Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud

El calor puede hacer que haya más cálculos renales
iStock by Getty Images

Hace tiempo que los expertos vienen alertando de las consecuencias negativas para la salud provocadas por el aumento de las temperaturas debido al cambio climático, es especial para la salud cardiovascular.

Ahora un nuevo estudio publicado en Nature revela que también aumentará el número de cálculos renales durante las próximas siete décadas, incluso aunque se adopten medidas para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.

cálculos renales

Los cálculos renales son depósitos de minerales y sales que se forman en los riñones y pueden causar dolor al pasar por el tracto urinario.

La incidencia de la enfermedad ha aumentado en los últimos 20 años, especialmente entre mujeres y adolescentes.

  • La dieta, el exceso de peso, determinadas afecciones, suplementos y medicamentos son algunas de las múltiples causas que pueden contribuir a su desarrollo.

Sin embargo, estudios anteriores han demostrado que las altas temperaturas también aumentan el riesgo de desarrollar cálculos renales.

De hecho, en Estados Unidos, después de días de calor suelen aumentar los cólicos renales (dolor fuerte a la altura del riñón o de las vías urinarias debido a una obstrucción en estas zonas provocada por piedras o cálculos renales).

El impacto de las altas temperaturas

Un estudio realizado por investigadores del Hospital de Niños de Filadelfia sugiere que los cálculos renales se dispararán a causa del cambio climático en las próximas décadas.

Para llegar a esta conclusión, han creado un modelo que estima el impacto del calor en los futuros casos de cálculos renales en Carolina del Sur.

  • Los investigadores han elegido esta zona porque se encuentra dentro del "cinturón de cálculos renales" de los Estados Unidos, una región en el sureste de país con una mayor incidencia de esta enfermedad.

Primero determinaron la relación entre las temperaturas medias históricas diarias en todo el estado y los casos de cálculos renales en Carolina del Sur entre 1997 y 2014.

Luego utilizaron esos datos para pronosticar la cantidad de cálculos renales relacionados con el calor que se producirán hasta 2089. Y lo hicieron teniendo en cuenta dos posibles escenarios de cambio climático:

  • El primer escenario representa un futuro "intermedio", con cambios hacia fuentes de energía más sostenibles y menos emisiones de CO2.
  • El segundo escenario representa un futuro en el que no se ponga demasiado freno a las emisiones de gases de efecto invernadero.

En el primer escenario había un aumento de 2,3ºC de la temperatura media cada 5 años desde 2010-2014 a 2085-2089. El segundo escenario proyecta un aumento de 3,6º C en el mismo período de tiempo.

Hay que matizar que este estudio hace las veces de bola de cristal ya que pretende visualizar el futuro, con el margen de error que ello conlleva. Y sus autores son conscientes de ello:

  • "Es imposible predecir con certeza cómo las políticas futuras desacelerarán o acelerarán la emisión de gases de efecto invernadero, y saber exactamente cuáles serán las temperaturas diarias futuras" señala autor del estudio, Gregory Tasian.
  • "Pero nuestro análisis sugiere que un planeta que se calienta probablemente causará un aumento de los cálculos renales", concluye.

Más riesgo cardiovascular

Los eventos de calor extremo provocados por el calentamiento global también aumentarán incidentes cardiovasculares como los infartos, especialmente en personas que ya sufren enfermedades cardiovasculares.

Así lo recuerdan varios expertos en un artículo del Canadian Journal of Cardiology publicado por Elsevier.

Señalan que el calor extremo supone un riego para la salud humana. Ejemplo de ello son las 70.000 muertes atribuidas a la ola de calor europea en 2003, y las 55.000 muertes debidas a la ola de calor rusa de 2010.

  • "Aunque todavía no entendemos por completo los motivos, las personas con enfermedades cardiovasculares tienen un mayor riesgo de hospitalizaciones y muerte durante los eventos de calor extremo", apuntan los autores del artículo.

Pero el vínculo existe: tras realizar una revisión exhaustiva de los estudios epidemiológicos, observaron que había una asociación constante entre el calor extremo y el riesgo de muerte por cardiopatía isquémica, accidente cerebrovascular e insuficiencia cardíaca.

Cómo afecta el calor al corazón

"A pesar de que los efectos del calor extremo sobre los eventos cardiovasculares adversos se han explicado en el contexto de la insolación, muchos eventos ocurren sin insolación, y los mecanismos de estos eventos en ausencia de insolación aún no están claros", señala el Dr. Gagnon.

"Es probable que la exposición al calor aumente las necesidades de oxígeno del miocardio", apunta.

Los autores sospechan que la exposición al calor ejerza demasiada presión sobre el corazón de las personas con enfermedades cardíacas y que aumente el riesgo de que se formen coágulos de sangre dentro de los vasos sanguíneos que irrigan el corazón.