Andrea Rosales

Psicóloga e investigadora del Instituto IN3 de la UOC

Eva Mimbrero
Eva Mimbrero

Periodista especializada en salud

Beneficios de estudiar a partir de los 60
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¿Te has planteado qué vas a hacer cuando te jubiles? Viajar y pasar más tiempo en familia, seguramente, son dos de los propósitos más comunes. Pero hay otros, como estudiar, que cada vez se plantean más personas a partir de los 65 años.

De hecho, una encuesta llevada a cabo por Thyssenkrupp recoge que ocho de cada 10 mayores de 65 años afirman que les gustaría volver a estudiar.

Se calcula que, en 2050, casi la mitad de los españoles tendrá más de 65 años

Son varios los motivos que explican por qué cada vez hay más personas que deciden estudiar tras la jubilación. Pero sin duda una de ellas es que ahora, de media, llegamos a esta edad con una mejor salud tanto física como mental que hace tan solo unas décadas.

  • Tener más tiempo para hacerlo, y menos obligaciones familiares en general (a pesar de que algunos abuelos siguen estando bastante ocupados con el cuidado de sus nietos) es otra de las cosas que facilita que los mayores estudien.

Así puede beneficiarte ponerte a estudiar

Son muchos los beneficios de estudiar cuando ya se ha superado la edad laboral. Pero uno de ellos tiene especial importancia:

  • Además, ayuda a tener una vida social más plena, aumenta la autoestima y facilita que nos sintamos más satisfechos y felices.

Pero, pese a todas estas ventajas, según la encuesta de Thyssenkrupp, solo la mitad de los que quieren volver a estudiar lo hace. Y, de ellos, tan solo un 37% acaba terminando sus estudios.

¿La brecha digital lo hace más difícil?

Ante estos datos nos hemos preguntado si, tal vez, la brecha digital es uno de los aspectos que pueden echar para atrás a las personas mayores a la hora de estudiar.

  • "Es cierto que en España se ha reducido entre los mayores, pero también hay que tener en cuenta que muchos se conectan a Internet a través del móvil casi de forma exclusiva", advierte Andrea Rosales, psicóloga e investigadora del Internet Interdisciplinary Institute (IN3), de la UOC. Y esto puede acabar limitando sus habilidades con respecto a las nuevas tecnologías, añade.
  • Aunque también es verdad, según datos de esta universidad online, que el número de mayores que se matriculan en la UOC crece en cada curso académico.

El coronavirus y las nuevas tecnologías

"Con la pandemia ha habido una transformación digital que ha sido muy rápida", nos cuenta la experta. Pero, pese a ello, "las personas que se conectan a Internet a través del móvil no tienen ni las herramientas ni las capacidades para formar parte de la sociedad digital", advierte.

Para adquirir las habilidades necesarias con respecto a las nuevas tecnologías, las personas mayores suelen recurrir a su entorno familiar más cercano.

  • "Pero muchas veces los adultos y los jóvenes no tenemos ni el tiempo ni la paciencia para resolver sus dudas y adaptarnos a su ritmo de aprendizaje", aclara la investigadora.

El 43,3% de las personas de entre 65 y 74 años ya se conecta a Internet a diario, recoge el INE

Los cursos para mayores que se ofrecen en los centros cívicos, bibliotecas y ateneos populares pueden ser otra forma de estudiar muy útil para que adquieran estas nuevas capacidades, imprescindibles en una sociedad cada vez más digitalizada.

  • "No solo aprenden nuevas tecnologías, también les demuestran a sus hijos y a sus nietos que pueden hacerlo por sí mismos, incluso que saben más que ellos", afirma Rosales.
  • "Esto es muy importante a nivel de autoestima y también para sentirse parte de la sociedad: si tienes 80 años y, por ejemplo, sabes cómo va TikTok, sientes que sigues formando parte de la realidad de hoy en día", concluye.

5 consejos para no tirar la toalla

La posible brecha digital no es, para nada, el único motivo que puede hacer que los mayores se lo piensen dos veces a la hora de ponerse a estudiar o que, cuando se decidan a hacerlo, acaben abandonando poco tiempo después.

Las siguientes claves pueden ser de gran ayuda para alcanzar el éxito en los estudios.

  • Elige algo que te guste: Al no tener que valorar una posible salida laboral, es un buen momento para estudiar aquello que realmente te interesa. Puede ser un curso de pintura, una carrera universitaria, un idioma... el abanico es muy amplio.
  • Procura ser realista en tus objetivos: Si los estudios que has decidido hacer son largos, antes de matricularte en las asignaturas debes valorar las horas que puedes (y que quieres) dedicar al día. Si te sobrecargas, puedes acabar abandonando por un exceso de trabajo o no disfrutar mientras estudias.
  • Póntelo fácil: La logística puede convertirse en una aliada o en una rival a la hora de alcanzar tu objetivo. Si tienes que desplazarte muy lejos, o los horarios no se adaptan a tu ritmo de vida (te hacen madrugar mucho o estudiar por la tarde-noche cuando a esas horas te gusta estar tranquilo en casa), es más fácil que acabes desmotivándote.
  • Sé flexible: El hecho de no tener obligaciones diarias facilita que surjan planes inesperados que, tal vez, te apetecen más que ir a clase. Si te ocurre (siempre y cuando no se convierta en algo habitual) valóralo y permítete saltarte una clase o no estudiar si la ocasión se lo merece.
  • Recompénsate ante tus logros: Si estás especialmente contento con un trabajo o una nota, date un capricho y disfruta de lo que has conseguido.