¿Cuáles son las mejores plantas para los sofocos de la menopausia?

Los sofocos son uno de los síntomas más molestos de la menopausia pero hay plantas especialmente eficaces para combatirlos. El experto en terapias naturales Javier Mansa nos descubre las que mejor funcionan y cómo hay que tomarlas.

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SOFOCOS MENOPAUSIA

Plantas como la salvia ayudan a aliviar los sofocos.

Javier Mansa
Javier Mansa

Experto en Terapias Naturales

Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud y nutrición

Los sofocos son un fenómeno común durante la menopausia, afectando aproximadamente al 75% de las mujeres. Estos se manifiestan como aumentos súbitos y breves de la temperatura corporal, especialmente en la cara, el cuello y la zona del pecho, con una duración típica de no más de 5 minutos.

Imagina una oleada de calor que comienza en el pecho y se eleva hacia la cabeza, acompañada de sudoración intensa en áreas como el escote, el cuello, la cara y las axilas, incluso sin realizar actividad física. En algunos casos, pueden venir acompañados de latidos rápidos, transpiración, escalofríos o ansiedad.

Es crucial señalar que no todas las mujeres experimentan sofocos durante la menopausia, y este fenómeno no se limita exclusivamente a esta etapa de la vida. De hecho, algunas mujeres pueden empezar a experimentarlos varios años antes de que la menstruación se retire definitivamente.

La causa principal de los sofocos radica en la alteración de la regulación de la temperatura corporal, un fenómeno desencadenado por la disminución de estrógenos. La alimentación puede ayudar a aliviar este molesto síntoma, pero hay plantas que tienen un efecto más rápido.

 

Plantas que alivian los sofocos

Para compensar esta bajada de estrógenos que provocan los sofocos, el experto en terapias naturales Javier Mansa recomienda una serie de medidas basadas en la fitoterapia que pueden ser muy eficaces para aliviar esta sensación.

Antes de recurrir a ellas debes consultar con un especialista ya que siempre hay que tener en cuenta si se toma alguna medicación con la que podría interactuar o si tienes patologías previas para las que algunas plantas están contraindicadas.

Las plantas recomendadas en caso de sofocos son:

  • Lúpulo. Los sofocos son consecuencia directa de la falta de estrógenos. Y se ha descubierto que el lúpulo contiene un tipo de flavonoide que actúa como un eficaz fitoestrógeno (sustancia vegetal similar a los estrógenos femeninos). Dosis: de 100 a 250 mg de extracto seco, en 2 tomas.
  • Salvia. Esta planta se ha utilizado siempre para aliviar los molestos calores y la sudoración que se presentan sobre todo durante la noche, por lo que te ayudará a dormir mejor. Sus bondades residen también en sus fitoestrógenos. Dosis: es más efectiva si se toma en extracto (de 350 a 900 mg al día).
  • Dong Quai. Contiene sustancias naturales con una actividad similar a los estrógenos. Esto hace que resulte de gran ayuda no solo para combatir estos calores, sino también otros síntomas como el nerviosismo, la ansiedad, las jaquecas. Dosis: Se emplean de 350 a 900 mg de extracto de la raíz al día, en 1 o 2 tomas.
  • Trébol rojo. Sus isoflavonas (genisteína, daidzeína etc.) la convierten en una de las plantas imprescindibles en la menopausia. Y es que el trébol rojo ayuda a compensar la falta de estrógenos: aleja los sofocos, protege tu corazón y tus huesos. Dosis: Puedes tomar de 250 a 500 mg de extracto al día, repartido en 2 tomas.
  • Soja y maca. Las isoflavonas de la soja contribuyen a aliviar los síntomas de la menopausia. La dosis es de 40 a 120 mg al día de extracto de habas de soja. Por su parte, los esteroles de la maca tienen un efecto similar. Se aconsejan 1.000 mg de su extracto. No se deben tomar si los niveles estrogénicos son elevados o se ha sufrido cáncer de mama.

Hábitos que te ayudan a combatir los sofocos

Son unos 5 minutos de sofocación, pero llegan a alterar mucho la calidad de vida de la mujer cuando los sufre de forma habitual.

Durante la sofocación se produce una dilatación de los vasos sanguíneos más superficiales y un aumento de la temperatura cutánea y del ritmo cardíaco (taquicardia). Su duración habitual es de 3 a 5 minutos y si ocurre de noche llega a alterar el sueño. La tensión arterial, al contrario de lo que pueda parecer, no se modifica.

Hay algunos hábitos que también ayudarán a reducir los sofocos:

  1. Reducir el consumo de bebidas alcohólicas, ya que incrementan la temperatura corporal. Por el mismo motivo, conviene evitar las bebidas calientes o el picante.
  2. Usa tu sentido común. La temperatura ambiente afecta a la frecuencia e intensidad de los sofocos, así que procura llevar ropa fresca y de algodón. Recupera el complemento de las abuelas: que no te falte un abanico a mano.
  3. Hidratarse es fundamental. Tomar unos dos litros de agua al día es básico. Lleva siempre una botellita en el bolso y bebe de forma continua.
  4. Deja el tabaco. Las mujeres fumadoras sufren con más frecuencia sofocos, por lo que abandonar este hábito nocivo mejorará el proceso.