Por Eva Mimbrero, periodista especializada en salud

probioticos vaginales

Cambios en el flujo, picor, quemazón, dolor al orinar o durante las relaciones sexuales… son algunos de los síntomas más frecuentes de las infecciones vaginales, que se calcula sufren 3 de cada 4 mujeres al menos una vez en la vida.

Para evitarlas, además de llevar a cabo una correcta higiene de la zona, tomar probióticos parece tener un papel fundamental.

¿Pero en qué consisten este tipo de productos y cuándo es conveniente usarlos? Para resolver estas y otras dudas hemos hablado con el Dr. Francisco Carmona, jefe del Servicio de Ginecología del Hospital Clínic de Barcelona.

La sensible flora vaginal

¿Qué son exactamente los probióticos vaginales?

Son microorganismos vivos que ayudan a restablecer una correcta microbiota vaginal. Pero esto se consigue si se administran en las cantidades adecuadas y si se usan los microorganismos que faltan, no otros.

¿Y cuáles son estos microorganismos?

Durante el periodo fértil, la microbiota vaginal de la mujer está compuesta fundamentalmente por distintas especies de lactobacilos.

Los lactobacilos son las bacterias más abundantes en la vagina

Pero no todas tienen la misma capacidad de colonización de la mucosa vaginal. Y esto hay que tenerlo en cuenta a la hora de prescribirlos.

¿Cuándo conviene usarlos?

No solo son útiles cuando la microbiota vaginal está alterada y, por ejemplo, hay una infección, o estas se repiten con mucha frecuencia. También pueden utilizarse como herramienta para prevenir que esto ocurra.

Debemos ser conscientes de que la microbiota es algo cambiante y evolutivo, y puede alterarse por un gran número de factores, como…

  • Los cambios hormonales, ciertos trastornos como la diabetes y otras alteraciones del sistema inmunitario.
  • La menstruación y las relaciones sexuales.
  • El uso de jabones irritativos o productos espermicidas puede alterar su equilibrio, así como la toma de ciertos fármacos (antibióticos, anticonceptivos orales…).
  • También se está estudiando su posible utilidad en el área de la fertilidad, porque se sospecha que las alteraciones de la microbiota uterina podrían dificultar la concepción. En este sentido, se están realizando cultivos específicos de lactobacilos para determinar cuáles podrían ser los más indicados en estos casos.

    De todas formas, y aunque si por cualquier motivo se necesitan tomar durante la gestación no están contraindicados, las mujeres que quieren quedarse embarazadas y, en principio, están sanas, no tienen por qué tomarlos.

en óvulos o cápsulas

¿Los hay orales y vaginales, no es así? ¿Cuando están indicados unos y cuando otros?

Sí, existen estos dos tipos de probióticos vaginales, y a la hora de aconsejar unos u otros nos adaptamos a las preferencias de cada mujer. Los que se administran por vía oral suelen ser en cápsulas, y los de vía vaginal, en óvulos.

En cuanto a la dosis, tu ginecólogo te indicará la más adecuada en función de tu caso particular.

¿Es cierto que aplicar yogur natural directamente en la vagina puede ayudar a proteger la flora íntima?

El ácido láctico de por sí ya ayuda a mejorar la acidez vaginal y, además, este tipo de yogures contienen lactobacilos. Pero faltan estudios más amplios para ser concluyentes en este sentido.

En general, los expertos defienden que…

  • La cantidad de probiótico del yogur está muy por debajo de la dosis recomendada para que sea efectivo.
  • Normalmente solo llevan una cepa de lactobacilos, cuando a la hora de tomar probióticos se suele recomendar una mezcla de varios de ellos (L. crispatus, L. gasseri, L. jensenii, L. vaginalis…).

Hábitos que protegen la microbiota vaginal

¿Que más podemos hacer para proteger la salud de los microorganismos vaginales?

Para mantener la salud vaginal aconsejamos evitar el uso de productos de higiene íntima perfumados, así como las duchas vaginales y usar ropa interior de tejidos sintéticos (opta, mejor, por fibras naturales como el algodón).

El uso del preservativo durante las relaciones sexuales también es muy recomendable no solo para no alterar la microbiota vaginal, obviamnete también para evitar contraer enfermedades de transmisión sexual.

Si se sigue un tratamiento con antibióticos, es muy aconsejable tomar probióticos

En cuanto a la dieta, se debe evitar el exceso de azúcares (que puede perjudicar la buena salud de los microorganismos de la zona íntima) y aumentar la ingesta de alimentos que protegen la flora, como el yogur y el kéfir, los vegetales fermentados (especialmente los elaborados con col), el miso, las microalgas y el chocolate negro.

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