¿Por qué la obesidad puede aumentar el riesgo de infertilidad?

Un nuevo estudio de la Universidad de Oxford revela que algunas variaciones genéticas asociadas a un mayor riesgo de obesidad también están asociadas a trastornos reproductivos femeninos.

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Diana Llorens
Diana Llorens

Periodista

La obesidad provoca problemas de fertilidad
iStock by Getty Images

Los problemas reproductivos afectan a muchas mujeres. Se conoce que la obesidad se asocia a algunos problemas reproductivos, pero ¿de qué manera?

Obesidad y salud de la mujer

La obesidad se ha asociado en diversos estudios con un mayor riesgo de desarrollar problemas reproductivos en las mujeres.

Sin embargo, no se sabe con certeza por qué y cómo puede el exceso de peso interferir en la fertilidad.

Es por ello que un equipo de investigadores de la Universidad de Oxford ha llevado a cabo un estudio, publicado en la revista Plos Medicine, para analizar las asociaciones entre la obesidad, las hormonas metabólicas y los trastornos reproductivos femeninos.

Cómo se hizo el estudio

Los investigadores analizaron los datos de 257.193 mujeres de entre 40 y 69 años de ascendencia europea.

  • Estos datos formaban parte de una gran base de datos británica que recoge información médica, genética y del entorno de los participantes.

Crearon un modelo estadístico para estimar la asociación entre el índice de masa corporal y el índice cadera-cintura y el riesgo de sufrir diversas enfermedades reproductivas, entre ellas la endometriosis, el sangrado menstrual abundante, la preeclampsia y la infertilidad.

  • El índice de masa corporal (IMC) se calcula dividiendo el peso corporal (en kg) por la altura al cuadrado y sirve para valorar la composición corporal. Si el IMC está entre 25 y 29,9 se considera que la persona tiene sobrepeso; si es de 30 o superior, obesidad.
  • El índice cadera-cintura (ICC) se obtiene dividiendo el perímetro de la cadera por el perímetro de la cadera y sirve para saber cómo se distribuye la grasa en el cuerpo. En las mujeres, el ICC normal está entre 0,71 y 0,84. Un valor por encima de 0,84 indica que hay demasiada grasa abdominal. Es un indicativo también del riesgo cardiovascular.

¿Con qué trastornos reproductivos se relaciona?

Los resultados mostraron que la obesidad se asocia a diversos trastornos reproductivos, incluidos:

  • Miomas (también llamados fibromas uterinos): son tumores benignos en el útero que suelen aparecer en la edad fértil. A menudo no causan síntomas y se descubren en las revisiones rutinarias. Por lo general no son peligrosos, pero en algunos casos pueden dificultar el embarazo.
  • Síndrome de ovario poliquístico (SOP): es un trastorno hormonal que afecta a un 10% de las mujeres en edad fértil. Las mujeres que lo sufren pueden tener reglas dolorosas o irregulares y niveles excesivos de hormonas masculinas. El SOP pude afectar a la fertilidad.
  • Sangrado menstrual abundante (o menorragia): puede ser un síntoma de otros problemas como miomas, alteraciones hormonales, endometriosis...
  • Preeclampsia: es un trastorno que ocurre durante el embarazo, después de la semana 20 de gestación. Consiste en una hipertensión de nueva aparición o el empeoramiento de una hipertensión ya existente. Si no se controla, puede provocar problemas en los órganos de la madre y el parto prematuro.

Causas genéticas

Los investigadores también vieron que hay variaciones genéticas heredadas asociadas a un mayor tejido adiposo visceral (y por lo tanto, a la obesidad) que también están asociadas a trastornos reproductivos femeninos.

En concreto, se vio un vínculo con el sangrado menstrual abundante, el síndrome de ovario poliquístico y la preeclampsia.

  • En el caso de la preeclampsia, observaron que hormonas como la leptina (que es secretada por las células grasas) y la insulina intervienen en la asociación genética de la obesidad con esta patología.

Los resultados, sin embargo, indican que la fuerza del vínculo entre las variaciones genéticas, la obesidad y los trastornos reproductivos dependía del tipo de obesidad y del trastorno.

Proporcionamos evidencia genética de que tanto la obesidad generalizada como la central juegan un papel en una amplia gama de trastornos reproductivos femeninos, pero el alcance de este vínculo difiere sustancialmente entre los trastornos”, destacan los autores.