Vitamina A

La vitamina A ayuda a nuestra piel, huesos y los músculos que los recubren. Por eso, si queremos mantenernos en un estado óptimo de salud, es necesario que nos aprovisionemos de vitamina A, también conocida como retinol.

Vitamina B1

La vitamina B1 o tiamina forma parte del complejo B. Se trata de un importante nutriente que interviene en el metabolismo de los carbohidratos para la obtención de energía, con lo cual es útil para mantenernos activados.

Vitamina B12

El papel de la vitamina B12 es esencial en la formación de glóbulos rojos y en el proceso relacionado con la regeneración de los tejidos. También es especialmente necesaria para la síntesis del ADN (actúa como cofactor) y para el correcto funcionamiento del sistema nervioso.

Vitamina B2

La vitamina B2 o riboflavina pertenece al complejo B, es hidrosoluble y de color amarillo (de hecho, es un colorante natural que se utiliza como aditivo alimentario) y, además, aporta grandes beneficios para la salud del cuerpo humano y su correcto funcionamiento.

Vitamina B3

La vitamina B3, también conocida como niacina, ácido nicotínico o factor PP, pertenece al complejo B y es hidrosoluble. Es, además, una de las vitaminas más importantes con las que podemos contar.

Vitamina B5

La vitamina B5 o ácido pantoténico está incluida en el complejo B, es hidrosoluble y forma parte de la coenzima A (CoA), un factor esencial para muchas de las reacciones químicas que se producen en el organismo y que son necesarias para mantener el buen funcionamiento del cuerpo humano.

Vitamina B6

La vitamina B6 o piridoxina forma parte del complejo B, es hidrosoluble y resulta imprescindible para la formación de glóbulos rojos, junto con la vitamina B12 y la E. Así pues, esta vitamina interviene directamente en los procesos biológicos encargados de hacer que las células de tu cuerpo reciban la cantidad necesaria de oxígeno.

Vitamina B8

La vitamina B8, también llamada biotina, vitamina B7 o vitamina H, es hidrosoluble y forma parte del complejo B, por lo que interviene en el metabolismo de los carbohidratos para la obtención de energía, así como en el de las proteínas y las grasas. De este modo, este compuesto ayuda a que tu cuerpo se adapte a las exigencias del entorno utilizando sus recursos disponibles.

Vitamina C

Su efecto sobre el cuerpo es beneficioso, ya que favorece la regeneración de la piel.

Vitamina D

Esta vitamina resulta fundamental a la hora de mantener tus huesos sanos.

Vitamina E

La vitamina E es fundamental en el funcionamiento de varias estructuras del cuerpo, desde los músculos al sistema nervioso, pasando por el cardiovascular. Resulta imprescindible para mantener sano el sistema nervioso, el cardiovascular, los músculos y las retinas, entre otras funciones. Te explicamos cómo puedes beneficiarte de su efecto protector, cuánta necesitas y dónde encontrarla. 

Vitamina K

La vitamina K o fitomenadiona forma parte del grupo de las liposolubles y se conoce sobre todo por su participación en la coagulación sanguínea.