Así lo explica la Dra. Amanda N. Sferruzzi-Perri, del St John's College de la Universidad de Cambridge:

  • "El cuerpo femenino es extraordinario y, desde el momento de la concepción, el organismo de una mujer embarazada necesita alterar el funcionamiento de casi todos los órganos para que el feto pueda desarrollarse".
  • "El feto también necesita nutrientes y oxígeno para crecer, por lo que la madre tiene que cambiar su metabolismo y sistema vascular para que pueda proporcionarlos".
  • "Se sabe que la placenta impulsa muchos de esos cambios en el cuerpo de una mujer durante el embarazada".

El estudio dirigido por la Dra. Amanda N. Sferruzzi-Perri ha descubierto que los biomarcadores hormonales de la placenta podrían indicar qué mujeres tendrían complicaciones en el embarazo.

  • "Descubrimos que estos biomarcadores están presentes desde el primer trimestre del embarazo. Normalmente a las mujeres solo se les diagnostica complicaciones durante el segundo o tercer trimestre, cuando los trastornos pueden haber tenido ya consecuencias graves para la salud de la madre y del bebé en desarrollo", concluye.

Analizar los niveles hormonales de la placenta

La placenta es un órgano biológicamente complejo. Se forma y crece a partir del óvulo fertilizado y se adhiere a la pared del útero.

  • Se desarrolla durante el embarazo y conecta al feto con la madre. De hecho, hace la función de pulmones, riñones, intestino e hígado para el bebé en crecimiento; permite que los nutrientes y el oxígeno fluyan de la madre al bebé; secreta hormonas y elimina los productos de desecho fetal.

A pesar de su importancia y de ser un órgano bien conocido, es difícil de estudiar en mujeres embarazadas.

Usando modelos de ratón, el equipo de la Dra. Amanda N. Sferruzzi-Perri analizó las proteínas hormonales producidas por la placenta y creó un mapa completo.

Luego las comparó con muestras de sangre de mujeres que tuvieron embarazos sin problemas y con otras que desarrollaron diabetes gestacional.

  • Analizando los resultados, los investigadores vieron que alrededor de un tercio de las proteínas que identificaron cambiaron en mujeres con complicaciones en el embarazo.
  • También descubrieron que los niveles anormales de hormonas estaban presentes en la sangre de la madre desde el primer trimestre (semana 12 de gestación) en mujeres que desarrollaron diabetes gestacional, una complicación del embarazo que generalmente se diagnostica entre las 24 y 28 semanas.

La diabetes gestacional inducida por el embarazo provoca un crecimiento acelerado del bebé y complicaciones en el momento del parto. Pero muchas mujeres ya tienen un bebé más grande de lo normal cuando le diagnostican diabetes gestacional a las 28 semanas de embarazo.

El análisis hormonal de la placenta que proponen los investigadores podría identificar esta y otras patologías en una etapa mucho más temprana del embarazo. Y esto es clave para prevenir complicaciones tanto en la madre como en el niño.