¿Es bueno o malo dormir con los calcetines puestos?

¿Es mejor o peor dormir con calcetines? Pese a que hay opiniones para todos los gustos, los pocos estudios científicos que se han hecho aconsejan su uso porque ayudan a dormir mejor. Eso sí, siempre que se utilicen calcetines adecuados.

Actualizado a
Pablo Cubí
Pablo Cubí del Amo

Periodista

es bueno o malo dormir con calcetines
Istock

La temperatura corporal baja por la noche y mantener los pies calientes puede mejorar la calidad del sueño nocturno.

Dormir con calcetines es una costumbre muy extendida en los países nórdicos, y que en invierno también se sigue en España, sobre todo en zonas especialmente frías.

Las partes del cuerpo por donde primero se va el calor son la cabeza y las extremidades. En cuanto nos quedamos con los pies desnudos, notamos frío y nos obligamos a recuperar una temperatura de confort para dormir.

Los calcetines ayudan a dormirse antes

De hecho, algunas de las personas que duermen con calcetines aseguran que les ayuda a dormir antes. Y la ciencia parece darles la razón.

Un estudio de la Universidad de Seúl (Corea del Sur) apunta que las personas que dormían con calcetines se dormían unos minutos antes y se despertaban menos por la noche.

En resumen, el estudio establecía que estas personas con calcetines lograban una media hora más de descanso. El problema es que se hizo solo con seis estudiantes a los que se fue analizando su sueño con y sin calcetines. Pocos participantes para que los resultados se consideren significativos.

La importancia de tener los pies calientes

Hay algunas otras investigaciones previas. Aún así son estudios parciales que no resuelven del todo el dilema:

  • La mayoría proponían calentar los pies con un baño de agua caliente, no usando calcetines.
  • Y en los dos que también se utilizaban calcetines, solo se confirmó un mejor sueño en personas que tenían insomnio.

Por tanto son necesarios más estudios, pero los que hay indican que son ciertos los beneficios de acostarse con los pies calientes para lograr dormir mejor.

Hay una posible explicación científica a este fenómeno. Nuestro cuerpo se rige por un reloj biológico, el ritmo circadiano. Cuando llega la noche, este reloj interno se ralentiza y, entre otros cambios, nuestra temperatura corporal baja. Esta bajada de la temperatura es una señal que damos a nuestro cerebro para pasar al modo sueño.

No es lo mismo la temperatura corporal que la temperatura de la piel. Por contradictorio que parezca, al calentar la piel ayudamos a bajar la temperatura corporal e incitar al sueño.

Al calentar la piel de los pies, los vasos sanguíneos más superficiales se expanden y por allí se escapa más el calor corporal. Esa es la explicación probable del porqué el baño de agua caliente o los calcetines invitan a un sueño mejor.

Cómo han de ser los calcetines

¿Plantea problemas usar calcetines? Pues sí. Si el objetivo es dormir mejor y si los calcetines nos molestan para dormir, es obvio que no conseguimos el objetivo. Por tanto, si no te acostumbras a llevarlos en la cama, no te esfuerces.

Además de si resulta incómodos, tampoco se recomienda llevar calcetines muy apretados, que puedan dificultar la circulación de la sangre. Los calcetines han de ser de gomas anchas y mejor de algodón, que permitan transpirar bien.

Por la misma razón, hemos de quitarnos calcetines de compresión, a no ser que un médico nos haya prescrito expresamente llevarlos también por la noche.

Por un tema de higiene, es mejor si los calcetines no son los que hemos llevado todo el día, aunque no aprieten. Igual que tenemos ropa de cama, tengamos unos calcetines de pijama.

La relación con la temperatura del dormitorio

La temperatura que haya en el dormitorio y la que pueda haber dentro de la cama son otros dos factores importantes que van a repercutir en la calidad del sueño y en la conveniencia o no de ir más abrigado.

Unos ingenieros de la Universidad de Hong Kong analizaron estos factores. En su investigación concluyeron que la temperatura de la habitación debe estar entre los 19 y los 21 grados centígrados. Como el grosor de la ropa de cama y el pijama influye mucho, es un dato orientativo.

Otro estudio de médicos suizos, publicado en la revista The Lancet, apunta que a las personas que tienen las manos y los pies fríos les cuesta más dormirse. Estaríamos ante la explicación anterior. Esas extremidades frías, impiden que la temperatura corporal baje.

Conseguir una buena higiene del sueño

Al final, el objetivo es que durmamos bien y nos levantemos descansados por la mañana. Para eso, los médicos especialistas en sueño insisten en que tengamos unos hábitos, unas rutinas nocturnas que nos ayuden a prepararnos para dormir. Es lo que llaman higiene del sueño.

Los consejos de acostarnos a la misma hora, desconectarnos de pantallas previamente son parte de estos hábitos. Ponernos unos calcetines de noche puede ser otra.

Igual hay quienes prefieren dormir desnudos. El objetivo es que no pasemos frío. Si nos basta con las mantas, la solución es igualmente buena.