Por Soledad López, periodista especializada en salud

Buenas noticias: baja la automedicación en España
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La automedicación –tomar fármacos por cuenta propia, sin el asesoramiento de un profesional– es muy peligrosa.

Los fármacos entrañan sus riesgos, hay que saber cuándo y cómo tomarlos. Pero en España hemos sido siempre muy dados a tomarlos por nuestra cuenta: porque un familiar, amigo o vecino nos ha dicho lo bien que les ha ido, porque lo hemos visto en televisión o en internet...

También hay una gran tendencia a recurrir a fármacos que tenemos en el botiquín de casa. Aquel antibiótico que nos sobró la última vez que tuvimos infección de orina o anginas y que ahora pensamos que nos puede ir igual de bien aunque no nos haya visitado un médico.

Nos falta educación farmacológica, pero también hay que decir que hemos mejorado, algo, en 2020. Quizá es porque la pandemia nos ha hecho más responsables en este sentido o porque hemos realizado un curso intensivo en salud durante estos meses, lo cierto es que:

por qué nos automedicamos

A pesar de que las cifras son positivas y han mejorado respecto a 2019:

  • Casi 1 de cada 4 españoles (un 23%) se medica sin prescripción médica. Y los que más lo hacen son los jóvenes: más del 57% de los menores de 38 años se automedica.

Según la encuesta de Aegon, los motivos más habituales que nos llevan a automedicarnos son los siguientes:

  • Para tratar enfermedades poco graves como el catarro o la alergia (67,20%).
  • Por prescripción del farmacéutico (35,50%).
  • Por no perder el tiempo en ir a la consulta médica (27,90%).
  • Porque ya sé lo que va a recetarme el médico en función de los síntomas que tengo (25,60%).
  • Porque siempre tomo lo mismo para cualquier síntoma (11,60%).
  • Por anuncios en medios: TV, radio, prensa, etc. (8,70%).
  • Porque acudo a internet para saber qué tengo que tomar (6,50%).
  • Por prescripción de un tercero no profesional, como un famoso o un influencer (2,10%).

Qué prescriben los influencers

Uno de los datos llamativos es que la mitad de los encuestados se medica siguiendo el consejo de otra persona que no es un médico.

Es cierto que la gran mayoría se deja aconsejar por el farmacéutico que, sin duda, es un experto cualificado. Sin embargo, una parte de los encuestados se fía de los anuncios de los medios de comunicación, de Internet y, lo peor de todo, de famosos o influencers que no tienen ninguna formación sanitaria.

Según el estudio de Aegon, un 2,10% de los encuestados confían en las recomendaciones de los influencers para comprar:

  • Cosméticos (29,30%).
  • Tés o suplementos para adelgazar (19,60%).
  • Suplementos para el crecimiento de uñas y cabello (12,90%).
  • Productos para tratar el acné o la rosácea (9,90%).
  • Remedios caseros para combatir la Covid-19 (5,10%).
  • Productos para tratar infecciones (4,90%).

Los medicamentos que más compramos

En el número 1 del ránking del fármacos que compramos sin consultar con el médico se encuentran los medicamentos para los catarros y resfriados (72,70%).

En segundo lugar se encuentran los medicamentos para el dolor de cabeza, de espalda, problemas para dormir o estrés (68,80%).

Llama la atención que un 41,90% compra sin prescripción médica y de forma habitual fármacos para la diarrea, la acidez o el estreñimiento.

La conjuntivitis y la candidiasis son infecciones puntuales que la gente también acostumbra a tratar por su cuenta (19,90%).

Un 19,60% adquiere productos para el eccema, la dermatitis atópica, la rosácea o las quemaduras sin acudir a su médico de cabecera o dermatólogo.

Y aunque la automedicación en general baja en 2020 respecto a 2019, este año ha crecido la ingesta de medicamentos sin prescripción para enfermedades crónicas como la artritis, la alegia primaveral o la diabetes (10,80%).

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