¿Qué es la torsión ovárica y qué puede provocarla?

Los ovarios, pese a ser un órgano interno, tienen cierta movilidad. Eso puede llevar a que en algunos casos se giren sobre sí mismos y corten el riego sanguíneo. Es una afectación grave, ya que si no se actúa rápido, se puede perder el ovario. Por eso, ante los primeros síntomas hay que ir a urgencias.

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Dra. Begoña Olartecoechea
Dra. Begoña Olartecoechea

Especialista en Ginecología y Obstetricia

Pablo Cubí
Pablo Cubí del Amo

Periodista

¿Qué es la torsión ovárica y qué puede provocarla?
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El problema de la torsión ovárica es que se interrumpe la llegada y salida de sangre del ovario.

Los ovarios están alojados en la cavidad abdominal. Y se mantienen cerca del útero gracias al ligamento utero-ovárico. Sin embargo, eso no debe hacernos creer que están firmemente sujetos.

Se puede decir que ‘cuelgan’ de los vasos ováricos (la arteria y la vena) y son relativamente móviles”, nos aclara la doctora Begoña Olartecoechea, especialista en ginecología y obstetricia de la Clínica Universidad de Navarra.

Esa movilidad, en algunos casos puntuales, puede jugarnos una mala pasada si el ovario se torsiona, es decir, gira sobre sí mismo.

Qué es la torsión ovárica

Si el ovario rota, rotan también los conductos sanguíneos de los que pende y se estrecha o anula totalmente la arteria y la vena.

El problema de la torsión ovárica es que se interrumpe la llegada y salida de sangre del ovario. Al no llegar sangre al ovario, llevará a una muerte celular por isquemia (ausencia de oxigenación), y por lo tanto a la pérdida del órgano”, advierte la ginecóloga.

En función de la gravedad de la torsión habrá más o menos tiempo para resolverlo sin secuelas. “Cuanto más grave sea la torsión y menor cantidad de sangre esté llegando al ovario, mayor sería el riesgo de necrosis y de pérdida del ovario”.

Por tanto, lo más importante es que la paciente acuda cuanto antes al centro hospitalario para confirmar el diagnóstico.

Causas que pueden provocar una torsión ovárica

No es un problema muy frecuente. Afecta aproximadamente a una de cada 10.000 mujeres. Pero le puede ocurrir a cualquier mujer. No se ha encontrado ningún tipo de actividad física o ejercicio que pueda relacionarse con un mayor riesgo de que ocurra. Tampoco parece haber factores genéticos que influyan.

La torsión ovárica suele ocurrir en edad fértil y hay más riesgo en mujeres que tengan un quiste ovárico

El factor de riesgo que más se asocia con la torsión ovárica es el tener un quiste ovárico previamente -cuenta la doctora Olartecoechea-. Sin embargo, también ocurre en pacientes sin ninguna lesión ovárica previa”.

La edad tampoco es un factor excluyente. Si bien lo más frecuente es que ocurra durante la vida fértil de la mujer: entre los 15 y los 45 años principalmente.

“Al llegar a la menopausia, el ovario se atrofia volviéndose muy pequeño; esto hace muy improbable que pueda torsionarse”, explica.

Qué síntomas provoca esta torsión

Dada la gravedad del problema, la naturaleza también nos ha dotado de alarmas para detectarlo con relativa rapidez.

  • El síntoma más inmediato que suele presentarse es una dolor intenso en la zona del ovario. Es un dolor que va en aumento, y que no cede con un analgésico habitual.
  • En ocasiones también va acompañado de vómitos e incluso fiebre.

Por los síntomas, podría confundirse con una apendicitis aguda”, apunta la doctora. De ahí que sea importante un buen diagnóstico lo antes posible.

Qué pruebas se hacen para confirmar el diagnóstico

Para llegar al diagnóstico, lo más importante son los síntomas que nos refiere la paciente”, señala la ginecóloga. Es lo que puede llevar a una primera sospecha. No obstante, sobre todo cuando aún son niñas, pueden no saber describir bien el problema.

  • La prueba que más ayuda a su diagnóstico es la ecografía ginecológica.
  • También puede llegarse al diagnóstico por exclusión, una vez se ha descartado que sea una apendicitis.

“En ocasiones, sobre todo si los síntomas son muy iniciales o la torsión no es muy severa, podría pasar desapercibida incluso en las pruebas de imagen”, nos puntualiza.

Por eso, aunque las pruebas no lo detecten claramente, si los síntomas hacen sospechar que pueda tratarse de una torsión ovárica, lo indicado es realizar una laparoscopia.

  • La laparoscopia es una intervención quirúrgica mínimamente invasiva, en la que se introduce una pequeña cámara en el abdomen. De esta manera se podrá confirmar o descartar la torsión.

Cómo se trata la torsión ovárica

Una vez confirmada la torsión, se ha de actuar con rapidez pues el tiempo es importante para preservar el órgano. La solución es una intervención quirúrgica de urgencia.

La operación se realiza con la laparoscopia. Al mismo tiempo que se ve la situación del ovario, se introduce una pequeña pinza que se encargara de girarlo para que vuelva a su posición original y recupere la circulación sanguínea.

Se suele optar por una actitud conservadora manteniendo el órgano. Únicamente en los casos en los que el ovario no se recupera nada después de corregir la torsión y es evidente que está totalmente necrosado, se procede a extirparlo”, dice la doctora Olartecoechea.

De todas formas, el hecho de perder un ovario no impide la reproducción, puesto que el otro puede realizar la función con normalidad aportando óvulos.