Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud

11 mitos y bulos sobre protección solar que debes conocer
iStock by Getty Images

Afirmaciones como que los fotoprotectores nos impiden broncearnos o que el uso de cremas solares puede provocar déficit de vitamina D son falsas y pueden llevarnos a comerte errores a la hora de protegernos del sol.

Con el fin de alertarnos sobre falsas creencias, el Consejo General de Colegios Farmacéuticos ha elaborado el documento "Mitos y bulos en fotoprotección" donde repasa los tópicos que oímos habitualmente y que suponen un peligro para la salud de la piel y los ojos. A continuación hacemos un repaso de los más destacados.

1. Si está nublado no se necesitan gafas de sol

Falso. Incluso en días nublados, las radiaciones UV pueden atravesar las nubes, por lo que es necesario protegerse también del sol en estos días.

Tampoco es cierto que haya que usar gafas de sol solo en verano. Los rayos solares son perjudiciales y pueden afectar a todas las estructuras oculares. El consejo es usarlas todo el año cuando nos expongamos al sol.

2. Todas las gafas oscuras protegen de los rayos UV

Falso. La protección de las gafas, alertan desde el Consejo General de Colegios Farmacéuticos, viene dada por la categoría del filtro y existen muchas gafas oscuras de baja calidad que no filtran correctamente la luz UV, lo que produce una dilatación de la pupila y favorece la entrada de la radiación en la retina.

Esto no quiere decir que las gafas caras sean mejores. La calidad de las lentes viene dada por la calidad de sus filtros y la protección UV, siendo independiente del precio que tengan.

Por otra parte, existen lentes transparentes (que no son de sol) con filtros UV que protegen de las radiaciones nocivas del sol.

3. Las gafas rayadas no perjudican la visión

Falso. Unas gafas rayadas pueden provocar pequeños deslumbramientos y una disminución de la agudeza visual; lo que da lugar a estrés visual, cansancio y afecta a la calidad de la visión.

4. Las lentes polarizadas son mejores

Verdadero. Las lentes polarizadas producen una visión sin reflejos, con mayor nitidez y contraste.

Su uso disminuye la fatiga ocular y la visión de los colores tiene un aspecto más natural.

5. Los niños no tienen que proteger sus ojos del sol

Falso. Los ojos de los niños son más sensibles que los de los adultos debido no solo al mayor tamaño de la pupila, sino también a la transparencia y permeabilidad de su cristalino y a la baja pigmentación de la retina.

Por eso es conveniente que estén protegidos del sol con gafas o gorras con viseras cuando se exponen al sol.

6. Usar poca cantidad de fotoprotector disminuye su eficacia

Verdadero. Es necesario aplicar una cantidad suficiente (2 mg por cm2 de piel) para una óptima fotoprotección o disminuirá el FPS, señalan los farmacéuticos.

Esto equivaldría a utilizar 30 ml de producto por todo el cuerpo y en cada aplicación, es decir, el tamaño de una pelota de ping-pong.

Así pues, un envase de 200 ml debería servir para 8-10 aplicaciones. Si consideras cada zona por separado (la cara, el brazo, etc.) aplica en cada una el equivalente a una moneda de 2 € (si el fotoprotector es una emulsión) y si usas uno en spray, entre 8-10 pulverizaciones.

7. Utilizar fotoprotector impide ponerte moreno

Falso. El protector solar siempre permite el paso de radiación suficiente para producir el bronceado.

Y aunque sea más tardío también será más duradero.

Además, incluso estando a la sombra en la playa o en la piscina un día de verano, también necesitas protegerte del sol. Puede recibirse por reflexión hasta el 80% de la radiación UV.

8. El sol no envejece la piel, la revitaliza

Falso. Basta con comparar la piel de las manos, rostro y escote con la de zonas no expuestas como los glúteos, donde no se aprecia el fotoenvejecimiento.

9. El protector solar dura varios veranos

Falso. Si no lo has abierto puedes utilizarlo el verano siguiente, pero una vez abierto debes consultar la fecha de caducidad en el etiquetado del producto.

Suele indicarse en la parte posterior del envase con el símbolo de un tarro de crema abierto y la indicación de los meses de duración (suele ser entre 6 y 12 meses).

Si, una vez abierto, ha superado este plazo se reduce su eficacia y seguridad.

10. El uso de protección solar provoca déficit de vitamina D

Falso. A día de hoy, señala el Consejo General de Colegios Farmacéuticos, se sabe que el uso diario de fotoprotección solar no influye en las concentraciones séricas de vitamina D y, por tanto, no aumenta el riesgo de osteoporosis.

Si se usara protección solar a todas horas y en toda la superficie corporal es probable que hubiera carencia, pero esto no ocurre ya que se estima que entre 15-30 minutos diarios de exposición solar (concretamente radiación UVB) en piernas y brazos descubiertos es suficiente para mantener unos niveles óptimos de vitamina D.

11. Si uso fotoprotector oral no tengo que utilizar fotoprotección en crema

Falso. Hay evidencia de que algunas vitaminas y sustancias botánicas actúan como fotoprotectores orales, pero aún no se ha determinado científicamente qué cantidad es necesaria para que realmente protejan la piel del sol.

Por tanto, el hecho de que hayan sido calificadas como fotoprotectores orales no es razón suficiente para dejar de protegerte la piel del sol con productos de uso tópico ni tampoco dejar de lado medidas preventivas como evitar la exposición en las horas centrales del día.