medicina hiperbarica

Meterse en una especie de cápsula, grande o pequeña, en la que el aporte de oxígeno se eleva enormemente y, así, se potencia su efecto curativo: puede sonarte a ciencia ficción, pero es una realidad que existe desde hace décadas.

Es lo que se conoce como oxigenoterapia hiperbárica y tal vez has oído hablar de ella porque su uso está cada vez más extendido.

  • Hay hasta “bares de oxígeno” y algunos centros deportivos o estéticos ofrecen tratamientos en una cámara hiperbárica con la excusa de que respirar oxígeno puro aumenta el rendimiento o contribuye a reducir las arrugas.

Algunos centros aseguran que el oxígeno puro combate las arrugas o te hace rendir más

¿Pero es realmente útil la oxigenoterapia en estos casos? El doctor Jordi Desola, presidente y director médico de CRIS-UHT, la Unidad de Terapéutica Hiperbárica de Barcelona (ubicada en el Hospital Moisès Broggi en la provincia de Barcelona) lo deja claro:

  • “Los efectos positivos de la cámara hiperbárica se dan en personas que, por uno u otro trastorno, tienen poco oxígeno o el que tienen no lo saben utilizar adecuadamente. Pero si la persona está sana y no tiene ningún problema de oxígeno, dar más no sirve de nada”.
  • Para entenderlo mejor, el experto nos pone el ejemplo de las vitaminas: “hace unas décadas les daban vitaminas a los niños porque se decía que esto les hacía crecer fuertes, pero dar vitaminas solo es necesario si por alguna razón no tienes las suficientes. Lo mismo ocurre con el oxígeno”.

cuándo la medicina hiperbárica es necesaria

Hay algunas enfermedades, como por ejemplo la diabetes, que hacen que llegue menos oxígeno a las células. Y otras, incluso, interrumpen ciertos mecanismos del cuerpo.

“El oxígeno hiperbárico puede ayudar a recuperar funciones fisiológicas que están frenadas y, también, puede actuar como un fármaco si la falta de oxígeno es la causa principal que explica el trastorno del paciente”, apunta el doctor.

Así, sirve para tratar...

  • Los accidentes de descompresión en buceo o problemas de intoxicación por monóxido de carbono (tras un incendio, por una mala combustión de una estufa…).
  • También es útil frente a una sordera súbita, el pie diabético y otros problemas de cicatrización, infecciones crónicas o que destruyen los tejidos.

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  • Y, en caso de estar recibiendo radioterapia, contribuye a preservar el área sana próxima a la zona afectada.

Cómo funciona

La presión en una cámara hiperbárica es hasta tres veces mayor que la atmosférica, y gracias a ello nos llega hasta 23 veces más oxígeno del habitual.

  • Las cámaras son de dos tipos: para una sola persona o multiplaza (de 5 a 20 personas).
  • Desola recomienda las de más de una plaza:en la cámara grande nosotros, los médicos y las enfermeras, estamos dentro".

Esto representa una gran ventaja porquelos pacientes están acompañados siempre por un sanitario, que les enseña lo que tienen que hacer, resuelven sus dudas o pueden atenderlos en caso de que se encuentren mal”, remarca el experto.

Así es una sesión, paso a paso

El especialista nos explica cómo son las sesiones dentro de una cámara multiplaza:

  • Cuando llega la persona, se le da una ropa de algodón para evitar posibles accidentes y la formación de chispas (como ocurre en los aviones, y aunque en las cámaras multiplaza existen un gran número de medidas de seguridad, hay riesgo de despresurización o deflagración).

Dentro de la cámara se puede ver la televisión o hablar con el resto de pacientes

  • Durante los primeros 15 minutos dentro de la cámara va aumentando la presión y, para que los oídos no duelan se deben hacer una serie de ejercicios. “Son los mismos que se hacen cuando se bucea, la conocida maniobra de Valsalva, nos aclara el especialista. Consisten en pinzar la nariz e intentar soplar con fuerza para “descomprimir” los oídos y evitar, así, posibles lesiones en ellos.

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  • Cuando la presión ya es dos o tres veces más alta que la atmosférica, se comienza a respirar oxígeno con un dispositivo especialmente diseñado para que no tenga efectos tóxicos.
  • Tras una hora respirando oxígeno, se baja la presión durante 15 minutos.

¿Cuántas veces hay que ir?

Respecto al número de sesiones necesarias para empezar a notar los efectos de la oxigenoterapia, depende en gran medida del trastorno que se esté tratando.

“En las intoxicaciones por monóxido de carbono suele bastar con una o dos sesiones, pero en otros casos, como los diabéticos que tienen una llaga hace meses o las personas que se están tratando con radioterapia pueden necesitar unas 20 o 30 sesiones”, nos cuenta el experto. Y hay trastornos crónicos, como algunas infecciones, que requieren meses de tratamiento.

cómo elegir un buen centro

Si estás pensando en someterte a un tratamiento hiperbárico, es importante saber en qué debes fijarte para identificar un centro seguro y de calidad. El intrusismo es uno de los problemas más graves que tenemos los médicos hiperbaristas”, afirma el doctor Jordi Desola.

  • Infórmate respecto a si el centro cumple con la normativa vigente, tanto a nivel europeo como estatal.
  • Pregunta también si el personal sanitario ha recibido formación especializada.“Los médicos acabamos la carrera sin haber oído ni una sola palabra de este tema, es necesario hacer un máster o curso universitario después”, nos aclara el especialista.

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